Valor vs. Precio: cuando la pasión por lo que hacés juega en contra de tus finanzas

 

valor vs. dinero

Hace poco tuvimos una serie de encuentros para conversar con nuestros clientes de varias provincias del país y vimos muchos casos recurrentes en los cuales los profesionales no logran establecer honorarios que se condigan con el nivel de su profesionalismo y los hagan sentir conformes con el dinero que perciben. Por eso, se genera la queja de “trabajo muchísimo por poco dinero”. Luego de conversar con ellos, detectamos algunos factores que compartimos porque seguro te pueden servir.

No es lo mismo el valor que el precio:

Mientras que el Valor es un intangible, es la carga emotiva y el significado que le ponemos a la actividad que hacemos (que además, en general, resulta que nuestra tarea nos gratifica y sentimos que nos cuesta “valuarla”), y generalmente no va a ser lo mismo valor para una persona que para otra, porque abarca su mundo subjetivo interno y su caudal de experiencia, el Precio, por su parte,  se debe definir en función de términos fríos y de datos duros. Es decir, evaluando conscientemente cuántas horas de nuestro tiempo debemos disponer a esa actividad (Ver nota anterior “Cuánto vale tu hora de trabajo”), cuál es la formación que nos hace idóneos para ejercer esa tarea, etc.

Por todo lo anterior, yo te aconsejo: si realmente sos un profesional, repasá y anotá cuánto venís invirtiendo en tu profesión, es decir, cuánto costó tu formación, cuánto costaron los cursos, formaciones adicionales y posgrados que has realizado, cuántos años de dedicación venís aportando al campo de tu disciplina, etc.

Una vez que hayas podido establecer una coherencia entre tu valor y tu precio, estarás listo para crecer y generar un capital extra a partir de tu trabajo. La clave será que, luego, aprendas a administrarlo bien.  Porque no importa cuánto dinero ingresa, sino cómo lo distribuyes, en qué estás ahorrando y en qué estás gastando.

¡Te invito a hacer este ejercicio! ¡Manos a la obra!

Y ¡Buenas finanzas!

7 pasos para optimizar tus finanzas

Finanzas personales

Para los que hoy están en casa porque no pudieron llegar al trabajo o se adhirieron al paro, hoy es un día ideal para reflexionar sobre tu situación financiera. Tomate 5’.

Muchos problemas financieros provienen de una mala organización y no por falta de ingresos. Por eso, una guía de pasos a seguir, puede ayudarte a repensar tus circuitos.

Se trata de algunos pasos que te ayudarán a lograr tus metas financieras. Pasos que rendirán sus frutos si los trabajas con constancia, porque las respuestas mágicas e instantáneas no funcionan en ningún ámbito de la vida. Así que, ¡manos a la obra!

1)      Analizá tu situación financiera actual y conocé con detalle la manera en que se comporta tu dinero. Para eso, comenzó por responderte con la mayor sinceridad estas preguntas: ¿De dónde provienen tus ingresos?

¿En qué gastás tu dinero?

¿Qué pasaría si dejaras de trabajar? ¿Seguirías recibiendo algún tipo de ingreso?

Si perdieras tu trabajo actual, ¿cuánto tiempo podrías sobrevivir?

¿Qué otra tarea podrías hacer para percibir ingresos?

2. Ordená tus datos financieros: comenzá por identificar, además de tus ingresos, cada uno de egresos (tomá nota durante, por ejemplo, una semana o un mes). Con esa información, lo que vamos a hacer es organizarla de tal manera que podamos tener mayor control. Te sugiero usar alguna hoja de cálculo o alguna aplicación móvil que refleje estadísticas al finalizar cada mes. Lo importante es organizar tu información financiera y tenerla disponible.

3. Definí tu presupuesto anual o mensual: lo más importante es ser disciplinado y cumplir con lo que presupuestes. Los presupuestos son básicamente proyecciones financieras que te ayudan a hacer un uso eficiente de tu dinero. Esto te permitirá anticiparte al uso que le darás a tu dinero, para prever gastos y asignar importes para cada tipo de consumo, al final el dinero te va a rendir mucho más.

4. Armá tu propia proyección financiera: las proyecciones te permitirán tener un panorama de a dónde te dirigís, a dónde quisieras llegar, para encontrar el cómo, los pasos intermedios para alcanzar ese plan. Sobre todo si vas a realizar inversiones significativas o a solicitar créditos, porque si no analizas bien su costo financiero, puede salirte más caro de lo que pensabas.

