<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>#SerMadres &#187; maternidad</title>
	<atom:link href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/tag/maternidad/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.infobae.com/ser-madres</link>
	<description>Maternidad. Consejos. Madres del siglo XXI.</description>
	<lastBuildDate>Sat, 04 Jul 2015 04:14:31 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Enfrentarse a un embarazo de alto riesgo</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/04/24/enfrentarse-a-un-embarazo-de-alto-riesgo/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/04/24/enfrentarse-a-un-embarazo-de-alto-riesgo/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 24 Apr 2015 16:55:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noelia Schulz</dc:creator>
				<category><![CDATA[maternidad]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/ser-madres/?p=472</guid>
		<description><![CDATA[¿Qué es un embarazo de alto riesgo? ¿Por qué se habla tan poco del tema? Seguramente tenés algún caso conocido alrededor. ¿Sabemos lo suficiente? ¿Podemos acompañar a una mujer que pasa por una de las situaciones más estresantes de su vida? Según la Unidad de Medicina Fetal del Hospital Italiano se denomina Embarazo de Alto Riesgo a... <a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/04/24/enfrentarse-a-un-embarazo-de-alto-riesgo/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_474" class="wp-caption aligncenter" style="width: 598px"><a href="https://www.flickr.com/photos/kambrosis/sets/"><img class=" wp-image-474 " alt="Foto: Kambrosis" src="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2015/04/MadrePanza.png" width="588" height="401" /></a><p class="wp-caption-text">Foto: Kambrosis</p></div>
<p>¿Qué es un embarazo de alto riesgo? ¿Por qué se habla tan poco del tema? Seguramente tenés algún caso conocido alrededor. ¿Sabemos lo suficiente? ¿Podemos acompañar a una mujer que pasa por una de las situaciones más estresantes de su vida?</p>
<p><span id="more-472"></span></p>
<p>Según la Unidad de Medicina Fetal del Hospital Italiano se denomina Embarazo de Alto Riesgo a aquellos embarazos en los cuales existe algún factor que hace que la probabilidad de complicaciones para la madre, el bebé o ambos sea más alta que la generalidad de las gestaciones. Estos embarazos representan el 5% a 10% de todas las gestaciones, y requieren una estrategia de seguimiento especial y generalmente más frecuente. Este tipo de embarazo se puede dividir en 4 grandes grupos: 1. Mujeres que tienen problemas médicos antes del embarazo; 2. Mujeres que desarrollan problemas médicos o quirúrgicos durante el embarazo; 3. Mujeres con problemas propios del embarazo; y 4. Problemas fetales.</p>
<p><strong>Reposo absoluto y otros fantasmas</strong></p>
<p>Una de las indicaciones más comunes ante un embarazo de este tipo es el reposo absoluto. Sin embargo, no es nada fácil permanecer días (y a veces meses, incluso todo el embarazo) inmóvil en una cama, asaltada por los miedos y las dudas. &#8220;Mi sentimiento fue incertidumbre, hambre de información, mil preguntas y mil dudas. Cada día surgía algo nuevo en mi pensamiento&#8230; ¿Y si nace con 500 gramos? ¿Y si me agacho a buscar algo que se me cayó y empiezo con contracciones? Soledad, tristeza, incertidumbre frente al mañana. El reposo no implicó cama solamente, sino la clara imposibilidad de caminar, de hacer mis días de vida normal. De bañarme, trabajar, etc.&#8221; dice Anabella, una mamá joven, que se enfrentó a una condición poco frecuente de malformación del útero.</p>
<p>El caso de Sabrina es muy similar y denota la vivencia de días extremadamente angustiantes: &#8220;Fue terrible pero no por el dolor… De golpe me encontré en una cama, sin saber qué hacer. En ese momento era desesperante ver cómo se me iba la vida en la cama. El reposo lo transité con dudas porque no sabían decirme qué provocaba las contracciones, sólo que había muchas posibilidades de que si nacía él capaz yo no resistía el parto o al revés&#8221;.</p>
<p>¿Pero el reposo es siempre necesario, es siempre imprescindible, es siempre la mejor opción? Carla Menéndez Toro, Lic. en Psicología, responde: &#8220;<strong>En el campo de la medicina se está comenzando a discutir acerca de los reales beneficios del reposo absoluto durante el embarazo ya que conlleva vivencias estresantes para la mujer gestante</strong>, sobre todo si es un hecho repentino e inesperado. Esta situación implica que hay algo que no está marchando bien por lo que debe elaborar y procesar altos montos de angustia e incertidumbre en un contexto en el que se siente privada de todas las actividades y personas que rodeaban su vida cotidiana&#8221;.</p>
<p>Esto nos lleva a otro tema peliagudo: la medicina frente a embarazos de alto riesgo. Una madre muy joven que prefiere permanecer anónima lo describe de este modo: &#8220;Sentía que mi médico no me explicaba bien qué pasaba&#8221;. Y quien escribe tuvo una experiencia casi idéntica.</p>
<p>¿Los médicos a veces prefieren omitir información? ¿Cuentan con la posibilidad de dar contención y apoyo?</p>
<p><strong>La importancia del equipo médico</strong></p>
<p>Anabella relata que pasó por una larga lista de obstetras hasta encontrar a una médica que supo atender sus necesidades. &#8220;Sufrí algunos maltratos, por así decirlo. Que me digan que no podía quedar embarazada y hasta cuando quedé, que la iba a perder, o que me prepare para lo peor. O simplemente ir a una consulta y que no me pesen, no me manden estudios de rutina, no me pregunten como me sentía&#8221;.</p>
<p>Toda mujer tiene el derecho de ser atendida correctamente y esto está debidamente formalizado bajo la Ley Nacional Nº 25.929. Entre muchos otros, las mujeres tenemos derecho a: Ser tratadas en forma respetuosa y digna. Ser informadas sobre las distintas intervenciones médicas que pudieren tener lugar de manera de poder optar libremente cuando existieren diferentes alternativas. Ser tratadas con respeto, y de modo individual y personalizado.</p>
<p>Sin embargo, y lamentablemente, muchos testimonios parecieran evidenciar que esto muchas veces no se cumple. &#8220;Siento que tendrían que haberme acompañado más, cuidado más y escuchado. <strong>A veces por ser primerizas no nos escuchan y nos tratan de exageradas. Escuchar a la mujer siempre es mejor</strong>&#8220;. &#8220;Estoy segura de que mi obstetra me ocultó información. Si hubiese contado con esa información sin duda hubiera evitado exponerme de la manera en que lo hice, sólo por el hecho de no saber&#8221;.</p>
