<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>#ADNGuevara &#187; Fidel Castro</title>
	<atom:link href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/tag/fidel-castro/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara</link>
	<description>Martín Guevara, sobrino del Che, cuenta anécdotas de su familia y analiza el contexto político mundial</description>
	<lastBuildDate>Thu, 02 Oct 2014 10:56:55 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Ediciones Cubanas y Novedades de Moscú</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2014/06/07/ediciones-cubanas-y-novedades-de-moscu/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2014/06/07/ediciones-cubanas-y-novedades-de-moscu/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 07 Jun 2014 21:04:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Martín Guevara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Ediciones Cubanas]]></category>
		<category><![CDATA[Fidel Castro]]></category>
		<category><![CDATA[Novedades de Moscú]]></category>
		<category><![CDATA[Sputnik]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/?p=689</guid>
		<description><![CDATA[Me permitieron regresar a Cuba pero me dijeron que no podía estudiar, tenía que trabajar y como atesoraba conocimientos destacados  en libros y en ron, parece que decidieron de forma arbitraria destinarme a Ediciones Cubanas. Allí me destinaron a recibir y distribuir las revistas y prensa de los altos cargos del Partido, desde Fidel hasta... <a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2014/06/07/ediciones-cubanas-y-novedades-de-moscu/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Me permitieron regresar a Cuba pero me dijeron que no podía estudiar, tenía que trabajar y como atesoraba conocimientos destacados  en libros y en ron, parece que decidieron de forma arbitraria destinarme a Ediciones Cubanas.</p>
<p>Allí me destinaron a recibir y distribuir las revistas y prensa de los altos cargos del Partido, desde Fidel hasta los del Comité Central pasando por todos los integrantes del Buró político. Me asombró la cantidad de revistas de periodismo amarillo que debía poner en los paquetes para los más altos cargos. A Fidel solo le mandaba revistas norteamericanas de medicina, era una época en que estaba verdaderamente interesado en la materia y se involucraba como si fuese médico. Existía a nivel popular la costumbre de exagerar todas las aptitudes de Fidel, y agregarle algunas que no tenía, pero entre las verdaderas, es que era un ser extremadamente estudioso, sea con los fines que fuere, siempre que podía estaba o bien leyendo, o bien preguntando sobre temas de su interés, si sus interlocutores eran cubanos y tenían la mala suerte que su especialidad le interesaba mucho, sabían que estaría horas preguntándoles de todo, y por supuesto sin admitir ninguna pregunta, solo él hablaba, solo él tenía inquietudes, y solo eran válidas las de él. Así era la cosa con Fidel. Pero muchos otros del buró político recibían la revista Hola española y la Paris Match, yo pensaba que estaba bien, incluso si la revista fuese para ellos y no para sus esposas como me decía el jefe de la sección, en un intento de adoctrinarme, pero yo pensaba que la gente debe leer lo que le dé la gana, lo que estaba no del todo correcto es que el resto de la población no pudiese leer ese periodismo amarillo, y que se lo demonizase y atacase como un implemento de diversionismo ideológico del capitalismo.<span id="more-689"></span></p>
<p>Considerar a la masa como imbécil, torpe y no preparada para acceder a los mismos bienes de que hacían uso y disfrute los pinchos, era una constante de la dirigencia revolucionaria. En casa de los hijos de los comandantes, o ministros se podían ver los videos de películas como Rambo, o las de Chuck Norris, que eran las más añoradas, mientras que en las salas de cine y en la televisión no estaban por ser basura imperialista y deformadoras de la realidad, pero ellos consideraban que sus hijos y ellos mismos estaban en un nivel superior para poder acceder a esos contenidos. Más o menos lo mismo que pasaba con el hecho de viajar o no. En realidad, nadie podía viajar más que los cargos que eran del Partido, excepto los deportistas y algunos científicos, mucho más vigilados estos segundos que los primeros.</p>
<div id="attachment_690" class="wp-caption aligncenter" style="width: 202px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2014/06/Calle-Oreilly.jpg"><img class="size-full wp-image-690" alt="Calle O'Reilly, La Habana" src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2014/06/Calle-Oreilly.jpg" width="192" height="262" /></a><p class="wp-caption-text">Calle O&#8217;Reilly, La Habana</p></div>