5. Optimizá tus egresos: es hora de revisar en qué se está yendo tu dinero e identificar los gastos innecesarios. No se trata de reducir la calidad de vida, sino de evitar desperdicios o implementar un sacrificio momentáneo en pos de un objetivo que realmente valga la pena. Todos tenemos varios gastos innecesarios, ¡animate a encontrarlos!.

6. Aumenta tus ingresos: este paso es más complicado que el anterior, pero los millonarios se enfocan mucho más en incrementar sus ingresos que en reducir egresos. No es algo fácil, pero seguro que con mucha creatividad podrás encontrar alguna manera de sumar un ingreso extra.

7. Invertí: ahora que lograste ordenar tus finanzas, seguro tendrás un dinero extra en mano: ¡ponelo a trabajar para vos!  Esta es la forma de comenzar tu camino hacia el crecimiento financiero.

La importancia del ahorro: “Págate a ti primero”

sueldo¿Les resulta familiar el “no me alcanza”?

Ya lo hemos visto, uno de los errores más grandes que comenten las personas es destinar al ahorro solamente “lo que les sobra” una vez que saldamos todas las obligaciones. Porque, en el mejor de los casos me sobra algo, pero muchas otras veces realmente no nos queda saldo. Lo ideal es crear el hábito de separar una parte de nuestros ingresos apenas los recibimos, incluso antes de que toquen nuestras manos.
Existen, por ejemplo, herramientas que debitan de nuestra cuenta un importe mensual destinado al ahorro. Este tipo de herramientas además de capitalizarnos, nos ayuda a crear el hábito del ahorro, al mismo tiempo que nos ofrecen una rentabilidad y nos protegen de la inflación.
El ahorro es la base de nuestras inversiones, y la utilización de herramientas correctas nos permiten saber que nuestro dinero está “trabajando para nosotros” y no solamente arrumbado en un rincón.

La importancia de disponer de cierta “liquidez”

Últimamente me encuentro con clientes que me comentan qué cantidad de activos tienen. Para mi sorpresa, la gran mayoría conserva capital, pero lo que no poseen es liquidez.

Vayamos al diccionarioliquidez, la liquidez representa la cualidad de los activos para ser convertidos en dinero efectivo de forma inmediata sin pérdida significativa de su valor. De tal manera que cuanto más fácil es convertir un activo en dinero, se dice que es más “líquido”. Por definición, el activo con mayor liquidez es el dinero, es decir los billetes y monedas. De igual manera los depósitos bancarios a la vista, conocidos como dinero bancario y desde el punto de vista macroeconómico también son considerados dinero. Como ejemplo, un activo muy líquido es un depósito en un banco cuyo titular en cualquier momento puede acudir a la entidad y retirar el mismo o incluso también puede hacerlo a través de un cajero automático.

Por el contrario un bien o activo poco líquido puede ser un inmueble en el que, desde que se toma la decisión de venderlo o transformarlo en dinero, hasta que efectivamente se obtiene el importe por su venta, puede haber transcurrido un tiempo prolongado.

En general la liquidez de un activo es contrapuesta a la rentabilidad que ofrece el mismo, de manera que es probable que un activo muy líquido ofrezca una rentabilidad pequeña.

 

Un activo líquido tiene algunas o varias de las siguientes características:

(1) puede ser vendido rápidamente,

(2) con una mínima pérdida de valor,

(3) en cualquier momento.

La característica esencial de un mercado líquido es que en todo momento hay dispuestos compradores y vendedores.

 

Entonces para conocer nuestra liquidez en la actualidad debemos hacernos estas preguntas:

 

¿Con cuánta liquidez cuenta mi familia?

¿Cómo afronto una situación fuera de mi presupuesto sin liquidez? (Como podría ser una enfermedad grave, un accidente, fallecimiento, etc.) ¿Cómo resolveremos estas cuestiones si no tenemos efectivo a mano, aunque no tengamos problemas económicos?

Si chequeás tus activos, ¿con qué facilidad se pueden hacer líquidos?

 

Para poder tener soluciones de forma preventiva a estas situaciones adversas, podemos considerar opciones como contratar un seguro de vida, protección de enfermedad grave, seguro temporal del viajero, pero sobre todo ir conservando un fondo de emergencia que podría estar guardado en una cuenta en el banco.