<p>Margarita, mamá de Mora, tuvo una historia con final feliz. &#8220;Me considero una privilegiada, porque yo conté con el afiladísimo olfato de mi obstetra. Pero me parece que, ante la sentencia de un embarazo riesgoso, que todo se viene abajo, los profesionales de la salud tienen que contar con entrenamiento y maneras para decir las cosas, y herramientas para el acompañamiento, para ayudarte con el miedo y con el después&#8221;.</p>
<p>Buscar un equipo médico adecuado, contenedor y especializado en embarazos de riesgo parece ser el mejor camino. Mejor aun si el equipo es interdisciplinario.</p>
<p><strong>¿Y el acompañamiento emocional?</strong></p>
<p>&#8220;Frente a esta situación lo importante y fundamental es validar los sentimientos y contar con un entorno que ayude, acompañe y sostenga a la mujer y su familia, este entorno puede estar formado por su pareja, familia, amigos, doulas o todo aquel que desee acompañar este momento&#8221;, sostiene Carla Menéndez Toro.</p>
<p>Anabella dice: &#8220;Es muy importante el diálogo con el profesional que te acompaña. Encontrar contención, un hombro, un abrazo cálido&#8221;. Julieta lo recuerda de este modo: &#8220;Lo que necesitaba en ese momento era empatía. Era que me ayudaran a ver que mi casa no era un desastre, pero más necesitaba que contengan a mi hijo y mi marido porque yo sentía que no podía contenerlos y que mis miedos se apoderaban de mí&#8221;.</p>
<p>&#8220;Como terapeuta se puede ofrecer visitas a domicilio o conversaciones telefónicas para facilitar un espacio que permita trabajar sobre los afectos y emociones de la mujer frente a su embarazo considerado como “embarazo de riesgo”, teniendo en cuenta que es una etapa de la vida que ya de por si reviste la necesidad de elaborar muchísimas vivencias y emociones. Es importante que durante sus días de reposo pueda crear una rutina que permita reorganizar y resignificar su vida cotidiana en función de este estado que se impone, se busca que las actividades a realizar sean lo más placenteras posibles, leer libros, recibir visitas, nutrirse de información y energía positiva&#8221;, recomienda Carla Menéndez Toro. Por ejemplo, Sabrina recuerda que leía mucho y tejía sin parar.</p>
<p>Para la familia y personas que rodean a una mujer gestante en riesgo puede ser muy difícil responder adecuadamente a sus necesidades. Por eso las opciones de buscar ayuda psicológica, grupos de apoyo o el acompañamiento de una doula se vuelven casi imprescindibles.</p>
<p><strong>Un camino de aprendizaje</strong></p>
<p>Todas las madres coinciden en que su embarazo de riesgo significó, sin duda, un aprendizaje. &#8220;Entendí un mundo nuevo, desde esa camita, y esa quietud comprendí a otras personas que sufrían, que no podían moverse. En ese sentido hubo un halo de aprendizaje muy importante, me humanicé más que nunca en mi vida, me conecté con la realidad misma&#8221; cuenta Anabella. Y Sabrina agrega: &#8220;Mi pequeño me enseñó a bajar mil cambios, a ver y a disfrutar la vida de otra forma&#8221;.</p>
<p>Sin duda aprender de esa experiencia y compartirlo con otras mujeres es lo más positivo que podemos extraer de ese camino tan angustioso. Que nuestros bebés sepan que, pese a todo, nos sobreponemos a los miedos y el desconcierto y salimos adelante, fortalecidas.</p>
<p>Anabella lo resume hermosamente: <strong>&#8220;Sí. Me sentí sola. Pero también canté. Canté muy fuerte para ella, para que sepa que ahí estaba yo y que la iba a pelear hasta el final&#8221;.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/04/24/enfrentarse-a-un-embarazo-de-alto-riesgo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El cumpleaños N° 1</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/02/18/el-cumpleanos-n-1/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/02/18/el-cumpleanos-n-1/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 18 Feb 2015 05:32:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noelia Schulz</dc:creator>
				<category><![CDATA[nostalgia maternal]]></category>
		<category><![CDATA[ser madres]]></category>
		<category><![CDATA[maternidad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/ser-madres/?p=392</guid>
		<description><![CDATA[&#160; El primer cumpleaños de tu hijo no es una fecha más. Lo sabés. De algún modo inexplicable los meses se apretaron en el calendario y te tomó por sorpresa. Siempre es así. Un día te despertaste y faltaban dos meses (o quizás menos). ¡Ya cumple un año! -dijiste sonriendo, con una mezcla de angustia,... <a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/02/18/el-cumpleanos-n-1/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_393" class="wp-caption aligncenter" style="width: 370px"><a href="http://www.digitalclaritygroup.com/one-year-later-now-with-a-little-more-clarity/"><img class=" wp-image-393 " alt="Foto: Digital Clarity Group" src="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2015/02/one-year-cake.jpg" width="360" height="241" /></a><p class="wp-caption-text">Foto: Digital Clarity Group</p></div>
<p>&nbsp;</p>
<p>El primer cumpleaños de tu hijo no es una fecha más. Lo sabés.</p>
<p><span id="more-392"></span></p>
<p>De algún modo inexplicable los meses se apretaron en el calendario y te tomó por sorpresa. Siempre es así. Un día te despertaste y faltaban dos meses (o quizás menos). ¡Ya cumple un año! -dijiste sonriendo, con una mezcla de angustia, de desazón, de nostalgia.</p>
<p>Inevitablemente pensaste en su llegada al mundo. En ese quiebre ineludible en esto que llamamos vida. En ese antes y después que se tatuaron en tu piel sin derecho a réplica. Porque ese día te abriste para dejar de ser una. Y fuiste dos. O tres. O más. Fuiste otra. Fuiste vos misma. Fuiste mamífera. Fuiste linaje. Fuiste todas nosotras.</p>
<p>¿Cómo es posible que pasó tanto tiempo desde ese momento en que lo conociste? ¿Te acordás de sus deditos, de esa piel translúcida, de sus ojos perfectos, de su perfume glorioso? ¿Te acordás cuando no podías dejar de mirarlo, hipnotizada, agotada, hechizada?</p>
<p>¿Te das cuenta de que pasó un año? ¡Un año! Y sabés que es lo mismo que decir muchos días o decenas de semanas. Aunque decir un año es como recibir un baldazo de agua fría, una condena a sufrir sin remedio el implacable paso del tiempo.</p>
<p>Durante ese año tu hijo logró tantas cosas, ¿no? Esas pequeñas cosas que solamente vos contabilizás mentalmente, con una sonrisa boba de madre enamorada. Hubo risas y llantos. Te enojaste. Te emocionaste hasta las lágrimas. Te moriste de ternura con sus gorjeos. Definitivamente estuviste más cansada y feliz que nunca en toda tu existencia.</p>
