<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>#ProyectoPibeLector &#187; la Isla del Alumno Autodidacta</title>
	<atom:link href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/tag/la-isla-del-alumno-autodidacta/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector</link>
	<description>Proyecto pibe es un espacio de literatura juvenil, educación y aprendizaje</description>
	<lastBuildDate>Fri, 10 Jul 2015 19:26:25 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Qué hacer en caso de Calificaciones</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/21/que-hacer-en-caso-de-calificaciones/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/21/que-hacer-en-caso-de-calificaciones/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 21 Nov 2014 12:25:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriana Lara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[abandono]]></category>
		<category><![CDATA[acoso escolar]]></category>
		<category><![CDATA[adicción a la tecnología]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[alumnos]]></category>
		<category><![CDATA[bullying]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[docentes]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[escuela secundaria]]></category>
		<category><![CDATA[escuelas]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[la Isla del Alumno Autodidacta]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[literatura juvenil]]></category>
		<category><![CDATA[maltrato infantil]]></category>
		<category><![CDATA[niñez]]></category>
		<category><![CDATA[padres]]></category>
		<category><![CDATA[qué hacer en caso de]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[soledad]]></category>
		<category><![CDATA[utopía]]></category>
		<category><![CDATA[violencia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/?p=437</guid>
		<description><![CDATA[PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. 33. Qué hacer en caso de calificaciones Efraín es la persona que lleva más tiempo en la Isla del Alumno Autodidacta y la que mejor conoce su funcionamiento. Por esa razón es a quien se debe recurrir en caso... <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/21/que-hacer-en-caso-de-calificaciones/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><strong><em>PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.</em></strong></p>
<h2 style="text-align: center">33. Qué hacer en caso de calificaciones</h2>
<p>Efraín es la persona que lleva más tiempo en <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/06/27/la-isla-del-alumno-autodidacta-parte-1/">la Isla del Alumno Autodidacta</a> y la que mejor conoce su funcionamiento. Por esa razón es a quien se debe recurrir en caso de dudas de cualquier especie.</p>
<p>Un tema especialmente peliagudo en la Isla es el de las calificaciones. &#8220;Para los docentes&#8221;, piensa Efraín, &#8220;porque son unos ineptos&#8221;. El Auxiliar siente una especial mezcla de repugnancia y desprecio por los profesores del Universo, que se guarda bien de mostrar. Efraín sabe guardar secretos, disimular emociones, manipular hechos. Se considera a sí mismo como un estratega invencible, un soberano en su reino. Finge una pizca de servilidad, escudado tras sus lentes enormes, y contesta solícito cuando se lo requiere.</p>
<p><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/07/estafa-educativa/">Efraín</a> es el Auxiliar, con mayúsculas.</p>
<div id="attachment_438" class="wp-caption alignnone" style="width: 658px"><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/11/Dalí-a-los-seis-años-Dalí.jpg"><img class="size-full wp-image-438" alt="Dalí: &quot;Dalí a los seis años&quot;" src="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/11/Dalí-a-los-seis-años-Dalí.jpg" width="648" height="486" /></a><p class="wp-caption-text">Dalí: &#8220;Dalí a los seis años&#8221;</p></div>
<p>Existe una página especial en el campus virtual de la Isla que contiene las calificaciones personalizadas de los alumnos, y los docentes se desviven por mantenerla actualizada entregando sus planillas en tiempo y forma. No saben (nadie sabe) que jamás tuvo visitante alguno. Ni un cibernauta perdido, mísero. Tampoco saben que esa información es guardada y paladeada placenteramente por el administrador de los datos y recepcionador de planillas: nada más y nada menos, que Efraín.</p>
<p>En diciembre los docentes se agolpan, desesperados, frente a su pequeña oficina-depósito de escobillones y plumeros.</p>
<p>_ Efraín, dígame: ¿Un alumno que tuvo un aplazo en el primer trimestre, se lleva a diciembre la materia?</p>
<p>_ De ninguna manera. Puede tener un 1, otro 1 en el segundo trimestre y un 2 en el tercero y la nota final puede ser 7. Igualmente resultaría sospechoso un profesor que califique con aplazos; usted debería revisar su desempeño y andar con cuidado si quiere continuar aquí.</p>
<p>En voz baja, los alumnos cuentan que cuando era joven, Efraín se metió en una clase de Educación Física con una chancleta en la mano y le dejó el culo bordó a unos pibes que andaban molestando a uno de sus sobrinos, que estaba becado en la Isla. Murmuran: el profesor que estaba a cargo quiso parar los chancletazos justicieros y se ligó uno en la cara que lo dejó tuerto de por vida.</p>
<p>Anécdotas como ésa rodean al Auxiliar como un halo y lo hacen parecer más alto, espigado.</p>
<p>_ Efraín: ¿Los números  van promediados con centésimos en la nota final?</p>
<p>_ De ninguna manera. El educando puede tener un 4, un 3 y un 6 y tener un 7 como nota final. Queda a criterio del profesor, que, por supuesto, favorecerá al educando. No vaya a ser que no podamos festejar tranquilos las fiestas en la Isla por culpa de alguno de ustedes&#8230;</p>