 

En suma, lo que importa, financieramente hablando, no son únicamente los activos, sino también la liquidez.

 

¡Buenas finanzas!

 

En marzo todo se “pone en marcha” ¿ya pensaste cuáles son tus objetivos?

Marcá tus próximos pasos

Marcá tus próximos pasos

Termina febrero y comienza el año lectivo. Los primeros meses suelen ser momentos de quietud que nos ayudan a visualizar el panorama del año que tenemos por delante. Pero si no es así, ¡aún te quedan unos días para sentarte a plasmar tus metas!

Como dice el refrán, “el que mucho abarca, poco aprieta”, por eso cuanto más específicos y breves sean tus objetivos, mayor será la posibilidad de alcanzarlos.

  • No te olvides de los errores del pasado, tenelos presente para no volver a transitar por el mismo camino. Aprender de las experiencias pasadas es esencial.
  • Eliminá los miedos y dudas, el futuro se construye sobre la firmeza con la que transites el presente.
  • Hacé un short list de pequeños pasos que quieras dar: es una buena herramienta para fijar las ideas asignándoles un orden de prioridad según tus necesidades.
  • Dejá volar la imaginación, animate a desear a lo grande.
  • Recordá que el tiempo es importante, asigná un plazo y distintas etapas a cada proyecto. Así, tendrás a tu favor la posibilidad de canalizar la ansiedad y evaluar cada objetivo según el tiempo previsto de antemano.

Finalmente, te recomiendo que, más allá de los cambios y eventualidades que te presente el día a día, hagas todo lo posible por mantenerte enfocado: para alcanzar cualquier meta, lo principal es desarrollar el hábito de la perseverancia. Mirar a futuro, sin que el presente diluya nuestras energías. Pensar que vale la pena el pequeño esfuerzo de hoy, porque el objetivo es una realidad que realmente anhelamos.

¡Ahora sólo tenés que ponerle manos a la obra! Y recordá que siempre estoy para asesorarte en lo que necesites. Tus consultas nos hacen bien a todos.

¡Buenas finanzas 2015!

 

5 hábitos que te permitirán jubilarte antes de tiempo

imagenLa jubilación es para muchos un futuro impensable, sin embargo, podría convertirse en un deseo brillante y gratificante. Lo que sí es seguro es que no podrás retirarte “cómoda u holgadamente” si no empezás, desde hoy, a trabajar para eso.  Crear y guardar el dinero suficiente para vivir en ese momento es posible incorporando estos 5 hábitos:

1) Pensá a futuro: ahorrar es un proceso de largo plazo, cuanto antes de empieces, más fácil será acumular riqueza gradualmente. Tomate 20 o 30 años para ahorrar, te permitirá alcanzar sumas que nunca antes habías imaginado. Es posible que necesites asesoramiento para convertir ese ahorro en una inversión, porque recordá que para “hacer que tu dinero crezca” necesitás “ponerlo a trabajar”.

2) Armá un presupuesto: averiguá cuáles son tus gastos mensuales. Así, podrás calcular aproximadamente cuánto necesitarás para vivir (una suma aproximada), y además podrás planear con mayor claridad el importe necesario que necesitarás ahorrar.

3) Mantenete incentivado: estás frente a un objetivo a largo plazo, por eso, necesitás establecer pasos financieros intermedios para no “cansarte durante el camino”. Así, de paso, aprenderás a entrenarte en este enriquecedor hábito de la administración correcta del dinero.

4) Aprendé a elegir sabiamente: para reducir tus gastos generales, tratá de comprar artículos de alta calidad que duren por más tiempo. Este y cualquier otro tipo de hábito de ahorro te ayudará a contribuir con tu fondo de retiro.

5) Informate: tomate el tiempo de buscar recursos de jubilación que te ayuden a comprender las realidades existentes y las alternativas de inversión más cercanas a tus posibilidades. Hay mucha información disponible que te ayudará a diseñar y actualizar tu plan financiero.

El establecimiento de estos cinco hábitos de dinero sentarás las bases para que puedas cambiar tu perspectiva respecto de tu etapa “laboralmente pasiva” como lo es la jubilación. ¡Manos a la obra!