<p>Entonces preparás el festejo, pensás en la animación, en los sandwichitos, en los detalles de Mickey. Te olvidás por un rato de tus divagues puerperales y hacés por fin la lista de invitados. Cupcakes, música, torta. OK.  En el fondo seguís siendo consciente de que vas a estar celebrando mucho más que un simple cumpleaños.</p>
<p>Y probablemente los demás vean souvenirs, Sapos Pepes y banderines de colores. Pero vos sabés que significa mucho más.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/02/18/el-cumpleanos-n-1/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>5 consejos para futuras mamás</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/02/13/5consejos/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/02/13/5consejos/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 13 Feb 2015 12:00:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noelia Schulz</dc:creator>
				<category><![CDATA[crianza]]></category>
		<category><![CDATA[maternidad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/ser-madres/?p=387</guid>
		<description><![CDATA[¿Qué me hubiera gustado saber cuando estaba embarazada? ¿Qué receta mágica me hubiera quitado esos kilos de angustia, esas toneladas de miedo, esos cargamentos de ideas que bailaban un malambo adentro de mi cabecita cada noche? Probablemente ninguna. Pero hay algunas cosas que aprendí y se las comparto. Prometo no decir la pavada de &#8220;aprovechá... <a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/02/13/5consejos/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_388" class="wp-caption aligncenter" style="width: 345px"><a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2015/02/P1020278-2.jpg"><img class=" wp-image-388" alt="P1020278 2" src="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2015/02/P1020278-2.jpg" width="335" height="202" /></a><p class="wp-caption-text">Mi panza. Una de las pocas fotos que hay.</p></div>
<p>¿Qué me hubiera gustado saber cuando estaba embarazada? ¿Qué receta mágica me hubiera quitado esos kilos de angustia, esas toneladas de miedo, esos cargamentos de ideas que bailaban un malambo adentro de mi cabecita cada noche?</p>
<p><span id="more-387"></span></p>
<p>Probablemente ninguna. Pero hay algunas cosas que aprendí y se las comparto. Prometo no decir la pavada de &#8220;aprovechá a dormir&#8221;, porque sé que muchas de nosotras&#8230; ¡no podemos dormir en el embarazo! <img src='http://blogs.infobae.com/ser-madres/wp-includes/images/smilies/icon_wink.gif' alt=';)' class='wp-smiley' /> </p>
<p><strong>1. Escuchá a tu cuerpo</strong>. Nadie sabe más que vos de lo que sentís, de lo que te pasa. Tu cuerpo es tuyo. Conectate con tu bebé. Si sentís dolores o molestias, consultá. Nunca te automediques ni dejes pasar el tiempo. Tomate algunos minutos por día para estar en paz, hablarle a tu hijo/a y contarle lo que te pasa. No tengas miedo de sentirte una boba, al principio tal vez cuesta, pero vale la pena.</p>
<p><strong>2. Preguntá todo lo que necesites</strong>. Al obstetra, al ecógrafo, a tu familia y amigas. Nunca una pregunta es suficientemente tonta. A veces desatamos miedos que estaban ahí, agazapados y nos damos cuenta que sufrimos sin sentido. Me acuerdo de una conversación con una amiga, le comenté al pasar que mi miedo era que la panza de la mañana siempre era más chica (o eso pensaba yo) que la de la noche anterior. Ella estaba embarazada, se largó a reír y me confesó que le pasaba lo mismo. Ese día nos aliviamos las dos. Hay que perder el miedo a quedar como &#8220;primeriza&#8221; (término que particularmente detesto).</p>
<p><strong>3. </strong><strong>Informate</strong>. La información es poder. Hacé un plan de parto. Conocé tus derechos. Consultá con tu partera, tu médico, una doula. Leé mucho sobre todo lo que consideres necesario: <a href="https://www.facebook.com/portalembarazo">embarazo</a>, <a href="http://www.elpartoesnuestro.es/">parto</a>, <a href="https://guiadelactanciamaterna.wordpress.com/lactancia-materna/">lactancia</a>, <a href="http://criandopensamientos.blogspot.com.ar/2014/08/la-contencion-de-las-mamas-o-la-locura.html">puerperio</a>, etc. Visualizá más allá del parto y pensá cómo vas a criar a tu bebé. ¿Realmente necesitás tantas cosas? ¿Sabías, por ejemplo, que el <a href="https://www.facebook.com/cangureando">porteo </a>tiene decenas de beneficios y es la forma más barata (incluso gratis) de llevar a tu bebé? Tal vez ahora no te parece tan necesario, pero te va a ayudar mucho a futuro.</p>
<p><strong>4. Disfrutá tu embarazo</strong>. Todo lo demás puede esperar. Pero tu embarazo es ahora, estos meses. Y pasan volando. Sacate fotos, sentite hermosa, aprovechá a leer, a cuidarte, a comer sano. El embarazo es un momento único. Pensá que algo que está por pasar <a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/07/28/sermadres-nos-cambia-la-vida/">te va a cambiar la vida</a> para siempre.</p>
<p><strong>5. Compartí</strong>. Está buenísimo compartir ese momento con otras mujeres. Podés buscar un grupo de crianza o una actividad pensada especialmente para embarazadas. Las &#8220;tribus&#8221; virtuales también pueden ser un gran apoyo. Intercambiar experiencias, aunque sea online, es una forma de sentirse acompañada. Y este consejo se aplica también al puerperio y los años que le siguen. A toda la vida, ¡por qué no! Criar en forma aislada es una muy mala idea, si me preguntan a mí.</p>
<p>¿Qué otros consejos le darías a una futura mamá?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/02/13/5consejos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Fulanita, divina al mes de haber parido</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/02/10/fulanita-divina-al-mes-de-haber-parido/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/02/10/fulanita-divina-al-mes-de-haber-parido/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 10 Feb 2015 00:53:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noelia Schulz</dc:creator>
				<category><![CDATA[humor de madre]]></category>
		<category><![CDATA[maternidad]]></category>
		<category><![CDATA[ser madres]]></category>
		<category><![CDATA[estereotipos maternales]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/ser-madres/?p=378</guid>
