#Videoentrevista | El surrealismo urbano de Martín Ron en Villa Urquiza

#StreetArt

“Es el Messi del mural” dice el Chaqueño, comparando al rosarino que es estrella en el Barça con su amigo Martín Ron, este artista de Caseros que mientras Villa Urquiza empieza a despertarse el domingo al mediodía, está subido a una grúa para seguir trabajando en la obra más grande que le tocó pintar hasta el momento.

MartínEs una iniciativa del inglés Matt Fox-Tucker, Director de BA Street Art, impulsor del “Proyecto Distrito de Arte Villa Urquiza” en el que esta semana va a estar trabajando Martín. Un dato no menor es que el edificio está junto al que en 2007 pintó el italiano Blu, para Tucker, uno de los mejores graffiteros del mundo:“Villa Urquiza ya tiene muchos graffitis y murales de muy buena calidad como el de Blu. Vi el mural del italiano en Villa Urquiza en 2009 por primera vez y me deslumbró. Para mi Blu es el mejor artista callejero del mundo y tenemos suerte de tener varios de sus murales en Buenos Aires”.

La esquina es la de Holmberg y Rivera, ahí desde la semana pasada Martín Ron le da forma a una creación que va cambiando y se va definiendo en contacto con la vida del barrio, con la gente y con todo lo que va pasando a su alrededor. La cabeza del Chaqueño llevada de los pelos por una avioneta, junto a una escultura que va en skate escuchando lo que un un loro tiene para decirle al oído a través de una fonola, así de surrealista es El extraño mundo de Ron, como titulamos el primer post que hicimos sobre él.

Todo

Tan cambiante, tan real, tan espontáneo que hasta Leonardo Caruso del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se ganó un lugar en el mural, por la ayuda que junto a la Comuna 12 y al Gobierno de la Ciudad, que financió la grúa, la pintura y los materiales, le dio al artista y a BA Street Art para que pudieran hacer el proyecto. “Esto es nuevo para nosotros, los 70´s con los militares acá dejaron gris nomás” dice una observadora casual, una mujer que acompaña a su marido fotógrafo que unos metros más adelante gatilla con su cámara desde todos los ángulos al edificio y a Martín.  Durante la última dictadura militar en Argentina se demolieron en Villa Urquiza edificios y casas para construir una autopista que nunca llegó. Los baldíos del barrio se convirtieron  en uno de lugares más populares para graffiteros y artistas callejeros.

Hasta el próximo 7 de agosto, día de la inauguración, Martín va a estar pintando junto a su hermano Guillermo Ron y a Jiant en Villa Urquiza. La esquina es la de Holmberg y Rivera.