<p>Durante el tercer año de su gestión, el director De Álzaga se enfermó. Gozó de una licencia extensa, y Efraín aprovechó con fuición su ausencia. La Isla se volvió su territorio por completo, fue invadiendo oficinas y salones y se desparramó, repatingó y dormitó en cada rincón. De Álzaga regresó, renovado, y no se dio cuenta de los cambios. La Isla había funcionado perfectamente durante su ausencia: Efraín se había encargado del papeleo, de la actividad virtual, de las preguntas frecuentes de los docentes. En su ceguera y nadando en su propio ego, De Álzaga se acomodó ante su escritorio y cerró la puerta, dejando a Efraín solitario, amo y señor de su pequeño imperio.</p>
<p>_ Efraín: ¿Cómo califico a un alumno que vino una sola vez a mis clases-guía de &#8220;Administración de la Economía Hogareña&#8221;?</p>
<p>_ Con una sola vez, alcanza y sobra. ¿Qué hizo el chico ese día?</p>
<p>_ Nada. Le pregunté cómo se llamaba y me contestó.</p>
<p>_ Bueno. Si dijo su nombre en forma vacilante y usando tono bajo, merece un 7. Si alzó la voz y la miró a los ojos, póngale un 10.</p>
<p>&#8220;Universitarios&#8221;, piensa Efraín mientras contesta con sorna. &#8220;Son los peores&#8221;.</p>
<p>_ Efraín: ¿Tengo que calificar a Pérez? Se pasó las 100 horas de mi curso anual de &#8220;Prevención de Adicciones&#8221; durmiendo como una morsa &#8230;</p>
<p>_ Más morsa será usted, señor. No descalifique al chico. Póngale un 10. Uno mientras duerme no se puede hacer adicto a nada.</p>
<p>La lógica del Auxiliar, formidable. Con el tiempo, hasta había encontrado su propio Efraín: un nuevo profesor, doctor en Ingeniería Civil, poseía una personalidad tímida y había aceptado limpiar el edificio a cambio de que intercediera ante los alumnos para que no lo insultaran ni golpearan. &#8220;Mucho doctorado y cero manejo de grupo&#8221;, le había lanzado el Auxiliar, junto con una escoba.</p>
<p>_ Efraín: ¿Califico a los que figuran en el listado, pero no vinieron nunca?</p>
<p>_ Por supuesto. ¿Usted quiere que nos manden al Continente por falta de matrícula? ¿Quiere que nos cierren la Institución? De ninguna manera. Un 7 a todo el mundo ahorra problemas y todos contentos.</p>
<p>_ Efraín: Tengo a este caso que no sabe leer ni escribir y yo enseño &#8220;Discurso persuasivo para tener éxito en las ventas&#8221;. ¿Qué hago? No sabe ni escribir su nombre&#8230;</p>
<p>_ En primer lugar: no le diga &#8220;caso&#8221; al alumno; no estigmatice. En segundo lugar, hombre&#8230; la escritura está sobrevaluada en este mundo loco&#8230; Apruébelo y listo. Se lo merece por ser valiente y desafiar al sistema capitalista.</p>
<p>Efraín es un hombre de muchos secretos. Se rumorea que posee estrategias que los docentes ignoran para manejar situaciones difíciles; dicen que se desliza durante la noche por la Isla y espía y vigila&#8230;</p>
<p>_ Efraín: Este grupo de alumnos se pasó el año entero jugando al Call of Duty en mi cara y mandándome a la mierda. Amenazaron con matarme, con torturar a mis hijos, con desfigurar a mi mujer&#8230;</p>
<p>_ ¿Y por qué usted no me avisó antes?</p>
<p>_ Yo escribí unos sesenta informes y los dirigí a De Álzaga&#8230;</p>
<p>_   Pero no, hombre, al director no, de ninguna manera. Me tiene que avisar&#8230; Usted déjemelos a mí. Apruebe a todos y listo. Va a ver cómo lo dejan en paz.</p>
<p>Los &#8220;viejos&#8221; le cuentan a los &#8220;nuevos&#8221; que Efraín avanza despacito entre las camas donde duermen su sueño los alumnos, durante la noche isleña. Pone sus manos de dedos largos sobre los cuellos de los que califica en secreto de &#8220;rebeldes&#8221;, &#8220;patoteros&#8221;, &#8220;cabecillas&#8221;&#8230;y aprieta, aprieta, hasta que los ojos que miraban el sueño plácido lo miran a él, desorbitados, enrojecidos. Su estrategia es sencilla: aseguran que suelta cuando las venas de su presa están gruesas y oscuras como tronco de árbol.</p>
<p>&#8220;Shhhhhhhhhhhh&#8221;, les dice. &#8220;Ojito con joderme la vida&#8221;.</p>
<p>Eso basta.</p>
<p>Los &#8220;nuevos&#8221; se estremecen.</p>
<p>Jamás un alumno lo ha denunciado ni ha hecho un comentario, en voz alta o por escrito, sobre los terrores nocturnos asociados al Auxiliar.</p>
<p>Eso sí, una vez alguien descubrió el punto débil de Efraín, hecho que le costó el trabajo en la Isla.</p>
<p>Era una profesora nueva, que enseñaba-guiaba sobre &#8220;Control de la Natalidad&#8221;. Quiso saber qué hacer en caso de calificaciones porque un alumno se negaba a participar de sus clases por motivos religiosos. Le dijeron que le preguntara a Efraín, naturalmente. Tenía una vocecita aguda que se oyó por encima del ruido a adolescencia, cocoteros y mar:</p>
<p>_ Señor portero, ¿puedo hacerle una pregunta?</p>
<p>La Isla se detuvo. Fue como la caída de un rayo.</p>
<p>La despidieron al anochecer. Por la madrugada ya estaba en el Continente.</p>
<p>Su experiencia no fue en vano. Desde ese día, todos en la Isla aprendieron la importancia de no decir jamás delante de un auxiliar la palabra &#8220;portero&#8221;.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center"> <i>Indicá “me gusta” en PROYECTO PIBE LECTOR<a href="https://www.facebook.com/ProyectoPIBELector?ref_type=bookmark"> haciendo click aquí </a>y recibí información y actualizaciones en forma personalizada</i></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/21/que-hacer-en-caso-de-calificaciones/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Estafa educativa</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/07/estafa-educativa/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/07/estafa-educativa/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 07 Nov 2014 21:11:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriana Lara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[abandono]]></category>