		<description><![CDATA[¿Cuántas veces leyeron titulares como éste? La modelo o actriz de turno, tapa de revista, luce abdominales soñados, posa junto a su marido, ríe con su bebé en brazos&#8230; El pelo de peluquería, el maquillaje impecable, la sonrisa pintada. Y nosotras, las &#8220;madres reales&#8221;, quienes pasamos el puerperio no hace tanto, recordamos rodetes, ojeras, camisones... <a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/02/10/fulanita-divina-al-mes-de-haber-parido/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2015/02/american_mom_by_johnnyharadrim_by_singory-d5ory27.jpg"><img class="aligncenter  wp-image-379" alt="american_mom_by_johnnyharadrim_by_singory-d5ory27" src="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2015/02/american_mom_by_johnnyharadrim_by_singory-d5ory27.jpg" width="194" height="321" /></a></p>
<p style="text-align: left">¿Cuántas veces leyeron titulares como éste? La modelo o actriz de turno, tapa de revista, luce abdominales soñados, posa junto a su marido, ríe con su bebé en brazos&#8230;</p>
<p style="text-align: left"><span id="more-378"></span></p>
<p style="text-align: left">El pelo de peluquería, el maquillaje impecable, la sonrisa pintada. Y nosotras, las &#8220;madres reales&#8221;, quienes pasamos el puerperio no hace tanto, recordamos rodetes, ojeras, camisones estirados, interminables topless. ¿Y  qué sentimos cuando vemos imágenes como la de Fulanita, quién &#8220;recuperó su figura en tiempo récord&#8221; y está &#8220;más hot que nunca con su pareja&#8221;? ¿Rabia desenfrenada, depresión absoluta, una risa histérica de hiena? ¿Todo eso junto? Bueno, es una hipérbole, claro (o tal vez no).</p>
<p style="text-align: left">Ni siquiera se trata de una cuestión de imagen. De estar flacas o no. O de maquillarnos o no. Se trata de que estas fotos nos siguen vendiendo un ideal de maternidad, una forma única de ser madre y esposa, una imagen photoshopeada del puerperio, que tiene un claro mandato implícito: &#8220;ser las mismas que antes&#8221;. O mejores: porque como madres (no olvidemos) tenemos que poder con todo. Ya mismo. Al mes de parir.</p>
<p style="text-align: left"><strong>Y en esa mentira perdemos de vista lo más importante: que el puerperio es revolucionario</strong>. Que viene a movilizarnos todas las estructuras. Podemos pasar del amor más absoluto al llanto incontenible, de la seguridad plena a la duda constante, del sueño avasallante al desvelo enloquecedor. Sí. Pero también podemos entender muchas otras cosas. Fundirnos en un mundo único, dejarnos llevar por ese torbellino de sentimientos, enamorarnos de nuevo de la vida, atravesar una de las fases más importantes de nuestra existencia de mujeres madres.</p>
<p style="text-align: left">Dice la Lic. Yanina Benasus (Psicóloga especializada en embarazo, maternidad y puerperio) &#8220;Lo único que resta decir es que a pesar de todo lo movilizante de lo que implica ser una mujer puérpera, cuando logren encontrar esos momentos de tranquilidad, armonía y conexión con su bebé y se vean enamoradas, perdidas en la mirada de ese nuevo ser que llegó para cambiarnos la vida, se darán cuenta de que sólo estamos transitando una de las mejores etapas de nuestras vidas y ojalá desde esa perspectiva, <strong>podamos </strong><b>aprovechar este espacio de transformación fascinante.&#8221;</b></p>
<p style="text-align: left">Yo me pregunto, ¿queremos perdernos ese viaje y ese aprendizaje por estar haciendo abdominales?</p>
<p style="text-align: left">
<p style="text-align: center">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/02/10/fulanita-divina-al-mes-de-haber-parido/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Por qué decir NO al andador</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/01/27/por-que-decir-no-a-las-andadores/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/01/27/por-que-decir-no-a-las-andadores/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 27 Jan 2015 15:23:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noelia Schulz</dc:creator>
				<category><![CDATA[crianza]]></category>
		<category><![CDATA[maternidad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/ser-madres/?p=369</guid>
		<description><![CDATA[&#160; De un tiempo a esta parte el uso de andadores ha sido fuertemente cuestionado. Solemos ver infografías en Facebook y extensos debates. Los profesionales que se oponen a estos artilugios son, justamente, quienes atienden las consecuencias negativas que acarrea el uso de andadores en los más chiquitos. Hace nada más que unos días el... <a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/01/27/por-que-decir-no-a-las-andadores/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2015/01/andador.png"><img class="aligncenter  wp-image-370" alt="andador" src="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2015/01/andador.png" width="268" height="253" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>De un tiempo a esta parte el uso de andadores ha sido fuertemente cuestionado. Solemos ver infografías en Facebook y extensos debates. Los profesionales que se oponen a estos artilugios son, justamente, quienes atienden las consecuencias negativas que acarrea el uso de andadores en los más chiquitos.<span id="more-369"></span></p>
<p>Hace nada más que unos días el bebé de una amiga muy cercana tuvo un preocupante accidente que me dejó un resabio amargo y muchas preguntas. ¿Es usual que ocurran accidentes y lesiones graves? ¿Qué otros problemas podría ocasionar que interfiramos de ese modo en el curso natural del desarrollo evolutivo de nuestros hijos?</p>
<p>El Dr. Javier Masquijo, Traumatólogo Infantil, afirma que “La Academia Americana de Pediatría y otras organizaciones han emitido advertencias para disuadir a los padres el uso de andadores. En Canadá, la venta se prohibió en 2004. <b>Canadá es el primer país del mundo en prohibir la venta, importación y publicidad de los andadores</b>.” Además, advierte que estudios recientes indican que no sólo no favorecen a los bebés a caminar sino que <b>incluso pueden llegar a dar lugar a retrasos en su desarrollo</b>.</p>
<p>De hecho la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) desaconseja el uso del andador como recurso deambulatorio para los bebés. En un informe publicado por la organización se estima que <b>alrededor del 45% de los chicos que lo utiliza sufre un accidente</b>.</p>
<p>Ya en 2011 el periódico La Voz alertaba sobre los problemas asociados al uso de estos dispositivos, citando un documento del Comité de Pediatría Ambulatoria: “Los padres se engañan porque ven a su hijo feliz con el vértigo y la adrenalina que supone el andador. Pero en realidad su uso <b>afecta la adquisición de una motricidad adecuada</b>, porque cuando deja de usarlo el niño tiene que desaprender lo que aprendió y aprender a caminar por sus propios medios”. En el mismo documento se mencionaban los riesgos de accidente y se informaba que “los andadores son inestables y el niño se desplaza a una gran velocidad. <b>Puede llegar a un metro por segundo, equivalente a 3,6 kilómetros por hora</b>”.</p>
