La importancia del ahorro: “Págate a ti primero”

sueldo¿Les resulta familiar el “no me alcanza”?

Ya lo hemos visto, uno de los errores más grandes que comenten las personas es destinar al ahorro solamente “lo que les sobra” una vez que saldamos todas las obligaciones. Porque, en el mejor de los casos me sobra algo, pero muchas otras veces realmente no nos queda saldo. Lo ideal es crear el hábito de separar una parte de nuestros ingresos apenas los recibimos, incluso antes de que toquen nuestras manos.
Existen, por ejemplo, herramientas que debitan de nuestra cuenta un importe mensual destinado al ahorro. Este tipo de herramientas además de capitalizarnos, nos ayuda a crear el hábito del ahorro, al mismo tiempo que nos ofrecen una rentabilidad y nos protegen de la inflación.
El ahorro es la base de nuestras inversiones, y la utilización de herramientas correctas nos permiten saber que nuestro dinero está “trabajando para nosotros” y no solamente arrumbado en un rincón.

La importancia de disponer de cierta “liquidez”

Últimamente me encuentro con clientes que me comentan qué cantidad de activos tienen. Para mi sorpresa, la gran mayoría conserva capital, pero lo que no poseen es liquidez.

Vayamos al diccionarioliquidez, la liquidez representa la cualidad de los activos para ser convertidos en dinero efectivo de forma inmediata sin pérdida significativa de su valor. De tal manera que cuanto más fácil es convertir un activo en dinero, se dice que es más “líquido”. Por definición, el activo con mayor liquidez es el dinero, es decir los billetes y monedas. De igual manera los depósitos bancarios a la vista, conocidos como dinero bancario y desde el punto de vista macroeconómico también son considerados dinero. Como ejemplo, un activo muy líquido es un depósito en un banco cuyo titular en cualquier momento puede acudir a la entidad y retirar el mismo o incluso también puede hacerlo a través de un cajero automático.

Por el contrario un bien o activo poco líquido puede ser un inmueble en el que, desde que se toma la decisión de venderlo o transformarlo en dinero, hasta que efectivamente se obtiene el importe por su venta, puede haber transcurrido un tiempo prolongado.

En general la liquidez de un activo es contrapuesta a la rentabilidad que ofrece el mismo, de manera que es probable que un activo muy líquido ofrezca una rentabilidad pequeña.

 

Un activo líquido tiene algunas o varias de las siguientes características:

(1) puede ser vendido rápidamente,

(2) con una mínima pérdida de valor,

(3) en cualquier momento.

La característica esencial de un mercado líquido es que en todo momento hay dispuestos compradores y vendedores.

 

Entonces para conocer nuestra liquidez en la actualidad debemos hacernos estas preguntas:

 

¿Con cuánta liquidez cuenta mi familia?

¿Cómo afronto una situación fuera de mi presupuesto sin liquidez? (Como podría ser una enfermedad grave, un accidente, fallecimiento, etc.) ¿Cómo resolveremos estas cuestiones si no tenemos efectivo a mano, aunque no tengamos problemas económicos?

Si chequeás tus activos, ¿con qué facilidad se pueden hacer líquidos?

 

Para poder tener soluciones de forma preventiva a estas situaciones adversas, podemos considerar opciones como contratar un seguro de vida, protección de enfermedad grave, seguro temporal del viajero, pero sobre todo ir conservando un fondo de emergencia que podría estar guardado en una cuenta en el banco.

 

En suma, lo que importa, financieramente hablando, no son únicamente los activos, sino también la liquidez.

 

¡Buenas finanzas!

 

En marzo todo se “pone en marcha” ¿ya pensaste cuáles son tus objetivos?

Marcá tus próximos pasos

Marcá tus próximos pasos

Termina febrero y comienza el año lectivo. Los primeros meses suelen ser momentos de quietud que nos ayudan a visualizar el panorama del año que tenemos por delante. Pero si no es así, ¡aún te quedan unos días para sentarte a plasmar tus metas!

Como dice el refrán, “el que mucho abarca, poco aprieta”, por eso cuanto más específicos y breves sean tus objetivos, mayor será la posibilidad de alcanzarlos.