		<category><![CDATA[adicción al celular]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[alumnos]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[docentes]]></category>
		<category><![CDATA[escuela secundaria]]></category>
		<category><![CDATA[escuelas]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[fantasía en un acto]]></category>
		<category><![CDATA[la Isla del Alumno Autodidacta]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[literatura juvenil]]></category>
		<category><![CDATA[maltrato infantil]]></category>
		<category><![CDATA[niñez]]></category>
		<category><![CDATA[padres]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[soledad]]></category>
		<category><![CDATA[teorías]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/?p=415</guid>
		<description><![CDATA[PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. 31. Estafa educativa Fantasía en un acto En escena, una enorme entrada de edificio. Puertas cerradas, una puerta de ascensor. Un sillón. Una planta ornamental, de plástico.  Un hombre se acerca a la puerta con timidez. Su preocupación es grande... <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/07/estafa-educativa/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><strong><em>PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.</em></strong></p>
<h2 style="text-align: center">31. Estafa educativa</h2>
<p style="text-align: center"><em>Fantasía en un acto</em></p>
<p><i>En escena, una enorme entrada de edificio. Puertas cerradas, una puerta de ascensor. Un sillón. Una planta ornamental, de plástico. </i></p>
<p>Un hombre se acerca a la puerta con timidez. Su preocupación es grande y se le va hacia las piernas, hacia los brazos. Una vez dentro del edificio no sabe qué hacer. No hay nadie; ningún cartel. Al rato baja de un ascensor un señor de lentes descomunales, que se queda mirándolo unos minutos. Se acerca al desconocido, que experimenta un alivio tal que parece a punto de llorar.</p>
<p>_ ¿Usted es&#8230;?</p>
<p>_ Soy el padre de Juan Pérez. El director me espera.</p>
<p>El señor de lentes parece sorprendido. Hace un gesto al padre de Pérez para que tome asiento en el sillón y se sienta a su lado.</p>
<div id="attachment_188" class="wp-caption alignnone" style="width: 970px"><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/06/mapa.jpg"><img class="size-full wp-image-188" alt="Estafa educativa" src="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/06/mapa.jpg" width="960" height="760" /></a><p class="wp-caption-text">Estafa educativa</p></div>
<p>_ Así que el padre de Pérez&#8230;</p>
<p>_ Sí.</p>
<p>_ Egresó hace ya cuatro meses, Juan Pérez. Acá no está.</p>
<p>_ Ya sé. Está en el continente, en mi casa. Viajé personalmente porque quiero entender qué pasó con mi hijo antes de presentar mi denuncia formal.</p>
<p>El de lentes permanece imperturbable. El padre de Juan Pérez, algo desconcertado ante la falta de reacción ante sus palabras, prosigue:</p>
<p>_ Juancito llegó y no supimos qué hacer. Mi señora y yo estamos desesperados. No sabemos quién es ese jovencito, realmente. Imagínese que hasta le hicimos un ADN para ver si era nuestro hijo, de lo cambiado que nos lo devolvieron. Esta institución&#8230;</p>
<p>_<a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/06/27/la-isla-del-alumno-autodidacta-parte-1/"> La Isla del Alumno Autodidacta</a>.</p>
<p>_ Sí, ya sé, la Isla. Bueno, se suponía que el chico iba a poder ingresar a la universidad, que iba a tener intereses definidos, que iba a poder conseguir un trabajo estable y decente&#8230; El nene se niega a ponerse un traje para trabajar en mi empresa, se niega a salir de la casa, no quiere hacer nada que no sea estar en su habitación encerrado con su computadora y ni siquiera me mira a los ojos cuando le hablo&#8230;</p>
<p>_ Dijo que tiene una empresa&#8230;</p>
<p>_ Sí, soy empresario gastronómico.</p>
<p>_ ¿Y por qué mandó al chico a educarse a la Isla, entonces?</p>
<p>El padre de Juan Pérez parece desconcertado. El de lentes aprovecha su silencio y continúa:</p>
<p>_ Usted firmó un contrato con la Isla del Alumno Autodidacta para que se hiciera cargo de su hijo, ¿no es verdad? Bueno, aquí estuvo Juan Pérez viviendo durante los 16 años que duró su autoeducación formal, y jamás tuvimos ningún problema con él. Los problemas que usted enumera tienen que ver con la letra chica del contrato, que evidentemente no leyó.</p>
<p>_ ¿Letra chica? ¿Usted dice que el chico pasó acá 16 años y no sabe buscar trabajo en los clasificados del diario, las tablas de multiplicar, quién descubrió América y es MI CULPA por no leer una letrita en un contrato? ¿Ahora resulta que soy yo el estafador y no ustedes con su bendita Isla?</p>
<p>_ Exactamente. La Isla del Alumno Autodidacta se ocupa de la educación formal. Usted se comprometió a mantener un contacto virtual de &#8230; por lo menos tres veces semanales con su hijo para conversar con él sobre sus intereses, transmitirle valores, mostrarle afecto, interés y cariño. Si el chico resultó un huraño inseguro de sí mismo e inadaptado social es exclusivamente su culpa. Imagínese enseñarle el teorema de Tales a una persona así&#8230; imposible.</p>
<p>_ ¿Pero qué está diciendo?</p>
<p>_ Y lo que es peor: usted es un pésimo padre. Está descalificando a su hijo, hablando mal de él. Que no sepa las tablas de multiplicar no significa nada: él es un nativo digital y puede buscarlas en su celular en dos segundos si las necesita. Existen las calculadoras, ¿sabe? Cada jovencito tiene sus tiempos y aquí en la Isla la heterogeneidad de nuestros alumnos, sus intereses y particularidades, son lo más importante&#8230; Lo que pasa con el chico es SU CULPA. Nosotros no hacemos magia, sólo guiamos en la autoeducación&#8230;</p>