<p>Entre las lesiones habituales figuran golpes en la cabeza (por vuelcos o caídas de escaleras), lastimaduras, fracturas, luxaciones dentarias, atrapamiento de dedos, hematomas, ahogamiento, envenenamiento por sustancias tóxicas, quemaduras, entre otras. Si bien en la mayoría de los casos se tratan de lesiones leves, existen casos documentados de accidentes graves con riesgo de vida para el bebé.</p>
<p>El problema de los andadores es estudiado a lo largo y ancho del mundo, en el informe <i>Pediatricians&#8217; attitude about the use of infant walkers </i>varios pediatras turcos concluyen que “El uso de andadores <b>aumenta el riesgo de lesión por caída de escalera cuatro veces y el riesgo de fractura por esta caída, dos veces</b>.” Debido a estos riesgos, la Academia Estadounidense de Pediatría también estaría en vías de prohibir la producción y venta de andadores.</p>
<p>Si bien en nuestro país los andadores se siguen comercializando (incluso recomendando) la opinión mayoritaria en su contra parece tener consenso. El Ministerio de Salud de la Nación, en un documento titulado “Factores del entorno facilitadores y obstaculizadores del desarrollo infantil”, concluye que los andadores “<b>resultan</b> <b>sumamente peligrosos y son causa de numerosos accidentes</b>.” Además de ser perjudiciales para el normal desarrollo de los niños: “La organización del equilibrio, la postura y los desplazamientos se ven seriamente obstaculizados.”</p>
<p>Carla Di Pietro, Médica Pediatra argentina (UBA) nos cuenta sobre su experiencia: “He atendido en mi residencia a un nene con traumatismo de cráneo por la caída desde la altura del andador. También otro con un corte profundo en una ceja por golpe contra una mesa. Si bien no han sido lesiones de gravedad, los padres quedan muy angustiados y con mucha culpa. Yo desde los 3 meses en mis consultas ya desaconsejo su uso porque es el típico regalo que se hace en pocos meses más, cuando el bebé ya da señales de gatear o desplazarse. <b>Considero necesario que haya una campaña que concientice sobre lo nocivo que es el andador para la salud de nuestros hijos</b>.”</p>
<p><b>La cuestión motriz no es menor a la hora de elegir dejar de lado este artefacto. </b>María Laskowski, Licenciada en Terapia Ocupacional, refuerza la idea de que “se aprende la marcha en un patrón equivocado de movimiento, que después hay que desaprender para aprender a caminar bien&#8221; y resalta el hecho de que &#8220;obliga a los huesos y articulaciones a recibir una carga (el peso) cuando no están preparados para eso aún. Ni hablar sí el niño tiene una dificultad o discapacidad previa, todo esto se potencia”.</p>
<p>Consultamos sobre el tema a Melina Bronfman, Musicoterapeuta, Doula y Terapeuta Corporal formada en la teoría de Emmi Pikler, quien es hoy día un referente en lo relacionado a psicomotricidad en Argentina y el mundo de habla hispana. Según la experta “<b>El andador</b> <b>es una interferencia en el desarrollo de la motricidad del bebé, porque altera por completo la conciencia de su propio cuerpo</b> y le modifica el dominio de sus genuinas capacidades” Y considera que “Muchos hábitos nocivos quedan a veces instalados sin ningún tipo de cuestionamiento hacia sus reales efectos a largo plazo. <b>El cambio puede ocurrir cuando tienen acceso a la información adecuada</b>.” Y, fundamentalmente, destaca que “<b>Las interferencias en el desarrollo temprano pueden ser a veces tan nocivas, que debamos dedicar el resto de nuestra vida a repararlas</b>. Es el caso de quienes deben hacer reeducación postural,  ir al kinesiólogo regularmente, hacerse masajes, etc., por padecer dolores crónicos o mala postura&#8230; que comenzó cuando era sólo un bebé.”</p>
<p>Todos los profesionales consultados coinciden en desaconsejar categóricamente los andadores, cada uno desde su visión particular. Adí Nativ, también Pediatra argentina (UBA), es concluyente respecto de su uso: “La realidad es que el uso de andadores conlleva una serie de peligros que los padres no parecen conocer. <b>No sólo con respecto a accidentes domésticos sino interferencias a nivel del desarrollo madurativo motriz</b>. Los niños que permanecen sentados en el andador aun no mantienen una posición erecta. Es importante recordar que los pies inicialmente están formados por cartílago. Y que a medida que pasan los años se van “fortaleciendo” y van adquiriendo su contextura ósea. Imagínense que podría ocurrirle a un niño que aún no ha terminado de osificar sus miembros inferiores si es colocado en un andador y expuesto a soportar su propio peso por varias horas. Por otro lado, recuerden que las caderas y las rodillas estarían recibiendo una presión innecesaria que podría llevar a una alteración en el crecimiento de ese paciente”. Además, subraya la importancia de considerar los “accidentes domésticos, quemaduras o intoxicaciones que ocurren al alcanzar objetos a los que normalmente [los bebés] no llegarían. El accidente que más comúnmente vivimos en las guardias es el paciente que cae por las escaleras con el andador o el paciente que traba las ruedas. <b>Tal es así que desde mi lugar como pediatra desaconsejo el uso del andador</b>. Es importante promover el gateo en niños pequeños que ayuda al niño a conocer más su cuerpo y a tomar más confianza. Juguemos con nuestros hijos, tirémosnos al piso, dediquémosles nuestro tiempo. Y no tratemos de quemar etapas. <b>La maduración es un proceso biológico que es imposible acelerar</b>.”</p>
<p>Accidentes, lesiones, retrasos en el desarrollo, interferencia innecesaria, posturas forzadas que resultan negativas para los frágiles cuerpos de los bebés… Las respuestas a mis preguntas fueron contundentes. El uso de andadores, cuanto menos, está desaconsejado. Esperemos que muy pronto se encuentre incluso prohibido.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2015/01/27/por-que-decir-no-a-las-andadores/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Balances de fin de año y otras torturas</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/12/17/balances-y-torturas/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/12/17/balances-y-torturas/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 17 Dec 2014 18:49:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noelia Schulz</dc:creator>
