Panza de embarazada: Prohibido Tocar

Desde que nos embarazamos nuestra panza pasa a ser del pueblo, en primer lugar será la casita del bebe por las próximas 40 semanas, también será del papá que hizo su parte y se ganó el derecho y por ultimo del obstetra que nos cuida y nos martiriza con la balanza. Hasta acá estamos de acuerdo. Pero qué pasa con toda esa gente que quiere toquetearnos aunque le pongamos cara de espanto.

 Ya sea que cuentes la feliz noticia antes o después del primer trimestre la panza tiene un imán para que madres, suegras, vecinas, peluqueras, tías, compañeras de trabajo, primas lejanas y cualquier desconocida la quiera acariciar. Continuar leyendo

Positivo

El instante en que el test de embarazo muestra dos rayitas nos queda grabado para siempre. A partir de ese momento todo cambia,  la prioridad la tiene la panza que después se convierte en bebe y se adueña no sólo de nuestro corazón, sino de nuestro tiempo, nuestro sueño, nuestra posibilidad de bañarnos, de comer, de charlar con un adulto, de ir la peluquería y de mirar un noticiero pero compensa adueñándose de casi todas nuestras sonrisas.

Desde el momento en que vemos el positivo empezamos un recorrido lleno de alegrías, de sustos y de contradicciones.

Ser mamá dista bastante de las publicidades de pañales con mujeres esplendidas y las uñas recién pintadas. Tiene más que ver con ser una especie de súper heroína capaz de lograr que el día dure 48hs con tal de hacer todo lo necesario para que no les falte nada, para llevarlos a todos lados, para hacer los deberes, jugar un rato, lograr que coman verduras, que se bañen, que duerman (y nos dejen dormir), que sean felices, que nada los lastime, que tengan el mejor disfraz para el acto del colegio y los fideos para que hagan esos collares que decimos que nos encantan, que aprendan a nadar, que le pierdan el miedo a los perros, que, que, que. Y todo esto sin perdernos nosotras que como mujeres que seguimos siendo profesionales, esposas, amigas, lectoras, amantes de la moda, del cine, del gimnasio o de lo que sea. Básicamente seguimos siendo nosotras y también vale ser un poquito egoístas para reencontrarnos.

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