Cazar, el extraño placer de matar

#CosasDeAnimales

Ayer, una triste imagen recorrió el mundo y causó conmoción en las redes sociales: un político español posaba con los testículos de un ciervo que él mismo asesinó en la cabeza, con su cara llena de sangre y con sus dedos índice y mayor hacía la V. Seguramente en su cruel mente lo que acaba de hacer le representaba algo victorioso.

Carlos Delgado, político español, posa con los testículos de un ciervo en la cabeza

Entre las tantas “actividades” que nunca entenderé está ésta: la caza, el placer de salir armado a matar animales y verlos sufrir, agonizar, de disparar de lejos, agazapados  y encima considerar que hacerlo refleja hombría y poder. ¿Poder de una raza sobre otra? ¡Error! El hombre pertenece al reino animal, pero es evidente que en algún momento de la vida se borró el chip y este tipo de actos -como tantos de los que tienen a animales como victimas- los hace creer superiores.

Es horroroso que siga existiendo la mal llamada caza deportiva, cuya simple búsqueda en Google arroja al menos  653.000 resultados y que desde sus inicios (como la humanidad misma, lamentablemente) costó la extinción cientos de especies animales y sigue amenazando otras tantas (haré un post especial para ellas).

En distintas webs, aseguran que hay reglas para cazar, que se marcan lugares especiales para hacerlo, que se “intenta preservar la fauna”…  No hay, no debería haber, motivos por los que se acepte este tipo de atrocidades.

En la imagen de abajo, quince hombres- desde mi postura asesinos- se fotografían con una innumerable cantidad de aves que mataron a cambio de unos cuantos euros.

Tirada de Patos Azulones Sabournac. Pagan 18 Euros por cada pato muerto. Hacen tiradas privadas para 3 a 15 cazadores. En la web destacan: “Tapiz mínimo de 200 patos”

Dentro de este mal llamado deporte existen distintas modalidades, según las especies que se cacen y según el modo en que se los mate, por ello diferencian entre la caza menor -acaban con la vida de animales pequeños como conejos, liebres, perdices, palomas, codornices, faisanes, etc.- y la caza mayor - abaten jabalíes, ciervos (o venados), lobos, corzos, gamos, elefantes y otros animales de mayor tamaño-.

Desconozco la historia de la caza y en qué momento pasó a ser un deporte. Se la practica bajo excusas como “necesidad para comer”, “necesidad de abrigo” “simple placer”…. Lo único que comprendo es que llegó la hora de ponerle un punto final. ¡Es urgente!

¿Cómo podemos pedir clemencia si no la tenemos? ¿Cómo somos capaces de hablar de injusticia si no somos justos con el resto de los animales? Vivir con empatía es necesario. ¿Hacemos la prueba?

Para terminar te dejo una frase de Mahatma Gandhi: “La grandeza de una nación se mide por la forma en que trata a sus animales”. 

 

¡Hasta la próxima! :)