3 razones para no saltear el desayuno

1. Empieza bien el día. El desayuno te brinda la energía necesaria para iniciar las labores del día y hasta puede influir en tu estado de ánimo. Si no le das desayuno a tu cuerpo, es como si pretendieras arrancar tu auto sin ponerle nafta. Y si los adultos necesitan el desayuno, los niños y los adolescentes lo necesitan aún más, pues en la etapa del crecimiento, su cuerpo gasta mucha energía.

2. Eficiente y productivo. Muchas personas evitan el desayuno para dormir un poco más y así sentirse descansados, o para llegar a tiempo a la escuela o al trabajo y ser más productivos. Pero sucede lo contrario.Con el cuerpo energizado gracias a un desayuno saludable, eres mucho más productivo y te rinden más las actividades diarias. El desayuno restituye el azúcar en tu sangre (glucosa), que es una de las fuentes de energía para el cerebro.

3. Te ayuda a perder peso. Ayunar no es bueno para tu dieta de reducción. Al saltarte el desayuno, tienes más probabilidades de aumentar de peso, que de adelgazar. Cuando no desayunas, lo más seguro es que te de más hambre durante la mañana y termines comiendo algo que no debes, o que comas más de lo debido a la hora del almuerzo. El desayunar te ayuda a controlar el hambre durante el día.

El peligro de abusar del Omeprazol

Tomar diariamente y durante dos o más años antiácidos se vincula con un déficit vitamínico. Si no se tratan los niveles bajos de esta vitamina, puede generar daño neurológico.

A veces cuando hablamos de vitaminas, tenemos en mente que es necesario tomar frutas y verduras. Sin embargo, uno no imagina que un déficit de una vitamina, como la B12, pueda conducir a problemas como la demencia, un daño neurológico, anemia y otras complicaciones. Tampoco es fácil relacionar que estos problemas puedan tener su origen en fármacos tan conocidos como el omeprazol, muy utilizados para evitar múltiples problemas, sobre todo la irritación por reflujo gástrico o para la protección gástrica frente a medicamentos agresivos. Sin embargo, un estudio acaba de vincular la ingesta prolongada de este y otros medicamentos similares con una carencia de esa vitamina.

Los médicos suelen controlar este tipo de efectos al no prolongar excesivamente los tratamientos con inhibidores de la bomba de protones, que es el nombre técnico del omeprazol y otros protectores gástricos o antiulcerosos. Pero si es de aquellas personas que se automedican, quizás debería prestar atención a la siguiente información.

Se estima que entre el 10 y el 15% de los adultos mayores de 60 años tienen deficiencia de vitamina B12. Para su absorción desde la dieta (está presente sobre todo en productos de origen animal, como la carne), requiere del funcionamiento normal del estómago, páncreas e intestino delgado. El ácido gástrico es clave, pues libera esta vitamina de los alimentos, permitiendo que se una a ciertas proteínas. Si el ácido del estómago se reduce, como ocurre cuando se toman estos fármacos, esa unión no se produce ni tampoco la absorción completa de la vitamina. Ese déficit prolongado, de no tratarse, derivará en múltiples problemas, como los mencionados.

La excesiva omepralización – Control de dosis

El análisis, publicado en la revista Journal of the American Medical Association, constata que las personas que tomaron diariamente un medicamento del grupo de omeprazol durante dos o más años tenían un 65% más de probabilidades de tener niveles bajos de vitamina B12 que quienes no habían ingerido estos fármacos durante un periodo tan prolongado. También aquellos que se medicaron con productos del segundo grupo presentaban un riesgo un 25% mayor de este déficit vitamínico. En cuanto a las dosis más peligrosas, se comprobó que tomar diariamente 1,5 comprimidos se asoció con un riesgo un 95% superior a esta deficiencia en comparación cuando la ingesta diaria era inferior a 0,7 píldoras.

La clave de este problema está seguramente en el éxito de este fármaco. Su acción inhibe el contenido ácido del estómago que es el que genera las molestias en personas con hernia de hiato. “Los pacientes con esofagitis por reflujo gastroesofágico y los de esófago de Barrett requieren una inhibición crónica de la secreción ácida. Pero el mensaje que se traduce de este estudio es que si se prescribe una dosis alta de esta medicación porque hay mucho ardor, se debería bajar tan pronto como se pueda (por ejemplo de 40 miligramos a 20) y parar el tratamiento al cabo de un tiempo, por lo menos hacer descansos, ya que con esto se recupera la absorción de la vitamina B12″.