<p>_ Pero el chico no sabe ni hacer un huevo frito, y si le quiero enseñar me contesta cosas irreproducibles y se va a seguir durmiendo, que es lo único que parece gustarle hacer&#8230;</p>
<p>_ ¿Ve? Ya me voy acordando de Juancito&#8230; Usted va descubriendo lo que le gusta hacer. No se apresure, señor, ya van a ir conociéndose. ¿Hay necesidad de que el chico trabaje? Si a usted le va bien, se le ve en la ropa que lleva&#8230; ¿Demandar a la Isla? Pero hombre, relájese. No tiene por qué sentirse culpable, nadie nace sabiendo ser padre. La próxima vez que firme un contrato, lea la letra chica. La Isla podría demandarlo a usted si esto sale a la luz: nos dejó un chico durante 16 años, aquí, abandonado. ¿Qué es lo que ha hecho? ¿Ser un padre horrible es peor que no saber quién fue Colón? Hombre, pare un poquito con esta situación, reflexione, vaya a su casa&#8230; Hágase cargo: sea padre. Y si tiene otro hijo: no lo abandone en una Isla, edúquelo mejor. Podríamos demandarlo <i>nosotros</i>&#8230; por estafa educativa.</p>
<p>Confundido, el señor Pérez se pone de pie. Le da la mano al hombre  y se marcha apresuradamente. El de lentes se dirige hacia un cuartito que se ve al fondo y sale vestido con un mameluco, empuñando un escobillón enorme. Se pone a barrer. Se abre una puerta y aparece un hombre enorme, imponente, muy bien vestido.</p>
<p>_ ¿Con quién hablaba, Efraín?</p>
<p>_ Con un pobre hombre que andaba perdido, señor director&#8230; se fue rápido para no perder el avión de las seis.</p>
<p>_ Ah. Estaba esperando a un padre, pero ya no creo que venga. Una vez que iba a venir uno&#8230;</p>
<p>_Iba a ser un momento histórico, señor.</p>
<p>_ No sea impertinente, Efraín. Deje esto impecable, por favor. Hasta mañana.</p>
<p style="text-align: center"> Fin</p>
<p style="text-align: center"><span style="color: #888888"><i>Indicá “me gusta” en PROYECTO PIBE LECTOR<a href="https://www.facebook.com/ProyectoPIBELector?ref_type=bookmark"><span style="color: #888888"> haciendo click aquí </span></a>y recibí información y actualizaciones en forma personalizada</i></span></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/07/estafa-educativa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Isla del Alumno Autodidacta. Parte 2</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/07/04/la-isla-del-alumno-autodidacta-parte-2/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/07/04/la-isla-del-alumno-autodidacta-parte-2/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 04 Jul 2014 17:28:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriana Lara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[alumnos]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[docentes]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[escuelas]]></category>
		<category><![CDATA[la Isla del Alumno Autodidacta]]></category>
		<category><![CDATA[literatura juvenil]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[tecnología]]></category>
		<category><![CDATA[teorías]]></category>
		<category><![CDATA[utopía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/?p=194</guid>
		<description><![CDATA[PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia. 13. La Isla del Alumno Autodidacta (cuento dividido en dos partes) &#160; Para leer la Primera parte, hacé click aquí. Segunda parte (Final): La comisión del Ministerio volvió con el ceño arrugado y un visible malestar. Todos los jóvenes... <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/07/04/la-isla-del-alumno-autodidacta-parte-2/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><span style="color: #993300"><strong><em>PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia.</em></strong></span></p>
<h2 style="text-align: center">13. La Isla del Alumno Autodidacta</h2>
<h3 style="text-align: center">(cuento dividido en dos partes)</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Para leer la Primera parte,</strong><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/06/27/la-isla-del-alumno-autodidacta-parte-1/"> hacé click aquí.</a></p>
<p><strong>Segunda parte (Final):</strong></p>
<p>La comisión del Ministerio volvió con el ceño arrugado y un visible malestar. Todos los jóvenes se habían negado rotundamente a realizar las pruebas que ellos les habían entregado. Algunos habían roto los papeles, los habían pisoteado, se habían enojado. Otros, después de escribir sus nombres en las hojas, ante la insistencia inusitada de los profesores desconocidos, habían garabateado frases como: <em>&#8220;No ago la prueva por que no tengo la gana&#8221;</em>. Junto a los evaluadores, la mitad de los docentes de la isla volvió al continente y presentó su renuncia. El señor X no emitió comentario alguno, pero mandó a buscar a su hijo y lo internó en un colegio más privado y prestigioso que el anterior a la experiencia isleña. El sabio leyó de reojo en uno de los informes: <em>&#8220;Ningún alumno de la isla formuló preguntas o requirió los servicios del plantel docente&#8221;</em>. Vio, entre puntos luminosos, desfilar  frases sueltas: <em>&#8220;Jamás me sentí tan humillado&#8221;</em>, <em>&#8220;Vejado&#8221;</em>, <em>&#8220;Frustrado&#8221;</em>, <em>&#8220;Como si yo no existiera&#8221;</em>&#8230; <em>&#8220;Insultado en mi dignidad de maestro&#8221;</em>. No leyó lo demás. Le pareció una injuria innecesaria.</p>
<div id="attachment_188" class="wp-caption alignnone" style="width: 970px"><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/06/mapa.jpg"><img class="size-full wp-image-188" alt="La isla del Alumno Autodidacta" src="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/06/mapa.jpg" width="960" height="760" /></a><p class="wp-caption-text">La isla del Alumno Autodidacta</p></div>
<p><span id="more-194"></span></p>