				<category><![CDATA[maternidad]]></category>
		<category><![CDATA[ser madres]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/ser-madres/?p=356</guid>
		<description><![CDATA[Llega esta época del año y es casi inevitable empezar a hacer balances. Nos autoflagelamos porque llegó diciembre y &#8220;todavía&#8221; no logramos tal objetivo. O nos peleamos por definir dónde pasamos las fiestas. O seguimos una agenda de actividades enloquecedora, poniendo a prueba nuestra paciencia de madre y asistiendo a cuanto evento de &#8220;despedida de... <a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/12/17/balances-y-torturas/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2014/12/tired-of-christmas2.jpg"><img class="aligncenter  wp-image-358" alt="tired-of-christmas2" src="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2014/12/tired-of-christmas2.jpg" width="384" height="256" /></a></p>
<p>Llega esta época del año y es casi inevitable empezar a hacer balances. Nos autoflagelamos porque llegó diciembre y &#8220;todavía&#8221; no logramos tal objetivo. O nos peleamos por definir dónde pasamos las fiestas. O seguimos una agenda de actividades enloquecedora, poniendo a prueba nuestra paciencia de madre y asistiendo a cuanto evento de &#8220;despedida de año&#8221; exista.</p>
<p><span id="more-356"></span></p>
<p>Grave error. No sé ustedes pero yo escucho a diario mamás agotadas. Hartas de las fiestitas del colegio, los disfraces carísimos, los regalos por comprar, los compromisos pendientes, los grupitos de Whatsapp que colapsan nuestras neuronas, la proximidad de las fiestas.</p>
<p>¿Será posible vivir un fin de año que no ponga en juego nuestra cordura mental?</p>
<p>Por mi parte acá va el intento: <strong>quiero terminar el año agradeciendo</strong>.</p>
<p>¿Por qué no probamos hacer el balance sólo en positivo? Agradezcamos lo que sí tenemos, lo que sí logramos, lo que sí pudimos.</p>
<p>Yo agradezco este espacio. Agradezco a todos ustedes, que están del otro lado leyéndome, comentando, opinando. Agradezco tener una familia como la que tengo. Agradezco haber aprendido. Agradezco haber retomado la actividad académica. Agradezco tener tantos (y tan buenos) amigos. Agradezco ver a diario la sonrisa de mi hijo que me dice que sí, que todo esfuerzo vale la pena.</p>
<p>¿Y ustedes? ¿Que agradecen?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/12/17/balances-y-torturas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La maternidad y nuestro cuerpo</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/11/06/la-maternidad-y-nuestro-cuerpo/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/11/06/la-maternidad-y-nuestro-cuerpo/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 06 Nov 2014 15:08:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noelia Schulz</dc:creator>
				<category><![CDATA[cuerpo]]></category>
		<category><![CDATA[maternidad]]></category>
		<category><![CDATA[ser madres]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/ser-madres/?p=317</guid>
		<description><![CDATA[Un día me asaltó una pregunta incómoda. ¿Por qué las mujeres odiamos nuestros cuerpos? Bueno, no es más que una generalización. Ojalá sea eso, una generalización y no una regla. Supongo que me sabrán entender si les digo que pasé la mayor parte de mi vida odiando mi cuerpo. Por lo que sobra, por lo... <a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/11/06/la-maternidad-y-nuestro-cuerpo/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_319" class="wp-caption aligncenter" style="width: 506px"><a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2014/11/cuerpo-mujeres-embarazo.jpg"><img class=" wp-image-319" alt="cuerpo-mujeres-embarazo" src="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2014/11/cuerpo-mujeres-embarazo.jpg" width="496" height="258" /></a><p class="wp-caption-text">Foto: Jade Beall</p></div>
<p>Un día me asaltó una pregunta incómoda. ¿Por qué las mujeres odiamos nuestros cuerpos? Bueno, no es más que una generalización. Ojalá sea eso, una generalización y no una regla.</p>
<p>Supongo que me sabrán entender si les digo que pasé la mayor parte de mi vida odiando mi cuerpo. Por lo que sobra, por lo que falta, por los cientos de imperfecciones, por mi piel que no es todo lo publicitaria que debería ser, por mi pelo que se extiende más allá de toda lógica capilar.</p>
<p>Pero un día fui mamá. Y supe que mi cuerpo podía crear, alimentar, contener, acunar, calmar, nutrir, sostener, anidar. Supe que todo eso que siempre me había importado, de alguna manera, ya no importaba. Aunque, claro, tuve que adaptarme a otro cuerpo, uno metamorfoseado que se estiraba y abría, que goteaba, que dolía, que albergaba nuevos miedos, que se volvía a encoger y que ahora tenía otras marcas y otras imperfecciones. Era el mismo y era otro, todo al mismo tiempo. Y era capaz de dar mucho.</p>
<p>No es mi intención hacer en dos líneas un crítica de la sociedad de consumo, la cosificación de la mujer y demás (que muy atinada sería), porque para eso ya hay grandes pensadores que lo escribieron antes que yo. Lo que sí quiero es afirmar que tenemos derecho a mirar nuestros cuerpos desde otro ángulo.</p>
<p>Por alguna razón mi primer post se llamó <a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/07/18/para-ser-madre-hay-que-poner-el-cuerpo/#more-15">Para ser madre hay que poner el cuerpo</a>, y quiero decir que está dedicado a todas las mamás, las que gestan con el útero y las que lo hacen con el alma. El cuerpo lo ponemos todas, y es gracias a ese cuerpo que podemos asumir la eterna y enorme responsabilidad de ser madres.</p>
<p>Tal vez algún día podamos ser menos injustas y darnos cuenta de todo lo que somos capaces. Empezar a querernos sin tantas pretensiones. Porque nuestros cuerpos no son un accesorio. Nuestros cuerpos somos nosotras mismas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/11/06/la-maternidad-y-nuestro-cuerpo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La vuelta al trabajo</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/09/09/la-vuelta-al-trabajo/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/09/09/la-vuelta-al-trabajo/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 09 Sep 2014 07:00:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noelia Schulz</dc:creator>
				<category><![CDATA[maternidad]]></category>
		<category><![CDATA[ser madres]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/ser-madres/?p=219</guid>
