Días de feria (guía inútil para padres lectores)

#CuentosInfantiles

Sucede para los chicos –y para los adultos con almas de niños y para los que amamos los libros– dos veces por año: en abril/mayo, la Internacional y grande, y para las vacaciones de invierno, la pequeña e infantil (que ¡ojo!, no es lo mismo). 

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La Feria del Libro siempre fue para mí una fiesta. No recuerdo cuándo fue mi primera vez en ella, pero al menos sí conservo en mi memoria una en el Centro Municipal de Exposiciones (¿se seguirá llamando así?) a la que fuimos con mi papá y al menos una de mis hermanas. Recuerdo qué libros compré, y nada más. El siguiente recuerdo se remonta a muchos, muchísimos años más adelante: ya en la Rural y yo encaminada en la carrera (de Edición), la empecé a visitar varios días de los casi veinte, con otros intereses,  expectativas y ganas, provista de la libreta universitaria y de lunes a viernes. Este dato, no menor, no solo respondía a «entrar gratis» por ser estudiante, sino a un valor aún mayor: cierta merma de gente respecto de la concurrencia de los fines de semana.

Estos detalles, suerte de memoria emotiva, que a esta altura parecieran ser insignificantes y más cercanos a otro tipo de blog, dan cuenta de lo que significan para mí, como para muchos adultos (padres o no) lectores, esos casi veinte días de cultura tan a la mano. Poco tiempo después, en las ferias de 2007, 2008 y 2009, fui parte de ella. Los dos primeros años trabajé para la Fundación en puestos de informes y acreditando durante las Jornadas Profesionales; y la última vez, para una editorial, en un puesto comercial. Y durante esas experiencias, acopié vivencias, datos y anécdotas que me permiten concluir ciertas cuestiones acerca de cómo vivir y moverse dentro de la Feria (con chicos…).

Crédito: © Esteban Díaz (para la  #FábricaDeLaCultura)

Crédito: © Esteban Díaz (para la #FábricaDeLaCultura)

Y acá empieza lo interesante. Como todo en la vida, nada es solo rosa o negro, siempre hay matices, pero hay que estar atento a ello.

Ir a la Feria con un hijo/sobrino o niño a cargo no es una tarea fácil, y no lo digo desde mi experiencia (ya que mi hijo es un bebé aún y todavía no lo viví, pero lo imagino), sino desde los hechos empíricos que apunté más arriba, pero el resultado puede ser muy divertido.

No todos los chicos son lectores, y por más que se los fuerce a ello, si no tienen la inquietud, «una librería gigante», como podrían pensar ellos que es la Feria, no va a convencerlos de lo contrario. Y tampoco las actividades del Patio infantil o destinadas a ellos son un depósito de chicos para tranquilidad y disfrute de los padres. A mi humilde entender, es preferible organizarse de alguna manera,  aunque no sea lo que uno hubiera soñado, para que todos puedan vivir alguno de esos días como el evento maravilloso que es.

Los niños suelen aburrirse rápido (por supuesto que esto varía en niño y edad), por eso está bueno programarse con tiempo sobre qué hacer con anticipación, de manera tal que al llegar, si los chicos ya pueden manejarse con cierta independencia (y les interesan los libros), dejarlos en determinada actividad, de modo que no se incurra en el hecho de dejarlos a las 14 y retirarlos a las 22 para que uno pueda recorrer la Feria «tranquilo».

Si se quiere estimular la lectura en los chicos, nada mejor que transitar por los patios de colores con ellos, hacerlos palpar, oler, observar los libros, deslizar los dedos por las páginas, que ellos puedan realizar este viaje de sentidos acompañados por sus papás. Esta experiencia más amigable posiblemente tenga mayor poder de convencimiento sobre el lado dormido de los niños no lectores. Y si esto sucede junto con sus padres o de un adulto, todavía mejor.

Este año, la Feria tiene un abanico interesantísimo para desplegar. Se va a tener la oportunidad de experimentar cómo se hace un libro; de cruzarse con dos personajes maravillosos (totalmente subjetivo) como son el delicioso Ziraldo* y el deslumbrante Benjamin Lacombe**; se va a poder conversar con los autores favoritos; sacar fotos, además de los eventos de los ya conocidos Patio infantil y Zona Explora.

 

Crédito: © Ziraldo.com

Crédito: © Ziraldo.com

La Feria es una preciosa fiesta, que dura casi veinte días y empieza hoy, está abierta a todos y para que todos disfruten, solo es cuestión de organizarse.

 

Crédito: © eldiario.es

Crédito: © eldiario.es

 

* Ziraldo es un escritor e ilustrador brasileño.

** Benjamin Lacombe es un autor e ilustrador francés.