<p>Tenía una cláusula donde dejaba claro que no debía comentar nada de donde se mandaban esas revistas. Y me imagino que tomarían gente de cierta confianza, ya que las posibilidades de colocar un veneno en aquellas revistas era tan real que siempre creí tener una cámara grabándome desde algún sitio. Cosa que empecé a descartar cuando vi las monumentales siestas que se echaba el jefe apoyado sobre sus antebrazos en el escritorio, con el único recaudo de cerrar la puerta. O quizás del mismo modo en que se sabía que todos allí dormían, o faltaban o iban a tomar café o ron, también lo sabría el que veía las películas de mi cámara imaginaria, entonces al jefe de departamento en tal caso era lógico que no le interesase en lo más mínimo. El único que no podría dormirse una siesta en ese caso sería el de la cámara.</p>
<p>Ediciones Cubanas, calle O’Reilly, en La Habana Vieja. Había que llegar a tiempo cada mañana para luego echar una cabezadita sobre el escritorio, porque lo que si era importante en todos los trabajos era fichar a tiempo, luego se podía ir uno incluso a su casa y regresar antes del final de la jornada a fichar nuevamente. El barrio era maravilloso, aunque conociese bien La Habana Vieja, nunca había reparado en la vida tan agitada y vibrante que tenía lugar en sus calles. De cierta manera me hacia acordar a los pasajes de Cecilia Valdés de Cirilo Villaverde, el gentío, la algarabía, el cafecito en la calle, los pasteles, los vendedores de periódicos vociferando los nombres de Juventud Rebelde y Granma, de los semanarios cómicos  Palante y Dedeté,  y las conversaciones entre los viejos que se encontraban en la vía pública de casualidad. Haciendo media.</p>
<p>Pero aunque me gustase mucho el trayecto andado por la Habana Vieja, eso no lograría impedir que los tragos de pisco que me tomé con Evelio cuando bajé del avión, dos años después de no beber ni una gota fuesen una premonición de lo que pasaría, al poco tiempo ya estaba beodo cada noche,  así es que comencé a llegar tarde al trabajo, a faltar y a pedirle un justificante a un médico amigo. Del mismo modo que en la escuela, para faltar bastaba con que se presentase una constancia médica. Mi amigo médico, a cambio de algunas botellas de ron, me daba talonarios de “Hago constar”  y yo solía rellenarlo con tres enfermedades que me había aprendido unos años atrás con motivo de las faltas al colegio. Faringitis aguda, Sinusitis crónica, y Luxación del tobillo- muñeca, izquierdo- derecho. Nada de esto era muy novedoso ni original. Todos los jefes sabían que era cuento, solo esperaban poder tener una justificación que no los metiese a ellos en problemas por tolerarlo. Ellos a su vez lo hacían cuando se iban con sus coches de empresa a las casitas de la playa con sus amantes. Y no pasaba nada. Hasta el director general faltaba de este modo al trabajo. No digo que no se buscase una mejor excusa que aquellas enfermedades, me refiero a que eran las mismas causas. Aunque cuando más alto era el cargo, más generalizada era la práctica de faltar al trabajo porque se habían llevado una titi, como se decía a las chicas jóvenes y que no oponían demasiada resistencia, a una casa en la playa, acompañados además de sus buenas barrigas, alguna gorrita de pelotero, un puerco asado y unas cajas de cervezas bien frías.</p>
<p>Evelio me pasaba a buscar por la casa de calle 14, casi todas las noches había algo que hacer en La Habana, la Nueva Trova, justo a partir del éxito que tuvieron los recitales de Pablito y Silvio en Argentina se convirtió en un fenómeno de masas, y cada día había un concierto al cual se desplazaban cientos o miles de jóvenes que si bien al día siguiente debían acudir o a la Universidad o a un trabajo, siempre podían de últimas, echar mano del socorrido vademécum popular.</p>
<div id="attachment_691" class="wp-caption aligncenter" style="width: 222px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2014/06/Nueva-Trova-Santiago.jpg"><img class="size-full wp-image-691" alt="Nueva Trova Santiago" src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2014/06/Nueva-Trova-Santiago.jpg" width="212" height="140" /></a><p class="wp-caption-text">Nueva Trova Santiago</p></div>