  • No te olvides de los errores del pasado, tenelos presente para no volver a transitar por el mismo camino. Aprender de las experiencias pasadas es esencial.
  • Eliminá los miedos y dudas, el futuro se construye sobre la firmeza con la que transites el presente.
  • Hacé un short list de pequeños pasos que quieras dar: es una buena herramienta para fijar las ideas asignándoles un orden de prioridad según tus necesidades.
  • Dejá volar la imaginación, animate a desear a lo grande.
  • Recordá que el tiempo es importante, asigná un plazo y distintas etapas a cada proyecto. Así, tendrás a tu favor la posibilidad de canalizar la ansiedad y evaluar cada objetivo según el tiempo previsto de antemano.

Finalmente, te recomiendo que, más allá de los cambios y eventualidades que te presente el día a día, hagas todo lo posible por mantenerte enfocado: para alcanzar cualquier meta, lo principal es desarrollar el hábito de la perseverancia. Mirar a futuro, sin que el presente diluya nuestras energías. Pensar que vale la pena el pequeño esfuerzo de hoy, porque el objetivo es una realidad que realmente anhelamos.

¡Ahora sólo tenés que ponerle manos a la obra! Y recordá que siempre estoy para asesorarte en lo que necesites. Tus consultas nos hacen bien a todos.

¡Buenas finanzas 2015!

 

5 hábitos que te permitirán jubilarte antes de tiempo

imagenLa jubilación es para muchos un futuro impensable, sin embargo, podría convertirse en un deseo brillante y gratificante. Lo que sí es seguro es que no podrás retirarte “cómoda u holgadamente” si no empezás, desde hoy, a trabajar para eso.  Crear y guardar el dinero suficiente para vivir en ese momento es posible incorporando estos 5 hábitos:

1) Pensá a futuro: ahorrar es un proceso de largo plazo, cuanto antes de empieces, más fácil será acumular riqueza gradualmente. Tomate 20 o 30 años para ahorrar, te permitirá alcanzar sumas que nunca antes habías imaginado. Es posible que necesites asesoramiento para convertir ese ahorro en una inversión, porque recordá que para “hacer que tu dinero crezca” necesitás “ponerlo a trabajar”.

2) Armá un presupuesto: averiguá cuáles son tus gastos mensuales. Así, podrás calcular aproximadamente cuánto necesitarás para vivir (una suma aproximada), y además podrás planear con mayor claridad el importe necesario que necesitarás ahorrar.

3) Mantenete incentivado: estás frente a un objetivo a largo plazo, por eso, necesitás establecer pasos financieros intermedios para no “cansarte durante el camino”. Así, de paso, aprenderás a entrenarte en este enriquecedor hábito de la administración correcta del dinero.

4) Aprendé a elegir sabiamente: para reducir tus gastos generales, tratá de comprar artículos de alta calidad que duren por más tiempo. Este y cualquier otro tipo de hábito de ahorro te ayudará a contribuir con tu fondo de retiro.

5) Informate: tomate el tiempo de buscar recursos de jubilación que te ayuden a comprender las realidades existentes y las alternativas de inversión más cercanas a tus posibilidades. Hay mucha información disponible que te ayudará a diseñar y actualizar tu plan financiero.

El establecimiento de estos cinco hábitos de dinero sentarás las bases para que puedas cambiar tu perspectiva respecto de tu etapa “laboralmente pasiva” como lo es la jubilación. ¡Manos a la obra!

 

Buenas finanzas

Síndrome del mes de enero

imagenQuizás sin darte cuenta, vos fuiste uno de los que ha sufrido recientemente el “síndrome del mes de enero”, un mal que nos afecta a muchos y que tuve la oportunidad de escuchar en muchos casos. Se trata, más que nada, de un efecto contrario al mes de diciembre (donde todo es festejo y derroche, y nos invade una sensación de “yo me lo merezco”). Por contraposición, en enero nos cae la “culpa” y el peso de la tarjeta en rojo y de los pagos por vencer. Es ahí cuando el pánico nos impide ver el panorama completo y sentimos que “empezamos en año con el pie izquierdo”. Algunos de sus síntomas clásicos de este síndrome son:

 

 

 

  • Exceso de las decisiones emocionales: ¡no tengo plata! ¡no llego a fin de mes!
  • Restricción total: evitamos todo tipo de gastos, ajustamos nuestras cuentas al máximo, todo recibo de cuentas genera desesperación.
  • Te das cuenta de que te excediste en los gastos de diciembre y te desespera no poder recuperarlo.
  • Sensación de ahogo y de que no hay nada que pueda resolver tu encrucijada.
  • Miedo a la inflación, miedo a la tarjeta, ¡miedo a todo!