Su uso para protección gástrica

El problema es el sobreuso en pacientes polimedicalizados para la protección gástrica. Muchas veces no son necesarios. Sin embargo, es un tipo de fármacos muy recetado. La estimación es que alrededor del 10% de la población toma estos medicamentos diariamente y probablemente están mal indicados en un tercio de los casos”.

Se recomienda hacer mediciones periódicas de la vitamina B12 en aquellas personas que estén en tratamiento crónico con estos medicamentos.

Por último, los expertos insisten en que no hay que confundir este tipo de fármacos con otros denominados genéricamente antiácidos, y que sirven para eliminar puntualmente la acidez tras una ingesta copiosa. “El más popular de estos es el bicarbonato sódico que por suerte se dejó de utilizar, ya que es un producto que neutraliza la secreción ácida pero cuando pasa su efecto se produce un efecto rebote, es decir, se genera más secreción ácida”.

Otros factores que influyen en la vitamina B12

Los antiulcerosos no son los únicos factores que interfieren en la absorción de la vitamina B12. La metformina (un antidiabético oral), las hormonas tiroideas o algunos antihipertensivos también se vinculan con una mayor dificultad en la absorción de esta sustancia. Por otro lado, existen patologías que al afectar a la producción de ácido gástrico también inhiben la absorción vitamínica, entre otras se encuentran la gastritis crónica o la aclorhidria o hipoclorhidria -un estado en el que la producción de ácido gástrico es baja o inexistente-. También tratamientos quirúrgicos como la gastrectomía (eliminación quirúrgica y parcial del estómago) o el abuso de alcohol perjudican la absorción de esta vitamina.

 

Consejos para quemar grasas

No es posible modificar el metabolismo por completo ni en forma “milagrosa”, pero sí se lo puede “acelerar” sin pasar hambre.

La dieta para quemar grasas posee como necesidad fundamental la realización simultánea de actividad física, puesto que la combinación de alimentos y suplementación hace que se distribuyan en el organismo específicamente para ser gastadas o quemadas aquellas grasas que sobran en el organismo.

¿mo potenciar naturalmente el efecto quemador?

La suplementación de quemadores naturales puede ser una muy buena opción. Además, este tipo de nutrientes, nos ayudan a impedir la pérdida de músculo que ocurre cuando hacemos una dieta de control de peso (el cuerpo elimina una combinación de grasa y músculo). Si potenciamos la quema de la grasa mediante suplementos, el cuerpo se hará menos proclive a utilizar el músculo como combustible.

Son excelentes reductores de grasas, previniendo la flaccidez muscular, la quema de calorías evitando que la glucosa se convierta en grasa, preservando y tonificando la masa muscular además de proteger el sistema inmunológico manteniendo altas las defensas. Evitan también la retención de líquidos.

Igualmente es importante seleccionar un producto de calidad.

Recomendados:

- L-Carnitina: estimula la utilización de grasas como recurso de energía, por lo que también es energizante. Se encarga de transportar los lípidos al interior de las mitocondrias, las cuales son las encargadas de generar energía (ATP) para todas las células. Su papel durante el ejercicio físico es muy relevante ya que disminuye las concentraciones de ácido láctico el cual al incrementarse en el transcurso de la actividad física produce el cansancio y el agotamiento muscular. La L-Carnitina es muy efectiva para la disminución de los lípidos tanto en sangre como en los tejidos ya que impide la acumulación transportando grasas para la síntesis de ATP.

Incrementa la utilización de lípidos como energía en el músculo, por lo tanto si se quiere utilizar este suplemento para quemar grasas es fundamental realizar actividad física entre las 2 y 4 horas luego de ingerirla para que tenga mayor efectividad.

La L-Cartinitina es un aminoácido que es sintetizado a partir de otros aminoácidos, algunas vitaminas, minerales y es inocua.

Garcinia cambogia: Se extrae de una planta que es originaria de la India. Interviene el proceso de inhibición enzimática, el cual genera la síntesis de lípidos a partir de los hidratos de carbono. También es recomendable en el proceso de pérdida y mantenimiento de peso ya que disminuye el apetito.

Fucus: Es un Alga que contiene buenas cantidades de vitaminas. Disminuye la sensación de apetito produciendo saciedad. La Spirulina también es una pequeña alga que disminuye el apetito y produce saciedad.