<p>En los recitales conocía a muchos jóvenes con inquietudes que empezaban a estar ansiosos por expresarse, no eran necesariamente disidentes con el régimen, nadie se le ocurría siquiera cuestionar el modo de partido único, el liderazgo de Fidel, nadie pedía un cambio de sociedad, visto bajo el prisma de hoy era muy inocente los reclamos que se hacían a modo de tertulias poéticas, reuniones en casas de amigos ante torno a una guitarra, discusiones sobre el porte de las nuevas generaciones en materia de cultura. Ese era el reclamo fundamental, las personas sentían que habían nacido dentro de un sistema que se había atascado, unos era más duros en las críticas e iban más lejos que otros que consideraban solo que debía existir cierta apertura para poder hablar , publicar, expresarse a través de la pintura del teatro, incluso del cine y la televisión, aunque estos apartados estaban convenientemente cubiertos por autoridades tan verticalistas que resultaba imposible que en el mundo audiovisual o de la comunicación tuviese lugar este debate. Lo cierto es que con mucha frecuencia escuchaba hablar de lo que se necesitaba, que algo estaba cambiando en el resto de países socialistas, al menos en los de Europa del Este y la URSS. A través de las publicaciones soviéticas empezábamos a notar el cambio. Gorbachov no sentía la misma simpatía por Cuba, por Fidel ni por ninguna causa revolucionaria que los anteriores mandatarios soviéticos, y eso se notaba en la presencia en los medios.</p>
<div id="attachment_692" class="wp-caption aligncenter" style="width: 395px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2014/06/Sputnik.jpg"><img class=" wp-image-692 " alt="Revista Sputnik, 1979" src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2014/06/Sputnik.jpg" width="385" height="543" /></a><p class="wp-caption-text">Revista Sputnik, 1979</p></div>
<p>Por un lado se olían aromas nuevos, que traían nuevos aires, de deseo de cambio, de emancipaciones de la juventud y de ciertos sectores de la intelectualidad habanera que comenzaba a hablar con espíritu crítico, y por el otro se presentía una cerrazón institucional a todo lo que pudiese significar cambios en los países del bloque socialista, a todas luces era visible que cualquiera que fuese la intención de los países socialistas, la de Cuba aún distaba mucho de parecerse siquiera a una de cambio.</p>
<p>Casi treinta años después de eso, aún está Fidel traduciendo sus libros, recibiendo medallas, en estos tiempos para ser políticamente correctos, no son condecoraciones militares sino ecológicas, estos días recibió una por su preocupación durante 50 años por el desarrollo de la agricultura ecológica y alternativa.</p>
<p>Fidel durante 50 años ha estado fundamentalmente preocupado por la ecología&#8230;.. todo un militante de Greenpece.</p>
<p>¿Se podrá mentir más con menos inversión en materia de vergüenza?</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2014/06/07/ediciones-cubanas-y-novedades-de-moscu/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Al Capone Bed and Breakfast</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2013/04/08/al-capone-bb/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2013/04/08/al-capone-bb/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 08 Apr 2013 14:35:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Martín Guevara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Al Capone]]></category>
		<category><![CDATA[CENSAM]]></category>
		<category><![CDATA[Fidel Castro]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/?p=457</guid>
		<description><![CDATA[Cuando me repuse de lo más pesado del mareo, intercambié saludos de gratitud con el extraño ser que me había asistido. Me dejó una tarjeta con su nombre, el teléfono directo y la dirección del Hospital psiquiátrico que dirigía. Me invitó a visitarlo y a que no dudase en pasarme una temporada en sus instalaciones... <a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2013/04/08/al-capone-bb/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando me repuse de lo más pesado del mareo, intercambié saludos de gratitud con el extraño ser que me había asistido. Me dejó una tarjeta con su nombre, el teléfono directo y la dirección del Hospital psiquiátrico que dirigía. Me invitó a visitarlo y a que no dudase en pasarme una temporada en sus instalaciones si así lo requiriese.</p>
<p>La verdad es que sólo dejé pasar algunos días por mantener cierto decoro, y en cuanto consideré que ya era adecuado, me vestí, me perfumé con colonia búlgara y fui a ver al doctor P.</p>
<p>En cuanto le dije al taxista: _ A la clínica del CENSAM, Centro de Salud Mental, me preguntó ¿tiene usted a alguien ingresado allí? Me extrañó ese excesivo trato de respeto,  en el ámbito tan coloquial de un taxi habanero, y le respondí &#8211; No, voy a ver al director, ¿por qué lo pregunta? No, nada, era porque ahí sólo hay “pinchos”, generales, oficiales del MININT,  ministros, o familiares cercanos  de estos. No le expliqué nada pero me quedé pensando, que si era así no debería estar mal. Claro que estaba el tema ese de los militares y toda esa paranoia y alergia que me producían.</p>