		<description><![CDATA[Tema sensible la vuelta al trabajo. Cuando todavía estaba de licencia por maternidad, hace poco menos de dos años, literalmente googleé algo como &#8220;volver al trabajo y dejar a mi bebé&#8221;. Necesitaba desesperadamente una fórmula mágica o un consejo celestial que me sacara de encima la angustia enorme que me generaba la sola idea de... <a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/09/09/la-vuelta-al-trabajo/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_245" class="wp-caption aligncenter" style="width: 370px"><a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2014/09/Anna-Fisher-astronauta-en-1985.-Fue-la-primera-madre-en-el-espacio.1.jpg"><img class=" wp-image-245 " alt="Anna Fisher, astronauta, en 1985. Fue la primera madre en llegar al espacio." src="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2014/09/Anna-Fisher-astronauta-en-1985.-Fue-la-primera-madre-en-el-espacio.1.jpg" width="360" height="420" /></a><p class="wp-caption-text">Anna Fisher, astronauta, en 1985. Fue la primera madre en llegar al espacio.</p></div>
<p>Tema sensible la vuelta al trabajo. Cuando todavía estaba de licencia por maternidad, hace poco menos de dos años, literalmente googleé algo como &#8220;volver al trabajo y dejar a mi bebé&#8221;. Necesitaba desesperadamente una fórmula mágica o un consejo celestial que me sacara de encima la angustia enorme que me generaba la sola idea de volver a trabajar. Y faltaban meses.</p>
<p>¿Qué descubrí? Que no existen fórmulas mágicas. Y descubrí que era injusto. Más bien reafirmé que todo el sistema en que vivimos es injusto. Un sistema que en la mayoría de los casos entra en franca oposición con nuestras necesidades y realidades familiares. Porque tener que dejar a un bebé de meses y pasar horas trabajando es (por lo menos) forzado. Pero es lo que nos toca a muchas.</p>
<p>Y acá le escribo a las que comparten esta visión y lo sienten de este modo. Sé que habrá casos en que algunas desean con toda su alma volver a trabajar o tienen el privilegio de poder compatibilizar todo sin tener que estar 9 u 11 horas fuera de su casa; todas las experiencias son válidas.</p>
<p>Yo, al menos, la primera semana me fui llorando. Una puérpera suelta en la ciudad. Título para una comedia dramática con muchos diálogos desopilantes en la cual una mujer (aparentemente de la nada) enloquece y llora por los rincones. Además estaba enojada: Yo, que siempre había renegado de la sensiblería. Yo, que era tan autosuficiente y profesional. Bueno, esa yo (o mejor dicho, otra) se fue llorando camino al subte durante días y pasó meses incómoda en su propia piel, sintiendo que le faltaba algo.</p>
<p>Si hay un modo de sentirse distinto, no lo encontré. No creo que el problema seamos nosotras. Más bien es un mundo donde no hay demasiada cabida para lo que no sea económicamente productivo. Un mundo hecho a la medida del adulto trabajador/consumidor. Un mundo donde las mujeres y madres podemos ser muy incomprendidas.</p>
<p>Sea como sea, no es fácil pero lo logramos. Como logramos tantas cosas en nuestra cotidianidad. Probablemente sean triunfos invisibles a los ojos de otros, pero para nosotras son batallas ganadas. Y al final del día, cuando volvemos a casa y abrazamos a nuestros hijos, sentimos que todo valió la pena.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/09/09/la-vuelta-al-trabajo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Y el segundo para cuándo?</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/08/29/y-el-segundo-para-cuando-2/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/08/29/y-el-segundo-para-cuando-2/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 29 Aug 2014 18:29:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noelia Schulz</dc:creator>
				<category><![CDATA[maternidad]]></category>
		<category><![CDATA[tolerancia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/ser-madres/?p=232</guid>
		<description><![CDATA[Todas las mujeres, a toda edad, los ignoremos o no, sabemos que hay mandatos que pesan sobre nuestros hombros. Digo mujeres porque soy mujer, no me cabe duda de que los varones soportarán otro tanto. Cuando no es el mandato de la belleza, la delgadez o la moda, es el estudio, la carrera o el... <a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/08/29/y-el-segundo-para-cuando-2/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Todas las mujeres, a toda edad, los ignoremos o no, sabemos que hay mandatos que pesan sobre nuestros hombros. Digo mujeres porque soy mujer, no me cabe duda de que los varones soportarán otro tanto.</p>
<p><span id="more-232"></span></p>
<p>Cuando no es el mandato de la belleza, la delgadez o la moda, es el estudio, la carrera o el posgrado. Cuando no es la independencia económica o el trabajo &#8220;de tus sueños&#8221;, es la pareja estable. Cuando no es el casamiento (¿para cuándo los confites?), son los hijos (¿y no quieren tener un bebé?), o la carrera de nuevo (¿terminaste la tesina?), o tal vez la casa y así hasta el infinito. Supongo que se habrán encontrado más de una vez con la pregunta incómoda.</p>
<p>La soltera tiene que aguantarse la cara de gatito de Shrek de su prima cuando le pregunta si tiene &#8220;algo por ahí&#8221; o algún otro eufemismo poco feliz. La casada hace varios años siente las miradas y la presión por El Anuncio. Quien elige no tener hijos (una corriente que sigue ganando adeptos y me consta) enfrenta más juicios que abogado defensor. A cada momento de nuestras vidas, parecería, hay cosas que se esperan de nosotras.</p>
<p>En mi caso el nuevo paso obligado es #ElSegundo. Vaya donde vaya, sea quien sea, la pregunta me persigue: &#8220;¿Y el segundo para cuándo?&#8221; Pueden increparme desde un compañero de trabajo hasta el verdulero, un taxista, una vecina&#8230; y la lista engorda. Y ni siquiera es sólo la pregunta. Es la inquisición, el pedido de explicaciones ¡y hasta el reto!</p>
<p>¿Y ustedes? ¿Qué pregunta incómoda evaden cada día?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/08/29/y-el-segundo-para-cuando-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>S.O.S. ¡Le tengo pánico al control pediátrico!</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/08/01/s-o-s-le-tengo-panico-al-control-pediatrico/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/08/01/s-o-s-le-tengo-panico-al-control-pediatrico/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 01 Aug 2014 07:00:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noelia Schulz</dc:creator>