<p>A pesar de que ninguno de los chicos aprobó prueba oficial alguna, con la excepción de X, los padres no tuvieron objeciones. X no había dicho nada, así que &#8220;el que calla, otorga&#8221;, pensó el sabio, quizás tuviese razones personales para privar a su hijo de la experiencia isleña. No se desesperó. Los empleados de la empresa veían a sus hijos cuando lo deseaban mediante un sistema de video cerrado, hablaban o chateaban con ellos a diario. Algunos habían hecho apuestas sobre el hijo de quién aprobaría las pruebas antes. El rendimiento de los empleados había mejorado notablemente; el señor X estaba conforme y continuaba aportando el dinero para el proyecto.</p>
<p>El erudito escribió seis libros sobre la experiencia autodidacta, omitiendo los incómodos (por el momento, esperaba internamente), resultados e informes docentes. Elevó la velocidad de internet en la isla y autorizó la apertura de un local de comidas rápidas, a pedido de los chicos, que &#8220;merecían&#8221; ese incentivo. Escribió sobre los enormes potenciales de los jovencitos, olvidando que no los conocía, que no tenía la menor idea de lo que esos mismos jovencitos estaban haciendo allá lejos, sin las caricias de sus padres, sin la palabra atenta de sus docentes, solitarios en la escuela que no era escuela. Pequeñas islas adentro de una isla.</p>
<p>Así llegó otro año, pasó otro, pasaron otros. En el escritorio del sabio hubo más informes, que decían exactamente lo mismo que los anteriores. Tenía que ser un error. Era evidente que no podía ser cierto. Los padres estaban contentos, el señor X no había recordado el asunto, los chicos no mostraban señales de querer volver, ningún accidente había ocurrido, los libros sobre la isla eran best seller y el sabio estaba a punto de presentar su candidatura como Ministro de Educación en el continente. Bastaba con ignorar los papeles&#8230; o eso pensaba el erudito. Porque la vida tiene vericuetos impredecibles.</p>
<p>El señor X falleció. Así, de improviso, como suele suceder esa circunstancia. Su joven heredero, al revisar cuentas, consideró que la suma de dinero destinada a la educación isleña que se brindaba a los empleados era una cantidad exorbitante y aranceló la famosa escuela. Sabía a qué atenerse: había estado en la isla y realizado la experiencia. En su privado y prestigioso instituto había tenido que estudiar como nunca para recuperar el tiempo que había pasado sin hacer nada allí. Si lo hubiera deseado, el joven muchacho ex isleño hubiera podido derribar de un plumazo los trece best sellers sobre educación autodidacta del nefasto sabio. Pero había heredado no sólo la empresa, sino la fiaca del temperamento de su padre. &#8220;Que haga la suya&#8221;, pensó, &#8220;a los que tenemos la plata, a los que manejamos las marionetas, no nos viene mal la carne de cañón&#8221;. No por nada lo llamaba cuando pibe &#8220;la piel de Judas&#8221; el papá. Una joyita, la moral del nene.</p>
<p>El erudito, el año que se privatizó el proyecto, de pura indignación, escribió su libro número catorce. Fue tan exitoso como los anteriores, hecho que motivó que estuviera muy ocupado el día que regresaron los originales jóvenes autodidactas de la isla (los padres de estos chicos eran empleados y no podían pagar cuotas elevadas en escuelas ubicadas en islas exóticas). Estaba de gira, dando conferencias sobre la educación autodidacta, por esa razón no ocupó el lugar de honor que le habían reservado en la ceremonia de bienvenida. Las teorías del sabio eran consideradas revolucionarias; ni siquiera él había pensado que los fracasos en las evaluaciones de los jóvenes podían ir en contra de su éxito editorial y promisorio futuro como político. Los padres estaban contentos; abrazaban a sus azorados hijos, les decían &#8220;qué bueno verte en carne y hueso&#8221;, &#8220;cómo creciste&#8221;, &#8220;ya tenés más barba que yo&#8221; y frases por el estilo. Las habitaciones de los niños, convertidas durante su ausencia en otras cosas, volvieron a ser habitaciones. Los chicos, contra absolutamente todo lo que esperaban los resentidos docentes que habían renunciado al proyecto (que eran los únicos que esperaban algo malo, en realidad, de puro anticuados y malvados, al parecer), se insertaron en sus antiguas escuelas tradicionales, con o sin sus antiguos compañeros, como si nada. Eso sí, volvieron a fracasar en las pruebas de las comisiones evaluadoras. Pero como eso le pasaba a la mayoría, nadie pareció atribuirlo a la experiencia isleña ni emitió comentario alguno.</p>
<p>Arancelada, paulatinamente la escuela de la isla se transformó en exclusiva, original y tradicional escuela. Los papás pagaban sus cuotas, por lo tanto, se inmiscuían y pretendían que los hijos estudiaran y aprendieran. No sólo lo pretendían, lo exigían: querían una es-cue-la. Con profesores, trabajos prácticos, deportes, plástica, música y pruebas orales y escritas. Y certificados oficiales.</p>
<p>El otro cambio se produjo en la empresa del difunto X, donde el joven heredero dejó de contratar adultos jóvenes y prefirió los adultos mayores, sin hijos. Y cuando el erudito sabio se suicidó luego de perder en las elecciones (un desgraciado y resentido ex docente de la isla había publicado informes sobre los rendimientos académicos de los chicos en un diario opositor, con un éxito demoledor para las teorías autodidactas), envió una corona de flores con el nombre de la empresa de su padre a la casa velatoria. Si algo había aprendido en la escuela, era a tener buenos modales. En la utópica y ridícula isla del alumno autodidacta no, ahí no había aprendido absolutamente nada, en la escuela verdadera. En la escuela. Es-cue-la.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center"><strong>FIN</strong></p>
<p><strong> Comentarios:</strong></p>
<p><strong>Yésica</strong> <em>(inició sesión en messenger)</em>: Esperé una semana para leer el final de esto y les digo VIERON QUE YO TENÍA RAZÓN, NINGUNOS GILES LOS PIBES.</p>