<p><span id="more-457"></span>El taxi me dejó en la puerta de entrada, en Jaimanitas. Era un complejo de edificios nuevos, chalets y cabañas, distribuidos  cuidando el entorno, y su belleza, salpicados de jardines por doquier, atravesado por el río del mismo nombre que el pueblo, que iba a desembocar al mar. Llegué a la oficina del doctor P., me recibió con un café y con un apretón de manos cálido. Me explicó que el tratamiento constaría fundamentalmente de descanso y medicación, con horas de terapia de grupo, y sesiones de terapia individual. Con tiempo para ejercicios, para cine, y muchas horas de ocio medicado con amitriptilina y otros sedantes. La mayoría de los hospitalizados allí, estaban por un exceso de celo en sus ocupaciones, aunque yo pensaba más bien que las cosas que habían tenido que presenciar, o hacer, no les dejarían descansar en paz nunca en sus vidas. Dimos un paseo largo por las instalaciones en el cual me explicó que era cada cosa, en ese complejo  que de primera impresión era tranquilizante. Nos cruzábamos con hombres y mujeres en pijamas que caminaban con los brazos caídos, inmóviles, a los costados del cuerpo, como zombis. Esa era la sección de los que volvían de alguna guerra, en la que estuviese envuelto el ejército cubano, las llamadas misiones internacionalistas, que se diferenciaban de las invasiones imperialistas, solo en los prefijos de las palabras, imperialistas e internacionalistas. Había un hombre,  me explicó, que había perdido las manos y los ojos por la explosión de una granada, en África, y la mujer que lo llevaba del brazo era su madre, ya que la esposa un tiempo después de su regreso no podía soportar y lo abandonó, Me pidió que no me alarmase, que aquella era la sección dura.</p>
<div id="attachment_458" class="wp-caption aligncenter" style="width: 350px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/04/Clinica-CENSAM.jpg"><img class="size-full wp-image-458" src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/04/Clinica-CENSAM.jpg" alt="" width="340" height="246" /></a><p class="wp-caption-text">Entrada de clínica CENSAM</p></div>
<p>Yo estaría en las cabañitas, junto al río, la piscina, la mesa de billar, la jaula de pájaros y tendría una cabañita con una habitación amplia y muy bien climatizada. Cuando vi mi área, volví a tomarme un tiempo por dignidad para decirle, sí doctor, me quedo aquí. En los minutos que llevaba allí, podía decir que empezaba a sentirme mejor pensando en una amitriptilina, los paseos por los jardines y partidos vespertinos de squash. Luego me llevó a una casa blanca con una piscina de mármol, flanqueada por las estatuas  de dos leones, en posición de vigilia,  se notaba que esa parte había sido construida antes de la Revolución, porque aunque  todo lo demás era muy correcto estéticamente, la diferencia de calidad de la casona era notable en su favor. Y me dijo. -Martín, esta parte pertenece a la casa original que había aquí antes de que esto fuese una clínica; era propiedad de Al Capone.</p>
<div id="attachment_462" class="wp-caption aligncenter" style="width: 510px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/04/al-capone-casa.jpg"><img class="size-full wp-image-462" src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/04/al-capone-casa.jpg" alt="" width="500" height="375" /></a><p class="wp-caption-text">Casa de Al Capone en Varadero</p></div>
<p>Si ya estaba decidido a irme allí todo el  tiempo que pudiese quedarme, este detalle terminó de convencer a esos pequeños flecos de sospecha. M llevó al área deportiva y luego al comedor, que expelía un  aroma digno de restaurantes cinco tenedores. Y me dijo, _es hora de comer, ¿me acompañas a almorzar? Le dije _ por supuesto, y considere este, el primero de mis almuerzos, en esta, la clínica que usted dirige. Nos dimos la mano, como si cerráramos un trato comercial, tomé mi almuerzo. Y al día siguiente regresé con un bolso Adidas deshilachado que además de las cosas que le metí dentro siempre llevaba adosado, casi formando parte de este,dos pares de calcetines de deporte y un libro de Carpentier: Dos novelas, también una caneca de ron, pero esa la tuve que dejar.</p>
<p>El mareo,  la resaca , el eco mezclado con un miedo hiriente,  refinado, puntiagudo y finalmente el frío.</p>
<p>El lugar estaba preparado para que cayese un torrente de paz sobre los hombros de personas con sumo estrés. Había muchos sobrevivientes de las guerras de se habían librado en África, pero también había militares y personal del MININT de alta graduación o de puestos muy exigentes que estaban extenuados por diferentes razones. Había mayores, coroneles, jefes de guardaespaldas de altos cargos que estaban allí a causa de años de estrés, de no dormir, de tener que cambiar de súbito las rutas, los itinerarios, una y otra vez para impedir atentados verdaderos o imaginarios propios de la paranoia que todos vivían a todo nivel por diferentes causas. Esa tremenda presión se terminaba traduciendo en ausencias de la casa, en no ver crecer a sus hijos, divorcios, hasta que se bloqueaban y precisaban de la internación en la clínica pro alcoholismo o depresión.</p>