				<category><![CDATA[crianza]]></category>
		<category><![CDATA[cuerpo]]></category>
		<category><![CDATA[culpa maternal]]></category>
		<category><![CDATA[humor de madre]]></category>
		<category><![CDATA[madres culposas]]></category>
		<category><![CDATA[maternidad]]></category>
		<category><![CDATA[ser madres]]></category>
		<category><![CDATA[pediatras]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/ser-madres/?p=126</guid>
		<description><![CDATA[Entramos al pediatra con pie de plomo. No sabemos bien qué nos va a deparar: el consultorio puede llegar a ser una pesadilla llena de pestes, el terror de la madre germofóbica. Y ahí te encontrás con la realidad de la consulta pediátrica: horas de espera, niños aburridos (y con razón), padres exasperados (y con... <a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/08/01/s-o-s-le-tengo-panico-al-control-pediatrico/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div>
<div id="attachment_129" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a href="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2014/07/Dr-Nick-Riviera.png"><img class="size-medium wp-image-129" alt="Imagen: Propiedad de Fox Broadcasting Company" src="http://blogs.infobae.com/ser-madres/files/2014/07/Dr-Nick-Riviera-300x287.png" width="300" height="287" /></a><p class="wp-caption-text">Imagen: Propiedad de Fox Broadcasting Company</p></div>
</div>
<div></div>
<div>
<p>Entramos al pediatra con pie de plomo. No sabemos bien qué nos va a deparar: el consultorio puede llegar a ser una pesadilla llena de pestes, el terror de la madre germofóbica. Y ahí te encontrás con la realidad de la consulta pediátrica: horas de espera, niños aburridos (y con razón), padres exasperados (y con razón), juguetes de dudosa procedencia e higiene, recepcionistas de mal humor, teléfonos que estallan, bebés que lloran.</p>
<p><span id="more-126"></span></p>
<p>Pero esta visita tan grata que les cuento recién comienza: porque aun falta lo peor. Aun falta la prueba de fuego. El examen que nos dirá cuán buenas madres somos. EL BENDITO CONTROL. De repente se hace la luz y nos llaman. Avanzamos, lo más rápido que nos dan las piernitas, juntando cachivaches, metiendo vasitos adentro del bolso, limpiando como podemos las migas que quedaron en la silla, intentando no olvidarnos al principal implicado en el camino, y nos sentamos en la silla (que es lo más parecido a la silla del acusado en un juicio). &#8220;El Doctor&#8221;, detrás del escritorio y estetoscopio mediante, por más buena onda que sea, nos cohíbe bastante. Entonces comienza el denominado interrogatorio: porque la visita al pediatra puede hacerte sentir muy fácilmente como una <em>teen</em> participante de Feliz Domingo.</p>
<p>-¿Y cómo duerme?<br />
-Eeeeh, bueno, esteeee, se despierta un poco, mmm, a veces se pasa de cama, ejem&#8230; (risita nerviosa, cambiemos de tema porque si se entera de que duerme SIEMPRE con nosotros se pudre todo)<br />
-¿Come bien y variado?<br />
-Siii, jiji, algo, algunos días come verdura, mmm, aunque le gusta más comer fideos, emmm (en el fondo sabés que SOLAMENTE QUIERE COMER FIDEOS y que lo más cerca que estuvo de una berenjena fue cuando pasaron por la verdulería camino al jardín)<br />
-¿Y ya tiene juego simbólico? (les juro que me preguntaron esto y hubiera deseado poder decir &#8220;paso&#8221;)</p>
<p>Y este interrogatorio no es nada. Porque en mi búsqueda incansable por un buen pediatra me he encontrado con el #PediatraDictador. El #PediatraDictador no permite que los niños hagan, básicamente, nada de niños. Ni moverse, ni pedir algo, ni jugar, ni correr, mucho menos llorar, claro está. Es un hombre mayor muy serio, autoritario, y te baja línea con la seguridad de un académico. Es tajante y adora hacer sentir inadecuadas y culpables a las madres, especialmente si el susodicho hace berrinche (Dios nos libre). Su campo de saber es tan amplio que puede llegar a aconsejarte sobre lactancia materna, métodos de crianza (métodos del demonio, pero métodos al fin), nutrición infantil, trastornos del sueño, psicología evolutiva, psicopedagogía, educación, terapia familiar y de pareja, salud mental en general, entre otros. Si el pequeño objeto de su medición desobedece alguno de los mandatos, el #PediatraDictador responde (sin previo aviso) con un golpe seco sobre su escritorio, al grito de ¡SHHHH!, lo cual provoca, en general, el llanto desconsolado del menor y un infarto de miocardio -seguido de un ataque de ira- en su madre, padre, tutor o encargado.</p>
<p>La lista de estilos pediátricos podría seguir. Está el viejito simpático que tiene muy buena voluntad que tiembla un poco y te aconseja algunas cosas en desuso, como ser un antihistamínico que se retiró del mercado en 1985 porque producía dependencia por contener ingredientes derivados del opio. Y no olvidemos el pediatra que no sabe nada sobre lactancia y nos persigue a las primerizas con gramos, percentiles, leches en cajita, horarios y otros demonios. ¡Huyamos de estos últimos!</p>
<p>Volvamos a la consulta. Cuando finalmente el interrogatorio termina (alivio) llega otra instancia igual o más estresante: la medición y el pesaje del pobre crío, convertido de pronto en ternero de exposición. ¡Y no hablemos de que justo se haga pis o caca en el consultorio! Escarnio público. Horror. El pediatra termina con sus cálculos matemáticos, mira la tablita y nos da el veredicto. Si estamos dentro de los parámetros &#8220;normales&#8221; zafamos una vez más. Nos felicita, nos da la buena nueva y ahí mismo nos hace sentir #BuenasMadres como por arte de magia. Si estamos medio flojos de números&#8230; mejor ni hablemos. Porque la culpa con la que tenemos que cargar en ese caso excede estas líneas.</p>
<p>El control pediátrico hace rato que se convirtió en un paso obligado en nuestras vidas parentales. Pero no siempre fue así. Antes a los chicos se los llevaba al médico solamente si estaban enfermos. Enfermos de verdad, con fiebre alta, tos horrible, ronchas en todo el cuerpo (mínimo). ¿Será necesario tanto control sobre el cuerpo de nuestros hijos? Yo lo único que sé es que solamente mirando sus cachetes y viendo lo ridículamente cortos que le van quedando los pijamas me doy cuenta de que está sano y crece, ¡qué quieren que les diga!</p>
<p>¿Ustedes cómo viven las visitas al pediatra?</p>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/ser-madres/2014/08/01/s-o-s-le-tengo-panico-al-control-pediatrico/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.869 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-30 00:48:07 -->