<p><strong>José</strong> <em>(comentarista destacado)</em>: Yésica, vos sí que estás al cuete.</p>
<p><strong>Matías </strong><em>(comentarista estrella)</em> : ¡Ese sabio se merece la ORCA por desgraciado!</p>
<p><strong>Yésica</strong> <em>(inició sesión en messenger)</em>: ¡Con delfines, con delfines!</p>
<p style="text-align: center"><span style="color: #993300"><em>Indicá &#8220;me gusta&#8221;  PROYECTO PIBE LECTOR<a href="https://www.facebook.com/ProyectoPIBELector?ref_type=bookmark"><span style="color: #993300"> haciendo click aquí </span></a>y recibí información y actualizaciones en forma personalizada</em></span></p>
<p style="text-align: center"><span style="color: #993300"> </span></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/07/04/la-isla-del-alumno-autodidacta-parte-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La isla del Alumno Autodidacta. Parte 1</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/06/27/la-isla-del-alumno-autodidacta-parte-1/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/06/27/la-isla-del-alumno-autodidacta-parte-1/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 27 Jun 2014 12:54:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriana Lara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[alumnos]]></category>
		<category><![CDATA[docentes]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[escuelas]]></category>
		<category><![CDATA[la Isla del Alumno Autodidacta]]></category>
		<category><![CDATA[literatura juvenil]]></category>
		<category><![CDATA[profesores]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[tecnología]]></category>
		<category><![CDATA[teorías]]></category>
		<category><![CDATA[utopía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/?p=187</guid>
		<description><![CDATA[PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia. 13. La isla del Alumno Autodidacta (cuento dividido en dos partes) &#160; Primera Parte. Hace más o menos diez años, un excéntrico multimillonario al que llamaremos &#8220;X&#8221; notó con disgusto que los empleados de su empresa no trabajaban con... <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/06/27/la-isla-del-alumno-autodidacta-parte-1/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><span style="color: #993300"><strong><em>PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia.</em></strong></span></p>
<h2 style="text-align: center">13. La isla del Alumno Autodidacta</h2>
<h3 style="text-align: center"><strong><em>(cuento dividido en dos partes)</em></strong></h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Primera Parte.</p>
<p>Hace más o menos diez años, un excéntrico multimillonario al que llamaremos &#8220;X&#8221; notó con disgusto que los empleados de su empresa no trabajaban con el ahínco que esperaba. Contrató un equipo de especialistas para averiguar la causa de semejante desidia y, entre las posibles razones que ellos encontraron, una le pareció la culpable por sobre las demás: todos los empleados haraganes tenían hijos adolescentes. El adinerado señor tenía motivos personales para creer que ésa era la clave: su hijo de 13 años lo tenía angustiado, mareado y desvelado. &#8220;La piel de Judas&#8221;, pensó al recordarlo. Y contrató un doctor especialista en educación, entonces.</p>
<p>Como llegado a este punto, al señor X le dio fiaca continuar involucrándose en la investigación que él mismo había iniciado, puso una considerable suma de dinero en las manos del erudito, le encargó que incluyera a su propio hijo en el proyecto y se olvidó por un tiempo del asunto.</p>
<div id="attachment_188" class="wp-caption alignnone" style="width: 970px"><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/06/mapa.jpg"><img class="size-full wp-image-188" alt="La isla del Alumno Autodidacta" src="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/06/mapa.jpg" width="960" height="760" /></a><p class="wp-caption-text">La isla del Alumno Autodidacta</p></div>
<p><span id="more-187"></span></p>
<p>El doctor sabio vio la posibilidad de llevar a la práctica una de sus teorías. Compró una pequeña isla y convenció a los empleados del señor X de que le entregaran a sus hijos para realizar una experiencia revolucionaria y educativa allí. Fundó desde su escritorio la  &#8221;Isla del alumno autodidacta&#8221;, basada en el sencillo principio de la &#8220;autoeducación autodidacta por medio de las tecnologías modernas&#8221;. La idea era vieja, pero engalanada con dinero y artefactos de última generación, parecía acertada. Todos sabían, ya en esa época, que la escuela tradicional era algo obsoleto. Y todos (menos el sabio, que no tenía hijos ni sobrinos y se sentía incómodo con los adolescentes, hecho por el cual los evitaba desde su propia, dolorosa y olvidable adolescencia) estaban en la misma situación inconfesable: no sabían qué hacer con sus hijos. Así que aplaudieron unánimemente las ideas del doctorcito, que muy impresionado hasta él mismo con su oratoria, su valor y su eficacia, logró sin tener la necesidad de viajar que en tiempo récord el edificio estuviera abierto para los educandos autodidactas, que comenzaron a deambular libremente por allí, conectados a sus músicas, juegos y aparatos.</p>