¿Te sentís identificado con alguno de estos puntos? ¡Entonces sos la persona indicada para prestar atención a estas recomendaciones:

  • Para revertir la situación, pensá en qué estás haciendo HOY para salir adelante.
  • Tratá de ser objetivo y evitá la emocionalidad en tus decisiones financieras.
  • No toques los ahorros, tranquilizate.
  • Tomate un tiempo para ver cuáles son las opciones disponibles, siempre hay alguna salida.
  • Trabajá en un objetivo: cómo, cuándo, en qué tiempo y qué querés lograr.
  • Confiá en tu capacidad generativa.
  • Confiá en tu capacidad creativa para generar un nuevo ingreso (¿qué podrías sumar a tu trabajo actual? ¿qué hobbie podrías convertir en una nueva fuente de ingreso?)
  • Tratá de prescindir de lo que puedas.
  • Sé concreto en los pasos a dar.

Ahora ya lo sabés, no sos el único atravesando este tipo de situación. Si sos el candidato, anímate a descubrir de una vez cuál es tu relación con el dinero. ¡Espero tu consulta!

 

¡Buenas finanzas!

TRATADO para concretar objetivos

Hace un tiempo llegó a mis manos un escrito muy esperanzador, pero sobre todo muy útil a los fines prácticos de llevar a cabo un plan orientado a objetivos. Se trata del Tratado de Melquisedec: Descubrir y realizar su razón de ser, de Alain HOUEL. En esta nota, y encontrándonos en pleno comienzo de año,  he decidido compartir algunos extractos de los que considero que representan un ejercicio movilizador, positivo y revelador para conocer qué deseamos, por qué deseamos lo que deseamos, cuáles de esos deseos debemos priorizar y cómo llegar a concretarlos.

tratado“Para saber lo que has venido a hacer sobre la tierra, es preciso comenzar por formularse la pregunta”, dice el escritor y se refiere a la pregunta por el sentido de tu vida, tu razón de ser. Algunos pasan su vida de prisa, de prisa hacia delante, sin jamás preguntarse a dónde es que van. Sufren, sin saber por qué y, despiertan demasiado tarde ya, para vivir su verdadera vida”. Coincido con este planteo y creo, además, que no solo en las fianzas, sino en una dimensión más existencialista de la vida, todos necesitamos focalizar nuestros deseos y tener en claro por qué deseamos lo que deseamos. Con solo eso, ya estaremos mucho más cerca de nuestro objetivo/sentido de vida. Para empezar, recomiendo seguir algunos consejos de este tratado:

-          Preguntate cuál es el sentido de tu vida, más allá de tus deseos particulares.

-          Procurá entrar en contacto con el “nido más profundo de tu mente” donde se encuentran las respuestas.

-          Anotá las respuestas que te vengan a la mente. Quizás encuentres muchas respuestas antes de llegar a la central.

-          Poné toda tu voluntad y tu corazón en tu objetivo.

-          Tratá de detectar cuáles son tus valores centrales.

-          REvisá si tu manera de actuar está en sintonía con aquellos valores.

-          Definí tu campo de acción: allí donde pondrás en marcha tus objetivos, y comenzá a trabajar para lograrlos.

Finalmente, les dejo este extracto, que a mí en particular me resultó muy esclarecedor: “¿es que el tiempo es para ti un fenómeno circular que se repite regularmente, sin gran cambio? O bien, ¿es una línea recta abierta a un horizonte más o menos lejano?. Tus objetivos te llevan a través de la vida, más aún, tú serás capaz de verte funcionar lejos en el futuro, y aún más, tú podrás tener una vida riquísima

 

Espero les sirva, amigos, y como siempre ¡buenas fiananzas!

 

Para leer el tratado completo, pueden ingresar aquí

¿Qué es seguridad?

Como Asesora Financiera, muchas veces me encuentro con clientes que me piden datos, información o pruebas que avalen o “aseguren” los resultados de las herramientas de inversión que han elegido. Al principio pensé en mostrar documentos, hablar del respaldo de las empresas con las que trabajo, pero con el tiempo entendí que cada uno le da significados diferentes a la palabra “Seguridad”. Veamos:

-          Desde lo jurídico: hay quienes entienden que seguridad es leer “la letra chica” y conocer de punta a punta los requisitos y cláusulas que están por firmar. En ese caso, claro, es sencillo comprobar la “seguridad” de una herramienta, basta con tomarse el tiempo de leer y, llegado el caso, consultar con un letrado.