<div id="attachment_461" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/04/escolta.jpg"><img class="size-full wp-image-461" src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/04/escolta.jpg" alt="" width="300" height="319" /></a><p class="wp-caption-text">Escolta de Fidel</p></div>
<p>Yo siempre tuve la leve impresión de que además a ellos los concurría un motivo extra que era el haber sido participe de muchas cosas ocultas, de haber observado de primera mano, los nervios, el día a día, las decisiones más controvertidas, sin poder comentar y ni siquiera pensar en que las habían escuchado. Tanto tenía pinta de ser así, que sus ojos revelaban el temor a hablar, cuando ya sentían el calor de la amistad se los notaban temerosos, desacostumbrados a tanta tranquilidad a tanto tiempo para pensar y tal era la manera en que yo lo percibía que no quería escuchar ninguna historia de sus esferas de trabajo, se podía sentir la carga eléctrica en cada instante en que se aproximaban a esos temas. De hecho me contaron anécdotas comprometidas de varios dirigentes altos dela Revolución, pero se cuidaban mucho de no decir ni palabra de Fidel, en ello les podía ir una afeitada del pescuezo muy apurada.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2013/04/08/al-capone-bb/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Fidel o Castro; simbología y semántica</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2013/03/21/fidel-castro-simbologia-semantica/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2013/03/21/fidel-castro-simbologia-semantica/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 21 Mar 2013 14:07:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Martín Guevara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Fidel Castro]]></category>
		<category><![CDATA[Miami]]></category>
		<category><![CDATA[Raúl Castro]]></category>
		<category><![CDATA[Revolución cubana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/?p=397</guid>
		<description><![CDATA[Una de las particularidades que mejor definen las diferentes procedencias de los cubanos se releja en la manera de llamarle a Fidel Castro Ruz. Están quienes le llaman Fidel y quienes se refieren a él como Castro. Con Raúl pasa algo similar pero mucho más atenuado, desde que es Presidente se dice en los medios... <a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2013/03/21/fidel-castro-simbologia-semantica/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Una de las particularidades que mejor definen las diferentes procedencias de los cubanos se releja en la manera de llamarle a Fidel Castro Ruz.</p>
<p>Están quienes le llaman Fidel y quienes se refieren a él como Castro. Con Raúl pasa algo similar pero mucho más atenuado, desde que es Presidente se dice en los medios del exterior los “Castro”, pero también está permitida la acepción Raúl, por dos razones, la primera es para diferenciarlo del hermano mayor y la segunda es porque con él no existió el mismo encono histórico que con Fidel.</p>
<p>Quienes le llaman Castro son los que se fueron exiliados a primera hora. Incluso dentro de ellos hay muchos que le llamaron Fidel durante un tiempo ya que formaron parte de la lucha contra Batista o simplemente simpatizaban con su campaña inicial, pero rápidamente una vez arribado al poder el célebre hijo del hacendado de Birán y cambiado todo el sentido de  sus planes declarados sin el más minimo rubor,  acabaron girándose en contra y llamándolo por su apellido estableciendo así una similar distancia en la familiaridad, en la simpatía y por ende en la ideología, que los primerísimos enemigos de Fidel Castro.<span id="more-397"></span></p>
<div id="attachment_383" class="wp-caption aligncenter" style="width: 160px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/03/abogado-castro.jpeg"><img class="size-thumbnail wp-image-383" src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/03/abogado-castro-150x150.jpeg" alt="" width="150" height="150" /></a><p class="wp-caption-text">El abogado Castro</p></div>
<p>Quienes le llamaban Fidel, fueron tanto de dentro del proyecto revolucionario como de fuera de éste que sentían algún grado de simpatía por el mismo o por el pintoresco personaje. Con el paso del tiempo se fue afianzando la denominación de Fidel como el primer sello irrenunciable de alineación en sus políticas y de simpatía por sus ideas, así como de pretendido amor de masas. Convivía la contradicción de que en cualquier acto público, en cualquier discurso, para llegar a nombrar a Fidel había primeramente que hacer un recorrido verbal de amplio espectro, había que decir algo así como el nombre barroco completo de un Rey en la época del Renacimiento, había que decir: Primer ministro y Presidente del Consejo de Estado y de ministros, del Buró Político y del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.</p>