<p>El proyecto fue mutando: no por nada era una experiencia piloto, y el sabio estaba dispuesto a ser indulgente consigo mismo. El primer mes contrató un ejército de docentes especializados, elegidos estrictamente entre los mejores de sus respectivas áreas. Su función era estar ahí, al alcance de la mano del educando, por así decirlo, en caso de que éste tuviera una pregunta o necesitara orientación para algo. Se suponía que los jóvenes poseían innatamente la curiosidad y la avidez por el conocimiento que caracterizan a los seres humanos, así que ¿por qué no esperar de ellos preguntas más o menos funcionales, en el período de su autoinstrucción? Un equipo de nutricionistas se encargaba de la alimentación en la isla, había campos de deportes equipados profusamente y un gimnasio digno de un hotel de lujo. Todo estaba preparado para que las cosas anduvieran sobre rieles. El hijo del señor X había abandonado su prestigioso colegio privado y estaba ahí, en un ejemplo increíble de justicia e igualdad social (el sabio sentía un nudo en la garganta cuando pronunciaba esa frase y se le ponía la piel de gallina de la inmensa emoción). Y agregaba la pregunta retórica, dejada para el final:  ¿Qué podía tener de malo la autoeducación? Los más grandes sabios de la historia de la humanidad fueron autodidactas.</p>
<p>Las cosas cambiaron un poco cuando terminó el primer trimestre. Un equipo de docentes enviado por el Ministerio de Educación del país donde vivían los papás de los niños, el sabio y el olvidadizo señor X, viajó a la isla para realizar la evaluación parcial de los aprendizajes realizados por los chicos. Era la única condición que le habían puesto a la experiencia piloto para otorgar certificados oficiales y reconocer su validez.</p>
<p>En la isla no importaban la edad ni los conocimientos previos de los educandos. La única normativa era que los docentes no debían inmiscuirse ni molestar a los alumnos mientras se autoeducaban. La tecnología disponible tenía en los escritorios de sus pantallas las orientaciones mínimas, los gérmenes del conocimiento, lo que los docentes tradicionales llaman &#8220;contenidos mínimos obligatorios&#8221;. Se esperaba que los jóvenes construyeran sus propios valores, se edificaran como ciudadanos, multiplicaran sus capacidades, sintieran nacer, crecer y desarrollar sus inquietudes mediante la manipulación de las máquinas. Internet evacuaría las dudas, brindaría las herramientas. Internet, hace diez años, ya era la biblioteca madre de las bibliotecas, la videoteca de las videotecas. Allí figuran los contenidos que un ser humano puede imaginar, ahí, al alcance de la vista de cualquiera. (El sabio, cuando pronunciaba esta frase sobre internet, se conmovía con su propia oratoria y sus ojos se humedecían de entusiasmo). Además, los docentes cobraban su sueldo igual, fueran o no solicitados sus servicios. ¿Qué podía salir mal?</p>
<p>En teoría, si a los 13 años un chico lograba demostrar ante los evaluadores del Ministerio de Educación que estaba capacitado, podría ingresar en la universidad, ¿por qué no? Y si tardaba más en adquirir los conocimientos, hasta los 18 años, por ejemplo&#8230; ¿cuál era el problema? Los tiempos de cada individuo son diferentes, y en la isla, la individualidad de los jóvenes se respetaba por sobre todas las cosas. Y ni hablar del ocio creativo y sus beneficios. Ni hablar.</p>
<p>En la práctica, esto fue lo que sucedió:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center">CONTINUARÁ (y finalizará) LA PRÓXIMA SEMANA</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Comentarios:</strong></p>
<p><strong><em>Yésica</em></strong><em> (inició sesión en messenger)</em>: ¿Desde cuándo estas notas van divididas en partes? Yo te digo cómo termina: bien, los pibes no son ningunos giles.</p>
<p><em><strong>Jorge</strong></em> <em>(comentarista destacado)</em>: Yésica, vos sola en el universo debés usar messenger. Este artículo es pura sanata, si hubiera existido la isla esa ya nos hubiéramos enterado, si yo leo este diario todos los días y no sé nada. Además, ¿por qué le pone X la mina esta al tipo? Siempre protegiendo a los poderosos que se la mandan.</p>
<p><em><strong> María:</strong></em> ¡Qué lindo, el cuentito! ¡Siempre escribís cosas lindas, nene!</p>
<p><em><strong>Jorge</strong> (comentarista destacado)</em>: María, andate al carajo.</p>
<p><em><strong>Juan:</strong> </em>$$$$#&#8221;&amp;amp;%&amp;amp;//()&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;</p>
<p><strong><em>Pedro:</em></strong> ¡Ni el PAPA nos va a salvar!</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center"><span style="color: #993300"><em>Indicá &#8220;me gusta&#8221;  PROYECTO PIBE LECTOR<a href="https://www.facebook.com/ProyectoPIBELector?ref_type=bookmark"> <span style="color: #993300">haciendo click aquí </span></a>y recibí información y actualizaciones en forma personalizada</em></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/06/27/la-isla-del-alumno-autodidacta-parte-1/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Qué hacer en caso de armas</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/06/20/que-hacer-en-caso-de-armas/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/06/20/que-hacer-en-caso-de-armas/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 20 Jun 2014 18:31:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriana Lara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[alumnos]]></category>
		<category><![CDATA[armas]]></category>
		<category><![CDATA[docentes]]></category>
		<category><![CDATA[la Isla del Alumno Autodidacta]]></category>
		<category><![CDATA[literatura juvenil]]></category>
		<category><![CDATA[qué hacer en caso de]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[violencia]]></category>
		<category><![CDATA[violencia en las escuelas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/?p=181</guid>
		<description><![CDATA[PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia. 12. Qué hacer en caso de armas El siguiente, es el &#8220;Protocolo a seguir en caso de presencia de armas en el aula&#8221; de la Isla del Alumno Autodidacta: A continuación, se explicitan los pasos a seguir obligatoriamente por... <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/06/20/que-hacer-en-caso-de-armas/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><span style="color: #993300"><strong><em>PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia.</em></strong></span></p>