 

Buenas finanzas

Síndrome del mes de enero

imagenQuizás sin darte cuenta, vos fuiste uno de los que ha sufrido recientemente el “síndrome del mes de enero”, un mal que nos afecta a muchos y que tuve la oportunidad de escuchar en muchos casos. Se trata, más que nada, de un efecto contrario al mes de diciembre (donde todo es festejo y derroche, y nos invade una sensación de “yo me lo merezco”). Por contraposición, en enero nos cae la “culpa” y el peso de la tarjeta en rojo y de los pagos por vencer. Es ahí cuando el pánico nos impide ver el panorama completo y sentimos que “empezamos en año con el pie izquierdo”. Algunos de sus síntomas clásicos de este síndrome son:

 

 

 

  • Exceso de las decisiones emocionales: ¡no tengo plata! ¡no llego a fin de mes!
  • Restricción total: evitamos todo tipo de gastos, ajustamos nuestras cuentas al máximo, todo recibo de cuentas genera desesperación.
  • Te das cuenta de que te excediste en los gastos de diciembre y te desespera no poder recuperarlo.
  • Sensación de ahogo y de que no hay nada que pueda resolver tu encrucijada.
  • Miedo a la inflación, miedo a la tarjeta, ¡miedo a todo!

¿Te sentís identificado con alguno de estos puntos? ¡Entonces sos la persona indicada para prestar atención a estas recomendaciones:

  • Para revertir la situación, pensá en qué estás haciendo HOY para salir adelante.
  • Tratá de ser objetivo y evitá la emocionalidad en tus decisiones financieras.
  • No toques los ahorros, tranquilizate.
  • Tomate un tiempo para ver cuáles son las opciones disponibles, siempre hay alguna salida.
  • Trabajá en un objetivo: cómo, cuándo, en qué tiempo y qué querés lograr.
  • Confiá en tu capacidad generativa.
  • Confiá en tu capacidad creativa para generar un nuevo ingreso (¿qué podrías sumar a tu trabajo actual? ¿qué hobbie podrías convertir en una nueva fuente de ingreso?)
  • Tratá de prescindir de lo que puedas.
  • Sé concreto en los pasos a dar.

Ahora ya lo sabés, no sos el único atravesando este tipo de situación. Si sos el candidato, anímate a descubrir de una vez cuál es tu relación con el dinero. ¡Espero tu consulta!

 

¡Buenas finanzas!

TRATADO para concretar objetivos

Hace un tiempo llegó a mis manos un escrito muy esperanzador, pero sobre todo muy útil a los fines prácticos de llevar a cabo un plan orientado a objetivos. Se trata del Tratado de Melquisedec: Descubrir y realizar su razón de ser, de Alain HOUEL. En esta nota, y encontrándonos en pleno comienzo de año,  he decidido compartir algunos extractos de los que considero que representan un ejercicio movilizador, positivo y revelador para conocer qué deseamos, por qué deseamos lo que deseamos, cuáles de esos deseos debemos priorizar y cómo llegar a concretarlos.

tratado“Para saber lo que has venido a hacer sobre la tierra, es preciso comenzar por formularse la pregunta”, dice el escritor y se refiere a la pregunta por el sentido de tu vida, tu razón de ser. Algunos pasan su vida de prisa, de prisa hacia delante, sin jamás preguntarse a dónde es que van. Sufren, sin saber por qué y, despiertan demasiado tarde ya, para vivir su verdadera vida”. Coincido con este planteo y creo, además, que no solo en las fianzas, sino en una dimensión más existencialista de la vida, todos necesitamos focalizar nuestros deseos y tener en claro por qué deseamos lo que deseamos. Con solo eso, ya estaremos mucho más cerca de nuestro objetivo/sentido de vida. Para empezar, recomiendo seguir algunos consejos de este tratado:

-          Preguntate cuál es el sentido de tu vida, más allá de tus deseos particulares.

-          Procurá entrar en contacto con el “nido más profundo de tu mente” donde se encuentran las respuestas.

-          Anotá las respuestas que te vengan a la mente. Quizás encuentres muchas respuestas antes de llegar a la central.

-          Poné toda tu voluntad y tu corazón en tu objetivo.

-          Tratá de detectar cuáles son tus valores centrales.

-          REvisá si tu manera de actuar está en sintonía con aquellos valores.

-          Definí tu campo de acción: allí donde pondrás en marcha tus objetivos, y comenzá a trabajar para lograrlos.