-          Desde lo personal: hay quienes necesitan “confiar en mí” como asesora, y entonces me preguntan por mi experiencia, por mis anteriores clientes y por los resultados logrados hasta el momento. En este tipo de conversaciones, suelo poner a disposición de ellos mi historia persona, que refleja mi compromiso con mi profesión.

-          Desde la liquidez: hay quienes entienden que “seguridad” es poder “retirar” el efectivo cuando ellos lo decidan. Tener “disponible” su dinero, calmando temores fundados en antiguos episodios conocidos a nivel local.

-          A nivel “flexibilidad”: están los que pretenden que su herramienta se vaya acomodando al tipo de cambio y las posibles variables económicas en el contexto nacional.

Ya ven, esta cuestión “semántica” refleja cuán variados pueden ser nuestros comportamientos y nuestra forma de pensar. Me pareció valioso compartirlo porque las palabras reflejan nuestras intenciones, nuestros miedos y nuestra propia forma  de manejarnos. Por eso, a la hora de buscar resultados, es bueno hacer el ejercicio de expresar en voz alta qué es lo que tenemos, qué queremos lograr y cuál es el miedo o la desconfianza que hasta ahora me lo impide.

¡Estoy a sus órdenes para ayudarlos a empezar!

¡Buenas fianzas!

Sólo depende de vos

En estos días estamos todos sacándole el jugo a los últimos días de 2014 y con parte de nuestra mente y un pie en 2015. Por eso, se me ocurrió compartir en este espacio, algunos conceptos vinculados al coaching personal que tienen que ver con plantearte objetivos que vos mismo puedas alcanzar. Porque cuando un ciclo comienza, ¡se reabren siempre nuevas oportunidades de triunfar!

Hace poco leí una nota sobre Branding personal y creo que, perfectamente, podemos extraer algunas ideas muy similares a las que trabajamos en el coaching. Estas son algunas ideas para poner en práctica:

  • Gestioná tu propia forma de mostrarte: ¿cómo te ven? ¿cómo querés que te vean?
  • Nunca te des por vencido: la vida es un proceso continuo y para alcanzar metas y objetivos tenés que tener la constancia suficiente para seguir “empujando” hacia la meta, SIEMPRE.
  • No alcanza con intentarlo una vez, ¡volvé a probar cuantas veces sea necesario!
  • Comprometete con el proceso: necesitás tener la paciencia y perseverancia suficientes como para poder transcurrir y dejar que aquello que anhelás, finalmente suceda.
  • Establecé una disciplina: creá tu propio plan y los hábitos que sean necesarios para que día a día construyas el camino que querés y te acerques al objetivo que planeás.
  • Tené valor y coraje: no aceptes autolimitantes, se realista pero siempre con convicciones y confianza en tus anhelos.
  • Los objetivos son el resultado de todo lo que hacés: proponete ser congruente en cada paso.
  • No te desanimes: ¡nunca bajes los brazos! El camino puede ser largo, pero vale la pena cada paso. Cuidá el trayecto, porque en él están reflejados tus pequeños logros de cada día.

balance¡Felicidades y, como siempre, MUY BUENAS FINANZAS!

Todos podemos hacer algo diferente

 

finanzas

Cuando termina un año, siempre me tomo un rato para pensar en las cosas que logré y las que aún tengo pendiente. Por eso, en esta nota te invito a darte una oportunidad: convencerte de que vos sos el creador de todo lo que hoy tenés y el artífice de lo que alcanzarás mañana.

 

Todo lo que es parte de nuestro presente fue atraído por nuestras acciones pasadas, hasta la más pequeña. Y no me refiero al esoterismo puro ni a la ley de atracción (aunque algo de esto puede haber) sino que me refiero a 3 aspectos que solemos descuidar y que, si los tomamos en serio, pueden cambiar nuestro porvenir:

 

-          Hábitos: crear conciencia acerca de nuestras acciones cotidianas es lo que nos ayuda a revertir algunas partes de nuestro modus operandi que no está ayudándonos o que interfiere en el logro de ciertos objetivos. Hacer algo diferente, priorizar de otra manera las cosas, establecer parámetros de conductas distintos y cambiar el ángulo desde el cual observamos nuestros problemas es una manera de encontrar nuevas soluciones (¡que siempre las hay, claro que sí!).

