¿Y el segundo para cuándo?

#SerMadres

Todas las mujeres, a toda edad, los ignoremos o no, sabemos que hay mandatos que pesan sobre nuestros hombros. Digo mujeres porque soy mujer, no me cabe duda de que los varones soportarán otro tanto.

Cuando no es el mandato de la belleza, la delgadez o la moda, es el estudio, la carrera o el posgrado. Cuando no es la independencia económica o el trabajo “de tus sueños”, es la pareja estable. Cuando no es el casamiento (¿para cuándo los confites?), son los hijos (¿y no quieren tener un bebé?), o la carrera de nuevo (¿terminaste la tesina?), o tal vez la casa y así hasta el infinito. Supongo que se habrán encontrado más de una vez con la pregunta incómoda.

La soltera tiene que aguantarse la cara de gatito de Shrek de su prima cuando le pregunta si tiene “algo por ahí” o algún otro eufemismo poco feliz. La casada hace varios años siente las miradas y la presión por El Anuncio. Quien elige no tener hijos (una corriente que sigue ganando adeptos y me consta) enfrenta más juicios que abogado defensor. A cada momento de nuestras vidas, parecería, hay cosas que se esperan de nosotras.

En mi caso el nuevo paso obligado es #ElSegundo. Vaya donde vaya, sea quien sea, la pregunta me persigue: “¿Y el segundo para cuándo?” Pueden increparme desde un compañero de trabajo hasta el verdulero, un taxista, una vecina… y la lista engorda. Y ni siquiera es sólo la pregunta. Es la inquisición, el pedido de explicaciones ¡y hasta el reto!

¿Y ustedes? ¿Qué pregunta incómoda evaden cada día?