Finalmente, les dejo este extracto, que a mí en particular me resultó muy esclarecedor: “¿es que el tiempo es para ti un fenómeno circular que se repite regularmente, sin gran cambio? O bien, ¿es una línea recta abierta a un horizonte más o menos lejano?. Tus objetivos te llevan a través de la vida, más aún, tú serás capaz de verte funcionar lejos en el futuro, y aún más, tú podrás tener una vida riquísima

 

Espero les sirva, amigos, y como siempre ¡buenas fiananzas!

 

Para leer el tratado completo, pueden ingresar aquí

¿Qué es seguridad?

Como Asesora Financiera, muchas veces me encuentro con clientes que me piden datos, información o pruebas que avalen o “aseguren” los resultados de las herramientas de inversión que han elegido. Al principio pensé en mostrar documentos, hablar del respaldo de las empresas con las que trabajo, pero con el tiempo entendí que cada uno le da significados diferentes a la palabra “Seguridad”. Veamos:

-          Desde lo jurídico: hay quienes entienden que seguridad es leer “la letra chica” y conocer de punta a punta los requisitos y cláusulas que están por firmar. En ese caso, claro, es sencillo comprobar la “seguridad” de una herramienta, basta con tomarse el tiempo de leer y, llegado el caso, consultar con un letrado.

-          Desde lo personal: hay quienes necesitan “confiar en mí” como asesora, y entonces me preguntan por mi experiencia, por mis anteriores clientes y por los resultados logrados hasta el momento. En este tipo de conversaciones, suelo poner a disposición de ellos mi historia persona, que refleja mi compromiso con mi profesión.

-          Desde la liquidez: hay quienes entienden que “seguridad” es poder “retirar” el efectivo cuando ellos lo decidan. Tener “disponible” su dinero, calmando temores fundados en antiguos episodios conocidos a nivel local.

-          A nivel “flexibilidad”: están los que pretenden que su herramienta se vaya acomodando al tipo de cambio y las posibles variables económicas en el contexto nacional.

Ya ven, esta cuestión “semántica” refleja cuán variados pueden ser nuestros comportamientos y nuestra forma de pensar. Me pareció valioso compartirlo porque las palabras reflejan nuestras intenciones, nuestros miedos y nuestra propia forma  de manejarnos. Por eso, a la hora de buscar resultados, es bueno hacer el ejercicio de expresar en voz alta qué es lo que tenemos, qué queremos lograr y cuál es el miedo o la desconfianza que hasta ahora me lo impide.

¡Estoy a sus órdenes para ayudarlos a empezar!

¡Buenas fianzas!

Sólo depende de vos

En estos días estamos todos sacándole el jugo a los últimos días de 2014 y con parte de nuestra mente y un pie en 2015. Por eso, se me ocurrió compartir en este espacio, algunos conceptos vinculados al coaching personal que tienen que ver con plantearte objetivos que vos mismo puedas alcanzar. Porque cuando un ciclo comienza, ¡se reabren siempre nuevas oportunidades de triunfar!

Hace poco leí una nota sobre Branding personal y creo que, perfectamente, podemos extraer algunas ideas muy similares a las que trabajamos en el coaching. Estas son algunas ideas para poner en práctica:

  • Gestioná tu propia forma de mostrarte: ¿cómo te ven? ¿cómo querés que te vean?
  • Nunca te des por vencido: la vida es un proceso continuo y para alcanzar metas y objetivos tenés que tener la constancia suficiente para seguir “empujando” hacia la meta, SIEMPRE.
  • No alcanza con intentarlo una vez, ¡volvé a probar cuantas veces sea necesario!
  • Comprometete con el proceso: necesitás tener la paciencia y perseverancia suficientes como para poder transcurrir y dejar que aquello que anhelás, finalmente suceda.
  • Establecé una disciplina: creá tu propio plan y los hábitos que sean necesarios para que día a día construyas el camino que querés y te acerques al objetivo que planeás.
  • Tené valor y coraje: no aceptes autolimitantes, se realista pero siempre con convicciones y confianza en tus anhelos.
  • Los objetivos son el resultado de todo lo que hacés: proponete ser congruente en cada paso.
  • No te desanimes: ¡nunca bajes los brazos! El camino puede ser largo, pero vale la pena cada paso. Cuidá el trayecto, porque en él están reflejados tus pequeños logros de cada día.

balance¡Felicidades y, como siempre, MUY BUENAS FINANZAS!