Te verde: es un poderoso antioxidante. Participa en el proceso de termogénesis (producción de calor a partir de glucosa), por lo que incrementa la utilización de azúcar ingerida lo cual evita que los azucares no utilizados se transformen en lípidos.

Cola de caballo: estimula el aumento del funcionamiento metabólico. Es una hierba muy utilizada para variadas afecciones ya que aporta muchísimos beneficios terapéuticos como por ejemplo la regeneración de tejidos. Tiene efecto diurético ya que elimina la retención de líquidos.

Su alto contenido de silicio predispone a un alto rendimiento físico ya que evita el cansancio, contiene potasio lo cual es esencial para el buen funcionamiento muscular.

Guaraná: aporta cafeína que estimula la quema de grasas. Es un poderoso energizante que estimula los músculos e incrementa la resistencia al esfuerzo físico.

Lecitina: Favorece extraordinariamente la digestión de las grasas, mejora la elasticidad de las arterias, desintoxica el hígado, tiene acción depuradora de los riñones, aumenta la capacidad cerebral, refuerza el sistema nervioso, proporciona un mayor suministro de energía y tiende a ejercer un control sobre el peso.

Debido a su efecto sobre las grasas sanguíneas, entre ellas el colesterol, la lecitina está recomendada, especialmente, a todas aquellas personas que sufren de una tasa elevada de colesterol sanguíneo.

Ansiedad: Crece y no se detecta

¿Dolores musculares, palpitaciones, intranquilidad y gastritis juntas? ¿Inquietud todo el tiempo y problemas para dormir?

Estos malestares, cuando se presentan juntos por temporadas largas y van en aumento, pueden indicar que se está desarrollando un trastorno de ansiedad generalizado, el más común de los trastornos de ansiedad.

A nivel mundial, se estima que el 20% de la población lo padece. Es un trastorno crónico, difícil de diagnosticar porque sus síntomas se confunden con otros y porque es crónico, es decir, no súbitamente la persona los siente, sino que van en aumento, advierte.

Actualmente, de cada 10 consultas psicológicas, hasta 6 tienen su origen en la ansiedad o los pacientes presentan algunos síntomas de ésta. El problema que observan los expertos es que usualmente no se diagnostica y, por ende, no se trata. Además, por cada hombre que padece un problema de ansiedad, hay dos mujeres que lo presentan.

Los síntomas

Es normal que las personas sientan ansiedad en diversos momentos de tensión, de miedo o de apuro porque es una respuesta adaptativa. Es decir, la ansiedad es un reflejo que permite salir adelante ante situaciones de alarma. Cuando se convierte un problema, la respuesta es más intensa, e incluso puede dispararse esta respuesta ante situaciones que no existen o que no lo ameritan.

Cuando hay un trastorno de ansiedad, la persona siente preocupación constante por todo: miedo, angustia, pesimismo y tensión. Sufre dolores musculares, le duele la mandíbula y el cuello por apretar los dientes y padece permanentemente de problemas intestinales. No toman ningún riesgo porque temen que les pase algo catastrófico o más grave de lo que en realidad será y normalmente tienen molestias físicas como dolor de cabeza, piernas y espalda.

En los casos más fuertes se puede llegar a crisis de angustia o ataques de pánico, en los que los síntomas son muy intensos, la persona puede presentar náuseas y/o vómito, sudoración y tener una percepción de irrealidad. La ansiedad en adultos puede ser resultado de una depresión mal tratada o consecuencia de problemas de pareja o laborales, por ejemplo. Los niños pueden presentar terrores nocturnos por una situación de separación por los padres o por estrés postraumático.

Sin embargo existen también factores predisponentes como el uso de sustancias como alcohol o drogas, pastillas para bajar de peso, enfermedades hormonales como las de las glándulas tiroides y suprarrenales, medicamentos anticongestionantes, procinéticos (que favorecen el tránsito intestinal), y el no respetar el ritmo circadiano o del sueño. “Las personas pueden dejar de ser funcionales porque este problema afecta tremendamente su calidad de vida”.

La ansiedad puede ser a nivel motor (las personas se están moviendo todo el tiempo y se truenan los dedos o hacen ruiditos con éstos); a nivel neurovegetativo (padecen colitis, gastritis o alta presión); y a nivel cognitivo (esas personas que le dan vueltas a lo mismo todo el tiempo, lo que les provoca mucho desgaste). “Las señales de alarma son un equivalente emocional del miedo, sólo que en lugar de que disminuyan cuando lo amenazante se va, van en aumento”.