<div id="attachment_386" class="wp-caption alignright" style="width: 160px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/03/Fidel-22.jpeg"><img class="size-thumbnail wp-image-386" src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/03/Fidel-22-150x150.jpeg" alt="" width="150" height="150" /></a><p class="wp-caption-text">Expresión de &#8220;Fidel&#8221;</p></div>
<p>Pero coloquialmente se lo llamaba Fidel.</p>
<p>Como dijo Fidel.</p>
<p>Lo que Fidel quiera.</p>
<p>Lo hacemos por Fidel.</p>
<p>¡ Viva Fidel!</p>
<p>Los deportistas lo primero que debían hacer al llegar al aeropuerto José Martí con una medalla en el cuello era decir: Le dedico esta al Comandante en Jefe.</p>
<p>Mientras más se acercaba la posibilidad de tener un verdadero contacto con él,  más había que ir adornando aquel “Fidel” pelado, escueto, que presentaba el amor popular refiriéndose a él como a un padre, pero en la medida que se acercaba físicamente, como un deportista con medalla quien bordeaba la posibilidad de un encuentro fortuito con la deidad, debía revestir ese solitario nombre de pila. “Se la dedico al Comandante en Jefe”.  Y evitar el Fidel y desde luego el Castro.</p>
<div id="attachment_387" class="wp-caption aligncenter" style="width: 286px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/03/Fidel-Teofilo-Stevenson.jpeg"><img class="size-full wp-image-387" src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/03/Fidel-Teofilo-Stevenson.jpeg" alt="" width="276" height="183" /></a><p class="wp-caption-text">Fidel declara vencedor al boxeador Teófilo Stevenson</p></div>
<p>Para los artistas muy afines era definitivamente Fidel. Cuando se referían a él sin él presente, incluso en las canciones se le podía tutear. ¡ Se le debía tutear! Pero en un encuentro de primer tipo había que usar el Comandante y por supuesto precedido del usted.</p>
<p>Así como la Iglesia quiere que nadie sea blasfemo, pero prefiere que alguien se defeque en el Padre y en todos los Santos antes de que los ignore, la inteligencia del Estado igual, si alguien manifiesta defecarse en todos los antepasados de Fidel, toma represalias, pero prefiere con creces ese enfado que lo mantiene presente al que lo logra olvidar, al que lo retira de sus maldiciones.</p>
<p>¡ Abajo Fidel!</p>
<div id="attachment_388" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/03/AbajoFidel31.jpg"><img class="size-medium wp-image-388" src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/03/AbajoFidel31-300x259.jpg" alt="" width="300" height="259" /></a><p class="wp-caption-text">Pintada retocada de &#8220;Abajo Fidel&#8221;</p></div>
<p>Los que le tomamos animadversión por diferentes razones viviendo en Cuba, luego de haberlo respetado como presidente o de haberle temido como comandante del bien y del mal, siempre lo hicimos pensando y hablando de Fidel. Tanto en los chistes como en las críticas era y es Fidel.</p>
<div id="attachment_389" class="wp-caption alignright" style="width: 160px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/03/Castro-2.jpeg"><img class="size-thumbnail wp-image-389" src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/03/Castro-2-150x150.jpeg" alt="" width="150" height="150" /></a><p class="wp-caption-text">Expresión con que se relaciona a &#8220;Castro&#8221;</p></div>
<p>Sin embargo aquellos  de la generación “Fidel” que emigraron a Miami de repente se vieron en la tesitura de verse compelidos a llamarle por su primer apellido, ya que llamarlo por su nombre era una muestra de sospechosa cercanía. Y pasaron a hacerlo subordinándose de un modo poco meditado a las razones de los primeros inmigrantes exiliados, cuando en realidad existí y existe un crisol y un abanico amplio de razones  para la disidencia , muchas de ellas de índole sensiblemente diferente.</p>
<p>Y dicha impostura los dejó huérfanos de sus razones y de sus conquistas personales en el terreno de la insumisión,  ya que toda su bronca genuina se la sentían  a “Fidel” por sus traiciones e incumplimientos , y no a “Castro” por el calado de sus promesas.</p>
<div id="attachment_390" class="wp-caption aligncenter" style="width: 410px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/03/Castros-gallegos.jpg"><img class="size-full wp-image-390" src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2013/03/Castros-gallegos.jpg" alt="" width="400" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Antiguo castro gallego</p></div>