 

-          Creencias: Todo lo que hacemos es producto de lo que hemos aprendido. Lo que vimos, lo que vivenciamos y lo que escuchamos durante niños es lo que nos marca durante la adultez (aún sin darnos cuenta). Te planteo este desafío: ¿te acordás qué se decía en tu casa acerca del dinero? ¿recordás qué palabras se usaban? ¿qué hacían tus padres con el dinero? Ahora, pensá de qué manera todo eso se refleja, de alguna forma, en tus decisiones cotidianas. ¡Tomá cartas sobre el asunto, creá tu nueva forma de actuar!

 

-          Información: cuando estamos enfermos, acudimos al médico, cuando tenemos consultas legales, llamamos a nuestro abogado, cuando necesitamos relajarnos, acudimos algún centro especializado. En cambio, cuando tenemos problemas financieros ¿a quién pedimos ayuda? De hecho, mucha gente ni siquiera sabe que existimos los asesores financieros y que, además, existen herramientas para hacer frente a problemas como la inflación.

 

Como tantas otras cosas en la vida, ahorrar, comprar una casa, viajar o hacer crecer nuestro negocio, son objetivos que sólo se cumplen si aprendemos a planificar con visión estratégica, y utilizando herramientas y recursos que los especialistas pueden poner a nuestro alcance.

 

Comenzá a planificar tu 2015, ¡buenas finanzas!

 

 

Medición: ¿Cómo establecer plazos?

medicionesCuando emprendemos pueden ocurrir varias cosas, pero hay dos de ellas que quiero analizar hoy: Puede pasarnos que no le demos suficiente tiempo al proyecto para que “florezca” o bien, que nos quedemos eternamente esperando “el milagro”. Todo es cuestión de establecer plazos, pero también herramientas de medición que nos indiquen si vamos por un buen camino.

En un extremo –que podemos llamar “los ansiosos”- están los emprendedores que pretenden “magia”. En estos casos, las personas no logran hacer efectivos sus proyectos porque no tienen la suficiente constancia (paciencia, perseverancia o confianza en la idea) como para esperar el tiempo necesario que se necesita para que una idea inicial (cualquiera fuera, de cualquier sector) se transforme, eche raíces, se ponga en marcha, tome forma y, finalmente, nos reditúe económicamente.  Emprender significa sembrar a mediano y largo plazo. Es cierto que nosotros somos “dueños” de nuestros plazos, pero debemos siempre buscar el asesoramiento de alguien con experiencia como para establecer tiempos prudenciales (siempre hay algún colega o alguien cercano que puede ayudarnos)

En el otro extremo, -que podemos llamar “el estancamiento”- están los que por haberse “enamorado de una idea” pierden de vista las posibilidades efectivas que ella tiene para poder hacerla realidad. Cuando los plazos se extienden por años, cuando los períodos de “prueba y error” no terminan nunca, nos volvemos “emprendedores eternos”, esto quiere decir que no logramos hacer que las ideas funcionen. Motivos hay miles (no es el momento, la idea no estaba “empíricamente testeada”, la crisis nos afectó, etc.) pero lo que es importante es darnos cuenta a tiempo (antes de caer en la sensación del “fracaso”) cuando un proyecto definitivamente no funciona.

Que un proyecto no funcione, no quiere decir que hayamos fracasado. Asumir que debemos elegir otro camino es darnos la oportunidad de tomar el timón y llevarlo hasta otra “costa”, probar otros rumbos, incursionar en otros sectores económicos, hasta que encontremos el negocio que sí funcione. Como asesora financiera tuve oportunidad de conocer muchos casos en los que “los negocios no funcionan” pero sin embargo las personas insisten por años. Personalmente, creo que cuando nuestras mediciones semestrales o anuales nos dan negativas por mucho tiempo, hay que tomar el coraje necesario y CAMBIAR. Con ayuda, con asesoramiento y, sobre todo, trabajando el “desapego emocional” podremos vencer nuestras propias barreras limitantes y salir de estas situaciones nocivas, no sólo para nuestras finanzas sino para nuestro estado anímico.

Las mediciones son importantes para permitirnos ver dónde estamos y que acciones vamos a tomar en base a nuestra situación actual. Por eso, recordá que diciembre es un buen momento para:

  • Revisar cuál fue el total de tu facturación
  • Contabilizar tu rentabilidad (revisando mes a mes tus ingresos y egresos)
  • Calcular cuántos nuevos clientes sumaste a tu cartera
  • Revisando cuántos clientes se fueron y por qué razones

¡Animate a ir por más!