¿Qué hacer?

Para tratar la ansiedad, la persona debe estar alerta a los síntomas.

Si cambia sus patrones de sueño, huye de los eventos sociales o rehúye situaciones que le causen estrés como entrar a un elevador, además de sobrevalorar las dificultades y hasta ponerse rojo fácilmente en leves interacciones sociales, podría estar desarrollando un trastorno de ansiedad generalizado. Las técnicas de relajación sirven hasta cierto punto, sin embargo, se requiere de un tratamiento farmacológico para controlar el padecimiento, con inhibidores de la serotonina para disminuir los síntomas, y una terapia cognitivo-conductual para resolver aquello que provoca la ansiedad.

El tratamiento farmacológico suele durar al menos un año y la psicoterapia ese tiempo o más, sin embargo, el paciente se recupera y es posible que no presente un recaída.

“Nadie se muere de ansiedad, pero quienes la padecen la viven como si lo fuera. Para ellos es un sufrimiento muy real”. Es, simplemente, sentir que nunca se descansa.

Señales de alarma:

Cuando la ansiedad llega se manifiesta con síntomas como:

• Temor constante y creciente

• Palpitaciones

• Falta de aire

• Trastornos del sueño

• Problemas digestivos como gastritis, colitis o estreñimiento

• Dolores musculares

• Dolor de cabeza

• Bruxismo (cuando una persona aprieta o rechina los dientes)

Soluciones Naturales

- Alga Spirulina: Complementa los regímenes dietéticos establecidos en los tratamientos de obesidad, desactivando el estímulo del apetito al incrementar la producción de neurotransmisores, (debido a su contenido de Fenilalanina y otros aminoácidos) que limitan la tendencia compulsiva de comer, al actuar sobre los centros de la ansiedad de la corteza cerebral. Aporta simultáneamente aminoácidos esenciales y no esenciales, vitaminas y minerales, los cuales son frecuentemente comprometidos con la reducción de la ingesta, tal como sucede con la adopción de diversos regímenes hipocalóricos.

- Hierba de San Juan: Su función como antidepresivo y sus efectos beneficios contra la ansiedad han sido los que le han dado el prestigio y la popularidad de la que goza. Actúa en el cerebro de forma equivalente a como lo hacen los más modernos antidepresivos químicos.

Este efecto lo produce principalmente uno de sus componentes, concretamente la hipericina. Esta sustancia mantiene o incrementa los niveles adecuados de serotonina en el cerebro, cuyo bajo nivel provoca estos estados depresivos, de ansiedad e insomnio entre otros.

- Maca: Este tubérculo andino posee una notable acción energizante y revitalizante que puede ser útil en la recuperación de personas convalecientes, desnutridas, con agotamiento psico-físico o bajo los efectos del estrés. Se ha comprobado que la actividad antiestrés de la maca atenúa o elimina las variaciones homeostásicas y cambios metabólicos generados por el estrés, que se expresan analíticamente en un aumento de los niveles séricos de corticosterona y una disminución de la glucosa y los ácidos grasos libres, a la vez que por un aumento del tamaño de las adrenales.

- Sangre de Drago: La savia Sangre de Drago ayuda a proteger y reparar las mucosas gastrointestinales, uno de los blancos más vulnerables a la hora de la ansiedad. Se indica también para mediar en infecciones gástricas e intestinales en gastroenteritis, gastritis, colitis ulcerosas, diarreas y síndrome del colon irritable.

 

 

 

 

 

 

10 alimentos altos en sal

Muchas veces pensamos que con alejar el salero de la mesa ya estamos cuidándonos de exceso de consumo de sal, pero la verdad es que la mayoría de los consumos es a través de los alimentos procesados.

Para poner más consciencia aquí te informamos de los alimentos con mayor contenido de sal.

1. Embutidos: De todos ellos, el jamón es el derivado cárnico curado más salado y que más sal proporciona a la dieta, seguido del chorizo, el salchichón y el fuet. Entre los embutidos cocidos, sobresalen el jamón y el pavo cocido y las salchichas. Se aconseja un consumo esporádico, por lo que no cabe incluirlos en los bocadillos cada semana.