<p>Una crítica hecha desde el peso semántico y simbólico del nombre Fidel, en apariencia no difiere de si está construída en torno al apellido Castro. Pero la diferencia existe, y radica en la finalidad y en la génesis misma de la crítica.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2013/03/21/fidel-castro-simbologia-semantica/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Puerto Padre, un sitio particular</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2012/10/26/puerto-padre-un-sitio-particular/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2012/10/26/puerto-padre-un-sitio-particular/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 26 Oct 2012 18:24:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Martín Guevara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[fantasmas]]></category>
		<category><![CDATA[Fidel Castro]]></category>
		<category><![CDATA[Puerto padre]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/?p=91</guid>
		<description><![CDATA[Desde la estación de Guaguas hasta la calle central y las callejuelas que atravesaban la pintoresca ciudad de Puerto Padre, era un sitio de otro mundo y de otra época. Me había llevado allí mi amigo Peter, que en realidad se llamaba Pedro Miguel, pero lo prefería en inglés porque era un pepillo indomable y... <a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2012/10/26/puerto-padre-un-sitio-particular/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Desde la estación de Guaguas hasta la calle central y las callejuelas que atravesaban la pintoresca ciudad de Puerto Padre, era un sitio de otro mundo y de otra época. Me había llevado allí mi amigo Peter, que en realidad se llamaba Pedro Miguel, pero lo prefería en inglés porque era un pepillo indomable y decía que tenía que haber nacido &#8220;Yuma&#8221;. La casa de dos plantas de su abuelo, con porche delantero flanqueado por columnas gruesas, daba un aspecto fresco y diferente del hacinamiento de las capitales, como la mayoría de las construcciones de aquel lugar tan variado de estilos dentro de la austeridad. La hermana de Peter tenía una amiga del alma en el pueblo. No había nada como contar con amigos que tuviesen hermanas con tan buenas amigas.</p>
<p>En los años que había pasado en la isla hasta entonces no había estado aún en ningún sitio en el que me sintiese tan integrado como me sentí en Puerto Padre. Allí era el forastero como en La Habana, pero no el extranjero, sino el amigo de Peter de La Habana, lo de argentino era totalmente secundario e imprescindible, excepto para los viejos, que revelaban sus nostalgias de tiempos mejores con una sinceridad que llamaba a asombro.<span id="more-91"></span></p>
<div id="attachment_92" class="wp-caption alignright" style="width: 279px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2012/10/images.jpeg"><img class=" wp-image-92  " src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2012/10/images.jpeg" alt="Puerto Padre" width="269" height="156" /></a><p class="wp-caption-text">Un paseo en Puerto padre</p></div>
<p>En esos días en su pueblo, donde todo parecía contener una porción más o menos nutrida de magia, Peter me hizo partícipe de algo más profundo y complejo que la simple amistad, me abrió la caja de los secretos familiares.</p>
<p>Según él, aquel sitio era conocido por sus fantasmas y acontecimientos sobrenaturales o de difícil explicación lógica. Una tarde, mientras  regresábamos de la playa en la que habíamos estado tomando cervezas, jugando al voleibol y  haciendo chistes, vi como todo el camino de retorno, estaba flanqueado por una especie de espejo, compuesto al parecer de aguas totalmente plateadas. Estábamos en la parte trasera de un camión que trasladaba los equipos de música, y Peter y sus amigos me señalaban el horizonte diciéndome: -&#8221;¿ves? A esta hora todo es un espejo&#8221;.</p>
<p>El primer día Peter me dijo, al pasar junto a una elegante casa de madera de dos plantas, que allí habitaba un fantasma, una de las víctimas  que había sido asesinado en esa casa, por un amante demasiado impaciente, no estaba dispuesto a abandonar esta dimensión. Al menos no del todo, y para atestiguarlo de vez en cuando se aparecía en medio de la calle con el aspecto que tenía el día de su muerte. Pensé que no debía responder con una carcajada a tanta condescendencia que estaban manifestando conmigo y me mostré educado asintiendo, solo le acoté a mi amigo cuando estuvimos a solas: -&#8221;Peter tú sabes que yo no creo en esas cosas&#8221;.</p>
<div id="attachment_93" class="wp-caption aligncenter" style="width: 269px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2012/10/puerto-padre.jpeg"><img class="size-full wp-image-93 " src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2012/10/puerto-padre.jpeg" alt="" width="259" height="194" /></a><p class="wp-caption-text">Playa de Puerto padre</p></div>
