¿Cómo elegir el bronceador perfecto?

#Estética

El protector solar debe adecuarse al fototipo cutáneo y a cada persona: cuanto más clara es la piel y los ojos, más alto es la protección solar que deben utilizar.

El
fototipo es la capacidad que tiene la piel de las personas para adaptarse al sol y asimilar las radiaciones solares. Está dado por una serie de características físicas (como el color de ojos, cabello y piel) y determina, por un lado, la capacidad de bronceado de esa piel y, por el otro, el correcto factor de protección solar que cada uno debería utilizar.

Existen 6 fototipos y se clasifican de la siguiente manera:

-Fototipo 1. Corresponde a las personas con piel muy blanca, ojos azules y pecas. Quienes tengan este fototipo deberían utilizar un FPS (factor de protección solar) 65 u 80, ya que por el tipo de piel requiere una protección muy alta.

-Fototipo 2. Es el que tienen las personas de piel clara, ojos azules o claros y pelo rubio o pelirrojo. Para ellos, el FPS indicado sería entre 50 y 45. Al exponerse al sol se les puede inflamar la piel, volverse colorada, y descamarse.

-Fototipo 3. Son personas cuya piel es blanca, sus ojos marrones y su pelo castaño. Deberían utilizar factor de protección solar entre 40 y 30 porque se queman fácilmente y tienen una ligera pigmentación.

-Fototipo 4. Su piel, sus ojos y su pelo son marrones. Se quema moderadamente y se pigmenta con bastante facilidad. Para ellos el FPS debería ser entre 20 y 25.

-Fototipo 5. Este fototipo corresponde a las personas con piel morena. Se pigmentan con facilidad y deberían utilizar un FPS 15.

-Fototipo 6. las personas con piel, ojos y pelo oscuro llevan este fototipo. Si bien el FPS que necesitan es moderado, también necesitan proteger su piel. Para ellos, lo indicado sería utilizar un FPS 8 o 10.

Elegir la crema y el índice de protección solar adecuado al tipo de piel. Cuanto más clara es la piel de la persona, mayor es el factor de protección (FPS) que necesita.

- A mayor número de FPS, mayor protección.

- Aplicar la crema como mínimo 30 minutos antes de exponerse al sol.

- Extender la crema sobre la piel bien seca. Si la piel está mojada, las gotas funcionan como una lupa y aumentan el riesgo de que se produzcan quemaduras.

- Aplicar una capa abundante de crema, asegurándose que se ha extendido por toda la piel sin dejar zonas sin protección.

- Utilizar protección solar aunque esté nublado y durante todo el día.

- Proteger los ojos con gafas adecuadas y los labios con protector labial.

- Si estás tomando algún medicamento, debés consultar la ficha técnica y comprobar si son fotosensibilizantes, en cuyo caso evitá tomar el sol.

- En niños, la fotoprotección debe ser completa con protección ultra alta.

- La exposición al sol debe ser gradual, ya que la piel necesita un acostumbramiento paulatino a los rayos solares. Recordá que hasta 40 minutos expuestos al sol es la cantidad justa para no sufrir mayores riesgos.

- Luego de la exposición, es necesario nutrir y humectar la piel. A su vez, es importante tomar mucha agua y consumir alimentos ricos en vitamina E y C.