2. Panes: El pan blanco, seguido del de molde blanco y el tostado, son los alimentos más problemáticos de este grupo.

3. Quesos: De todos los lácteos, los quesos son los alimentos más salados, entre ellos el manchego, el fundido y los quesos frescos, los tres más consumidos. Se debe entender que el queso, por su particularidad nutritiva (además de sodio tiene mucha grasa y colesterol, sobre todo, los más curados), es un alimento “capricho” para degustar en ocasiones y en pequeña cantidad, no a diario.

4. Ketchup: práctica, versátil, indispensable si se trata de comida rápida; dos cucharadas de ketchup representan cerca del 15% del consumo diario de sodio sugerido.

5. Risotto instantáneo: En casa, puedes usar vino y especias para un gran sabor; en el sobre, probablemente la sal sea la responsable de buena parte del gusto de un risotto.

6. Sopas instantáneas con fideos: Unas de las mayores fuentes de sodio extra, estas sopas, en las que tu único trabajo es agregar agua caliente, sólo deben ser vistas como un alimento muy ocasional.

7. Papas fritas y otros chips: esta no cae por sorpresa, los snacks salados no sólo son altos en sodio sino que invitan a comer más y más. Mejor busca una alternativa como nueces mixtas sin sal.

8. Cereales: no todos los cereales poseen la misma cantidad de sodio, y algunos llegan a tener el doble que otros así que lee bien la caja antes de agarrarla en el carrito.

9. Aderezos para ensalada: De nuevo, la practicidad tiene un precio, y darle sabor a una ensalada con estas salsas puede hacerlas menos ligeras. Hay excepciones, claro, la clave acá es leer bien la etiqueta antes de elegir.

10. Salsas envasadas: son prácticas, pero procura consumirlas ocasionalmente, y prefiere las variedades con sabores más básicos, ya que las que traen mezclas elaboradas pueden tener más sal, para resaltar los sabores.

 

Datos importantes:

La presencia de sal en los alimentos procesados aumentó un 6% desde el año 2010. El 75% de la sal consumida viene de los alimentos procesados.

Se recomienda optar por alimentos caseros, que son “más sanos”. Igualmente hay que estar atentos con la información nutricional que aparece en los envases para comparar la cantidad de sal entre las distintas marcas. Si la cantidad viene expresada en sodio, es necesario multiplicar por 2,5 para obtener el contenido en sal.

 

Las algas ¿queman grasas?

Las algas son uno de los ingredientes más destacados en los platos asiáticos y quizá debido a sus bajas tasas de obesidad, son éstas muy utilizadas en la creación de productos milagro que se promocionan como “quema grasas”.

 

No obstante, siempre es fundamental conocer más acerca de los componentes de éstos productos, para saber con exactitud cuánto de cierto hay en este efecto “quema grasas”. Por eso, enunciaremos algunos datos acerca de las algas y su relación con la pérdida de peso o grasa corporal.

 

Hasta el momento, se ha obtenido información sólo de estudios con animales, en los cuales se ha demostrado cómo el pigmento carotenoide del alga wakame reduce el peso producido por el incremento de grasa abdominal en ratones obesos y diabéticos.

 

El pigmento llamado fucoxantina, ha demostrado reducir la grasa abdominal en roedores al incrementar su oxidación, pero aún se requieren múltiples fases en la investigación para que estos beneficiosos efectos se comprueben en humanos.

 

Alga Spirulina

Por otro lado, la espirulina es ampliamente utilizada como ingrediente de productos adelgazantes y en suplementos deportivos debido a sus proteínas de alto valor biológico y en concentraciones elevadas.

 

Su efecto adelgazante es atribuido a un aminoácido contenido en ésta, llamado fenilalanina, el cual es capaz de aumentar los niveles de colescistocinina, una hormona fuertemente involucrada en el proceso de saciedad.

 

Esta acción se basa en el control del apetito mediante la actividad de la L-Fenilalanina, un aminoácido esencial que tiene efecto directo sobre la química cerebral que opera en los centros de la ansiedad y el impulso de comer, desactivando la tendencia compulsiva de ambos.

 

Este aminoácido es suplementado mediante el agregado al producto de forma natural, como así también del aporte significativo realizado por las microalgas Spirulina.

 

Su efecto sobre el apetito y como reductor de la ingesta de alimentos al estimular la saciedad, han sido verificados científicamente en humanos. No obstante, aún queda mucho por conocer para establecer una relación concreta entre la quema de grasas y las algas.