<h2 style="text-align: center">12.</h2>
<h2 style="text-align: center">Qué hacer en caso de armas</h2>
<p><i><b>El siguiente, es el &#8220;Protocolo a seguir en caso de presencia de armas en el aula&#8221; de la Isla del Alumno Autodidacta:</b></i></p>
<p>A continuación, se explicitan los pasos a seguir obligatoriamente por el personal docente para cada caso ejemplificado: (nota: En el Anexo III pueden verse los pósters desplegables para cada uno de ellos)</p>
<p><b>. El alumno/a ha sacado una ametralladora de su mochila, un fusil FAL o algo que puede ser, presumiblemente, un arma láser antiaérea:</b></p>
<p><b>a) Controle sus nervios</b>. Recuerde: usted es un/a docente. En el caso de que experimente ganas de gritar como un desesperado, de salir corriendo del aula gritando &#8220;auxilio&#8221;, desmayarse o cualquier reacción inapropiada para la situación, diríjase inmediatamente a un rincón del aula y cuente hasta diez. Únicamente se considerará legítimo que levante la voz para llamar a <i>otro adulto</i> perteneciente a la institución, ya que no es conveniente permanecer a solas con los educandos en estos casos. El otro adulto, preferentemente un auxiliar por su general robustez, podrá abofetearlo/a para hacerlo entrar en razón si padece una crisis nerviosa, pero ocultando el golpe tras un pañuelito de papel, para que los alumnos no se impresionen por la escena violenta, y evitando el ruido del golpe, ya que lo auditivo también puede afectarlos.</p>
<div id="attachment_182" class="wp-caption alignnone" style="width: 1290px"><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/06/Protocolo-de-armas.jpg"><img class="size-full wp-image-182" alt="Imagen: Mix by Whiteout" src="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/06/Protocolo-de-armas.jpg" width="1280" height="1024" /></a><p class="wp-caption-text">Imagen: Mix by Whiteout</p></div>
<p><span id="more-181"></span><b>b) En el caso de que el alumno/a haya esperado que usted regrese sin asesinar ni herir a nadie, pídale que apunte el arma hacia el piso y se la entregue.</b> Recuerde: las armas las carga el diablo. Aunque el alumno crea que es de juguete y sea incapaz, por su condición de alumno, de comprender la peligrosidad de este tipo de objetos, proceda como si se estuviera corriendo un peligro <i><b>realmente</b></i>. Usted debe preservar la integridad física y mental de los alumnos por sobre todas las cosas, no lo olvide.</p>
<p><b>c) En el caso de que el alumno/a  la/lo mande a freír churros con alguna frase o palabra intempestiva</b>, recuerde: el educando no reconoce la diferencia entre el lenguaje formal e informal,<b><i><span style="text-decoration: underline"> usted</span></i></b> es responsable de enseñársela. No importa que nuestro objetivo en la Isla sea el del &#8220;alumno autodidacta&#8221;: sabemos que eso es utópico y contradictorio, pero lo llevamos adelante igual. No se ofenda por lo que le ha dicho: continúe centrando su atención en el arma y pídale que apunte hacia una mochila, una biblioteca, o hacia algún mueble, total, en el estado en que seguramente se deben encontrar, mucho mal no va a ocasionarse si se escapa algún disparo en forma accidental o adrede.</p>
<p><b>d) En el caso de que el alumno/a  se niegue a entregar nada, insulte, se muestre enojado o poseído por algún sentimiento de furia, y usted perciba que existe <span style="text-decoration: underline">realmente</span> el peligro de que alguien resulte muerto o herido, proceda en la forma siguiente: </b></p>
<p>1. Párese delante del arma.</p>
<p>2. Apoye su pecho de docente contra el cañón del arma.</p>
<p>3. Apoye su dedo sobre el dedo del educando que está sobre el gatillo, evitando cualquier otro contacto que el indispensable para esta situación, ya que podrá ser considerado un abuso de su parte cualquier roce o tocamiento con el menor.</p>
<p>4. Inmólese por el bien del grupo, indicándole antes al resto de los educandos que abandone el aula en silencio y ordenadamente.</p>
<p><i>NOTA: Repita los pasos 1 a 4 para los casos de cuchillos, punzones, compases, bisturíes, botellas rotas, agujas, tijeras, palos afilados, flechas (estén o no envenenadas), trinchetas, etc.</i></p>
<p><i><br />
</i><b>Recuerde: </b>los alumnos no son concientes de lo que hacen por el mero hecho de ser alumnos, independientemente de lo que estén por hacer o hayan hecho. Usted tiene la absoluta <b><span style="text-decoration: underline">culpa</span></b> de todo lo que ellos puedan hacer o dejar de hacer.</p>
<p>S<b>i usted resulta herido: </b>Se llamará una ambulancia para que lo lleven al correspondiente nosocomio continental (la Isla del Alumno Autodidacta no cuenta con servicios médicos para el personal docente).</p>
<p><b>Y si resulta muerto: </b>Y bueno. Usted se la buscó. ¿Por qué no lo pensó bien y se puso un kiosquito, en lugar de dedicarse a esta profesión tan mal vista por la sociedad? ¿Quién lo mandó a creer que se puede enseñar a ser autodidacta en una isla? ¿eh?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center"><span style="color: #ff6600"><em> Indicá &#8220;me gusta&#8221;</em></span><span style="color: #993300"><em><span style="color: #ff6600"> </span>PROYECTO PIBE LECTOR <a href="https://www.facebook.com/ProyectoPIBELector?ref=bookmarks"><span style="color: #993300">haciendo click aquí </span></a>y recibí información y actualizaciones en forma personalizada</em></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/06/20/que-hacer-en-caso-de-armas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.877 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-29 23:26:31 -->