<p>Cuando faltaba un día para regresar a La Habana, fuimos los cuatro a una fiesta que se daba en el malecón. Bailamos, bebimos cervezas, y conseguí hacerme con la compañía de la amiga de la hermana de Peter, luego de unos besos en la playa, nos avisaron a gritos que la camioneta en que habíamos ido, regresaba a casa, y nos apresuramos a subir. Antes de arrancar el motor vimos a dos vecinos de mediana edad, uno flaco y alto y el otro grueso y más bajo, que se enzarzaron en una discusión típica de fin de fiesta y alcohol, pero el gordo, que llevaba la voz cantante en los insultos, no estaba dispuesto a irse a dormir sin poner un poco de pimienta en aquel guiso, y le dio una sonora bofetada al otro, luego se abalanzó sobre el flaco cubriéndolo de patadas y piñazos. El flaco se alejó unos metros y cuando parecía que la discusión estaba acabada, regresó con un trozo de hierro en la mano, el gordo intentó esquivarlo pero la agilidad que mostró el flaco resultó definitiva y le clavó el afilado estilete varias veces en el estómago. La multitud se abalanzó para separar a los rivales, pero ya llegaban un poco tarde, unos cuantos se llevaron al gordo al hospital y otros desaparecieron con el flaco por un callejón. La policía apareció cuando sólo quedábamos Peter, unos amigos suyos del equipo de música, su hermana, la amiga y yo, y nos preguntaron acerca de lo que habíamos visto. Yo todavía estaba impresionado y preferí no comentar la jugada. Nos dijeron que nos fuésemos y en el trayecto a casa todos viajamos en silencio. Luego de llegar a casa del abuelo de Peter, comí algo y aunque era tarde en la noche, salí a contaminar el aire de la calle con algunos cigarrillos de tabaco fuerte.</p>
<div id="attachment_95" class="wp-caption aligncenter" style="width: 275px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2012/10/pto-padre_5.jpeg"><img class="size-full wp-image-95" src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2012/10/pto-padre_5.jpeg" alt="" width="265" height="198" /></a><p class="wp-caption-text">Silueta de otro tiempo en Puerto padre</p></div>
<p>Entonces vi, bajo la farola que estaba en frente a la casa de madera de los ahorcados, a un hombre alto,  flaco, con guayabera clara y sombrero,  que  parecía estar observandome, aunque  yo no alcancé a ver sus ojos por la distancia, le dije: -&#8221;Hola, buenas noches&#8221; &#8211; esbozó una leve sonrisa, dio media vuelta y se metió en la casa, sin hacer el menor ruido.</p>
<p>Al día siguiente, antes de partir, nos dijeron que el gordo permanecía en el Hospital en observación, y que se habían llevado preso al que le propinó las puñaladas, quien juraba por todos sus muertos que no se acordaba de nada de lo que era acusado, y que nunca había usado un cuchillo contra alguien. La gente que lo había visto usar el acero, sin embargo coincidían que aquel hombre hasta aquel momento había sido un ser muy pacífico, al que le gustaba el ron, la música y las mujeres, pero no las broncas.</p>
<div id="attachment_97" class="wp-caption aligncenter" style="width: 127px"><a href="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2012/10/images-puerto-padre1.jpeg"><img class="wp-image-97    " src="http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/files/2012/10/images-puerto-padre1-150x150.jpeg" alt="" width="117" height="117" /></a><p class="wp-caption-text">Conversadores del pueblo</p></div>
<p>Al despedirnos, el abuelo de Peter me dio un fuerte abrazo, me recordó lo que me había dicho varias veces durante esos días, que yo era un buen chico, igual que mi tío, pero que <a title="Fidel" href="http://opinion.infobae.com/martin-guevara/2012/10/26/es-ecologista-fidel-castro/">Fidel</a> era un mal hombre, que había destruido al país, y también a mi tío. Yo no estaba preparado para oír esas cosas, pero me llamó la atención con la seguridad que lo decía.</p>
<p>Le comenté que la noche anterior, había salido a tomar el fresco después de ver semejante pelea, y le confesé que estaba perturbado por la imagen de ese elegante  hombre entrando a la casa de los ahorcados, entonces me dijo que el gordo de la bronca, era hermano del que había causado la tragedia en aquella casa.</p>
<p>Puerto Padre resultó enigmático ante mis ojos, como lo presentaban sus voceros más enamorados, ya por el camino plateado hacia el mar, por el fantasma satisfecho, o por la tranquilidad y escasa prudencia con que se hablaba de los pésimos tiempos que nos tocaba vivir en comparación con los de antes.</p>
<p>Como decían los amigos del abuelo de Peter: los tiempos en que se podían comprar en la tienda ocho tipos de arroz diferentes, todos sin piedras ni gorgojos.</p>
<p>El tiempo de los buenos.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/adn-che-guevara/2012/10/26/puerto-padre-un-sitio-particular/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.926 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-29 18:54:08 -->
