¿Comenzamos por el principio?

#DeOlimpiadasyOlímpicos

Al escuchar la palabra Olimpíada, la primera imagen que se nos presenta, es el evento deportivo que se realiza cada cuatro años, en donde atletas de todo el mundo representan a su país en disciplinas deportivas.

A partir de allí comenzamos a escuchar en los medios, sobre atletas, presupuestos, marketing, records, conflictos, sacrificios personales y grupales, el Dream Team de Barcelona 92’, el Curling en Sochi… Todos hablan de las Olimpiadas… en realidad, hablan de los Juegos.

Aquí debemos establecer la primera aclaración. La Olimpíada, es el período de tiempo entre los Juegos que se realizan cada cuatro años.

Su nombre proviene del lugar conocido como la “cuna de los Juegos Olímpicos”, y era el santuario religioso Olimpia, a unos 50 kilometros de la Ciudad de Ellis, en Grecia. El santuario, con su estatua de Zeus, conocida como una de las 7 maravillas del mundo antiguo.

Los primeros juegos de los que se tiene conocimiento, se remontan al año 776 A.C. con un solo día de duración y un solo evento que era el Stadion una carrera a pie.

En los juegos, se intenta plasmar la filosofía olímpica, establecida en la Carta Olímpica. En ella encontramos los principios y valores del olimpismo.

El Olimpismo moderno fue concebido por el Barón Pierre de Coubertín e impulsado a partir del Congreso Internacional Atlético de París en 1894 y de los primeros Juegos Olímpicos de la modernidad, en Atenas 1896.

Aquí es importante destacar los principios fundamentales del Olimpismo, tal como están en la Carta Olímpica:

1. El Olimpismo es una filosofía de la vida, que exalta y combina en un conjunto armónico las cualidades del cuerpo, la voluntad y el espíritu. Al asociar el deporte con la cultura y la formación, el Olimpismo se propone crear un estilo de vida basado en la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo y el respeto por los principios éticos fundamentales universales.

2. El objetivo del Olimpismo es poner siempre el deporte al servicio del desarrollo armónico del hombre, con el fin de favorecer el establecimiento de una sociedad pacífica y comprometida con el mantenimiento de la dignidad humana.

3. El Movimiento Olímpico es la acción concertada, organizada, universal y permanente, ejercida bajo la autoridad suprema del COI, sobre todas las personas y entidades inspiradas por los valores del Olimpismo. Se extiende a los cinco continentes y alcanza su punto culminante en la reunión de los atletas del mundo en el gran festival del deporte que son los Juegos Olímpicos. Su símbolo está constituido por los cinco anillos entrelazados.

4. La práctica deportiva es un derecho humano. Toda persona debe tener la posibilidad de practicar deporte sin discriminación de ningún tipo y dentro del espíritu olímpico, que exige comprensión mutua, espíritu de amistad, solidaridad y fair play. La organización, administración y gestión del deporte deben ser controladas por organizaciones deportivas independientes.

5. Cualquier forma de discriminación contra un país o una persona basada en consideraciones de raza, religión, política, sexo o de otro tipo es incompatible con la pertenencia al Movimiento Olímpico.

6. La pertenencia al Movimiento Olímpico exige ajustarse a la Carta Olímpica y contar con el reconocimiento del COI.

Los Juegos Olímpicos, se dividen en Juegos Olímpicos de invierno (15 disciplinas deportivas) y de verano (41 disciplinas deportivas). Los Juegos Olímpicos especiales con 36 disciplinas, también son contemplados dentro del calendario COI.

En cada una de las actividades deportivas, la competencia, respetando los valores nombrados anteriormente, son el impulso que hacen del Olimpismo, una experiencia atrapante, tanto para quienes están involucrados directa e indirectamente con la competencia, como quienes somos meros observadores del esfuerzo que realizan los atletas para ir más rápido (Citius), más alto (Altius) y más fuerte (Fortius).