 

Alga Fucus

El uso común de fucus como complemento de las dietas de adelgazamiento se basa principalmente en la actividad de tres de sus componentes.

 

Por su abundancia en yodo, que estimula el metabolismo facilitando la pérdida de peso al actuar sobre la glándula tiroidea; por su riqueza vitamínica, que sirve de suplemento en dietas bajas o muy bajas en calorías; y por su contenido en algina, sustancia mucilaginosa que tiene doble efecto, se hincha y proporciona sensación de plenitud por lo que reduce el apetito, y es laxante.

 

Debido a su contenido en yodo se preconizó su uso como estimulante tiroideo en casos de bocio y como coadyuvante en el tratamiento del sobrepeso. Sin embargo, no está suficientemente documentada ni probada la posibilidad de aparición de efectos secundarios tras su consumo con este fin.

 

Además, su consumo está contraindicado en caso de que se siga un tratamiento con hormonas tiroideas o con agentes antitiroideos, ansiedad, insomnio, taquicardia, hipertensión arterial y cardiopatías.

 

La algina, una sustancia que tiene capacidad de absorber grandes cantidades de agua, alcanza entre el 18 y el 30% del peso seco del fucus. Además, esta alga es rica en manitol, un hidrato de carbono al que se le atribuyen propiedades laxantes y diuréticas. Su contenido en yodo es otro de los valores nutricionales por los que el fucus se emplea como complemento alimenticio.

 

Respecto a la asociación entre el consumo de fucus y la pérdida de peso, cabe decir que la glándula tiroides puede tolerar relativas fluctuaciones en los niveles de yodo. No existe en la actualidad evidencia científica de que al incrementar los niveles de yodo en individuos que no tengan una deficiencia tiroidea, este aporte extra de yodo posea efecto en la pérdida de peso sin efectos secundarios. Por tanto, no se puede recomendar el uso indiscriminado de complementos dietéticos que lleven fucus u otras fuentes de yodo. Siempre se hará bajo prescripción facultativa.

 

Saber equilibrar

Básicamente, las algas son un buen recurso alimentario para incluir en una dieta hipocalórica, ya que con pocas calorías aportan múltiples nutrientes. Además, su contenido en mucílagos aumenta la absorción de agua y por ende, incrementa el volumen y contribuye a una mayor saciedad.

 

La presencia de mucílagos y otros azúcares provenientes de las microalgas Spirulina y las Algas Pardas, le brindan una acción regularizadora intestinal, provocada por reducción del tiempo de tránsito del bolo alimenticio en el aparato digestivo, disminuyendo considerablemente la cantidad de grasa absorbida de los alimentos, como así también mejorando la consistencia de las heces, suprimiendo la sensación de pesadez y los dolores abdominales producidos por un tránsito dificultoso.

 

Sin embargo, debemos recordar que éstos alimentos de origen marino son muy ricos en minerales, por lo tanto, no se pueden consumir en exceso, pues podrían provocar desequilibrios electrolíticos y severas consecuencias sobre la salud.

 

Incluso, sus propiedades quema grasas no están científicamente probadas en humanos y los productos que las incluyen pueden tener otros tantos compuestos que perjudiquen nuestra salud. Por ello, la mejor forma de cuidar la salud, es consumir algas en el marco de una dieta saludable, sin abusar de ellas e ingiriéndolas de forma equilibrada.

 

Trucos para disminuir calorías

En el mundo occidental, las personas quieren comer alimentos de similares características a los tradicionales pero de menor aporte energético.

Desde el punto de vista dietético y nutricional nada desaconseja llevar una dieta basada en alimentos menos grasientos y con menos azúcares, pero para ello no es indispensable recurrir a los alimentos light.

Comiendo menos cantidad de algunos alimentos y cocinando de la manera adecuada, se consigue reducir la ingesta de grasas y de azúcares sin necesidad de optar por los alimentos light, que por lo general son más caros y no resultan tan apetecibles como los alimentos a los que pretenden imitar.

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Gastritis, ¿cómo cuidarse?

La gastritis es una inflamación de la mucosa del estómago que puede ser de tipo agudo, de aparición rápida y resolución en pocos días, o de tipo crónico, en cuyo caso puede persistir durante años y producir úlcera péptica.

