No hay lugar a especulaciones

Poco tiempo atrás abordamos la cuestión de la composición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación con ocasión del deceso de la Ministra Carmen Argibay Molina. Ahora, ante el fallecimiento del Ministro Enrique Petracchi, nuestro Máximo Tribunal quedó tan sólo con 5 miembros y nuevamente nacen las especulaciones respecto de una supuesta “vacancia” a cubrir y del rol que puede llegar a jugar el Ejecutivo en ese sentido. Continuar leyendo

El Código Civil y la “Junta del Amén”

Mañana miércoles la Cámara de Diputados de la Nación buscará dar sanción definitiva al nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, que introduce importantes cambios en materia de matrimonio, adopción, divorcio y composición de sociedades comerciales, entre otros temas de gran importancia. Continuar leyendo

Irreversible

El sábado pasado se llevó a cabo un acto político donde Máximo Kirchner expresó: “Si Cristina está tan mal o es tan mala, o no sirve, por qué, si están tan interesados en terminar con esta experiencia política, si quieren acabar con el kirchnerismo, peronismo, pónganle el nombre que más le guste a cada uno, por qué no dejan y compiten con Cristina, le ganan a Cristina y sanseacabó?”. Continuar leyendo

El Hijo de la Revolución

Hoy, 29 de agosto, se festeja el día del Abogado con motivo de celebrar el nacimiento de Juan Bautista Alberdi, uno de los hombres más brillantes del derecho argentino y cuyo aporte a la formación histórico-constitucional de la Argentina es indiscutible. Continuar leyendo

A 20 años de la Reforma Constitucional

Se cumplen 20 años de la Reforma Constitucional de 1994 y nadie puede negar que la misma fue una obra constituyente sin precedentes, donde todos los actores pudieron participar dentro de los límites creados a partir del “núcleo de coincidencia básicas”, el acuerdo celebrado entre la Unión Cívica Radical y el Partido Justicialista. Tal acuerdo tenía una sola finalidad: permitir la reelección presidencial a cambio de la atenuación del presidencialismo, pero lo que finalmente ocurrió fue todo lo contrario. Continuar leyendo

La anulación de la representación: el abuso de las sesiones especiales en el Congreso

El Congreso de la Nación cumple un rol fundamental en tanto no sólo constituye el ámbito de representación del Pueblo, sino que también es quien debería poner un freno a cualquier intento de hegemonía y de prepotencia del Poder Ejecutivo sobre los otros poderes. No se trata, entonces, de una mera máquina de sancionar leyes. Sin embargo, en los últimos tiempos ese rol se fue desvirtuando. Como sostenía el Convencional Alberto Natale, el Congreso se transformó en un enorme palacio muy vistoso pero vacío de poder. Continuar leyendo

¿Qué es el Juicio Político?

Mucho se ha hablado en las últimas semanas respecto del pedido de Juicio Político -y sus posibles implicancias- al Vicepresidente de la República Amado Boudou, quien fuera citado a declaración indagatoria por el Juez Ariel Lijo por presunta corrupción en la causa Ciccone. Ahora bien, a diferencia de los juicios ordinarios, el Juicio Político es un proceso de orden constitucional llevado a cabo por un órgano político (el Congreso de la Nación), con el objeto de determinar la responsabilidad política de los funcionarios públicos de las más altas jerarquías del país por la comisión de conductas graves. En dicho proceso de carácter excepcional -puesto que sólo ocasionalmente el Congreso abandona su función de legislar por la de juzgar- corresponde a la Cámara de Diputados promover el procesamiento del funcionario acusado, así como a la de Senadores sustanciar el juicio. Continuar leyendo

Boudou: La justicia y la ética

El viernes 16 de mayo la Sala IV de la Cámara de Casación Penal dejó a Boudou más cerca de la indagatoria al declarar inadmisible el recurso interpuesto por la defensa del Vicepresidente contra la decisión del tribunal de la instancia anterior, que no había hecho lugar al planteo de la defensa la cual solicitaba la excepción de falta de acción y el consecuente sobreseimiento.

Ante estos nuevos acontecimientos en el plano judicial, muchos se interrogan  sobre si su situación y permanencia en el cargo podría verse complicada, y qué sucedería si lo llamaran a indagatoria o en caso de ser procesado.

Así las cosas, la situación de Boudou debe analizarse a la luz de tres cuestiones que hacen el rol que desempeña quien está siendo llevado a juicio: el régimen de inmunidades del cual goza el Vicepresidente de la Nación, el respeto al principio de inocencia y la ética que debe acompañar el ejercicio del cargo.

En primer lugar, es preciso tener en cuenta que quien está sentado en el banquillo es nada más y nada menos que el Vicepresidente de la Nación, uno de los cargos más elevados, dignos y honrosos para un ciudadano argentino. En este sentido, posee una gran importancia en el diseño institucional de nuestro país y debe contar con las mismas condiciones que el Presidente, en tanto constituye su posible reemplazo. Como nos enseña el jurista norteamericano Joseph Story “el vicepresidente es un Presidente latente. Está sentado en la presidencia del Senado, en un estado de preservación para el uso cuando se presente la ocasión. Está embalsamado políticamente, en la presidencia del Senado (…)”.

En tanto Vicepresidente de la Nación, Boudou goza de las mismas inmunidades que legisladores, funcionarios y magistrados según los establece el artículo 1º de la Ley 25.320: “Cuando, por parte de juez nacional, provincial o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se abra una causa penal en la que se impute la comisión de un delito a un legislador, funcionario o magistrado sujeto a desafuero, remoción o juicio político, el tribunal competente seguirá adelante con el procedimiento judicial hasta su total conclusión. El llamado a indagatoria no se considera medida restrictiva de la libertad pero en el caso de que el legislador, funcionario o magistrado no concurriera a prestarla el tribunal deberá solicitar su desafuero, remoción o juicio político (…)”.

Asimismo, el artículo 18º de la Constitución Nacional le asiste al Vicepresidente, en tanto ordena que: “Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso, ni juzgado por comisiones especiales, o sacado de los jueces designados por la ley antes del hecho de la causa (…)”. En otras palabras, hasta tanto no se expida un tribunal sobre la culpabilidad o no de la comisión del delito que que le imputa, goza de la “presunción de inocencia“, en otras palabras la Constitución es la garantía de que todos estamos sometidos al imperio de la Ley.

Independientemente  del plano judicial, un aspecto que no se debe dejar de lado es el que hace a las cuestiones éticas que deben rodear a la figura y el ejercicio de la función de Vicepresidente. Como dijimos anteriormente, el cargo es uno de los más “dignos y honrosos” que puede ejercer un ciudadano; por lo tanto, frente una situación como la que se plantea hoy día, quien ocupa ese cargo debería afrontar ese proceso con una actitud responsable y de ética republicana, transitando la causa sin comprometer la institución del Vicepresidente, sin deslegitimar su espíritu ni vaciándola del sentido que nuestra Constitución Nacional le asignó.

Estos acontecimientos, más allá de sus lamentables efectos y consecuencias, nos abren las posibilidades de renovar nuestras reflexiones sobre la ética y la política, y releer a Max Weber, cuando afirma que aunque la razón del ser político sea la lucha por el poder, “el pecado contra el Espíritu Santo de su profesión comienza cuando esta ambición de poder se convierte en objeto de una pura embriaguez personal, en vez de ponerse al servicio exclusivo de la ‘causa’… el mero ‘político de poder’, tal como se le intenta glorificar entre nosotros con fervoroso culto, puede actuar con fuerza, pero actúa en realidad en el vacío y sin sentido”.