La crónica es de diagnóstico más difícil que la aguda y deben distinguirse dos variantes:

La que se asocia a secreción aumentada ácida gástrica, y aquella que cursa con baja secreción ácida gástrica, en la que no se pautan antiácidos.

Con frecuencia es producida por una infección causada por la bacteria helycobacter pylori. Otras causas incluyen el consumo excesivo de alcohol y otras transgresiones dietéticas (comidas copiosas, abuso de condimentos fuertes e irritantes), las intoxicaciones de origen alimentario, el tabaco, el estrés, el uso prolongado de ciertos medicamentos (antiiflamatorios y antirreumáticos) o tomar demasiadas aspirinas.

Los síntomas característicos son sensación ardiente en la boca del estómago que puede llegar hasta el pecho, acidez, náuseas, en ocasiones vómitos y flatulencia. Un estilo de vida saludable y unos adecuados hábitos alimentarios pueden prevenir esta dolencia y, en caso de padecerla, mejorar los síntomas y prevenir posibles recaídas.

Alimentos Aconsejados

- Leche y lácteos: No se recomienda la toma frecuente de leche, ya que crea acidez a las 2 ó 3 horas tras su ingesta. Es preferible consumir leche (total o parcialmente descremada) u otros lácteos poco grasos (queso fresco, yogur descremado).

- Carnes, pescado, huevos y sus derivados: Carnes con poca grasa, pescado blanco y azul cocinado con poca grasa, huevos revueltos o en tortilla o pasados por agua, fiambre de pollo o pavo.

- Cereales, papas y legumbres:Todos salvo los indicados en “alimentos limitados”. En relación con las legumbres, se recomienda combinarlas solo con arroz o papa y verduras, y si aún así no sientan bien, pasarlas por el pasapurés para eliminar los ‘hollejos’ y mejorar su digestibilidad y tolerancia.

- Verduras y hortalizas: Todas (cocidas enteras y en ensalada), salvo las flatulentas.

- Frutas: Frescas muy maduras no ácidas, batidas, asadas, en compota o en puré.

- Bebidas: Agua, caldos diluidos y desgrasados e infusiones suaves (salvo las indicadas en alimentos limitados).

- Grasas: Aceite de oliva y semillas (girasol, maíz, soja), manteca y margarinas vegetales, en crudo se toleran mejor, mayonesa light.

Alimentos Limitados

- Leche y lácteos: Leche condensada, quesos fuertes (grasos, muy maduros o fermentados), lácteos con nata o enriquecidos con nata (tipo yogur griego) y los que llevan chocolate. Carnes grasas, fibrosas como el conejo, carne cocida dos veces o muy condimentada, embutidos grasos y vísceras, huevos duros, pescados en escabeche o en salazón (bacalao, arenques).

- Cereales: Pan fresco recién horneado tipo baguette (fermenta en el estómago y crea molestias), galletas rellenas o bañadas con soluciones azucaradas o chocolate, etc.

- Legumbres: Evitar las cocinadas enteras y con ingredientes grasos de origen animal (chorizo, morcilla, tocino, etc.).

- Verduras: Evitar las flatulentas (col, coliflor, repollo, coles de Bruselas, alcachofas, cebolla y pimiento en crudo, etc.), aunque depende de la persona, ya que lo que a unos sienta bien a otros no y viceversa.

- Frutas: Fruta no madura y cruda, frutas ácidas, fruta en almíbar, frutas desecadas, frutas confitadas.

- Bebidas: Café, descafeinado y té, bebidas con extractos de café, bebidas con chocolate, bebidas con gas y todas las bebidas alcohólicas (irritan la mucosa gástrica y aumentan la acidez).

- Grasas: Nata, manteca, tocino y sebos.

- Otros productos: Extractos para sopas en cubitos, caldos concentrados, miel, fritos grasos, pastelería y repostería, chocolate, frutos secos, salsas picantes, helados y sorbetes (el contraste de temperaturas frío-caliente, irrita la mucosa digestiva).

 

La respuesta Dietética

La dieta varía en función de los síntomas y de la evolución de la enfermedad:

 

Gastritis aguda asociada a nauseas y vómitos

 

Si aparecen vómitos debemos asegurar un adecuado aporte de líquidos para evitar la deshidratación. Tras el vómito inicial, se recomienda esperar 1 ó 2 horas antes de ingerir líquido alguno. Transcurrido ese tiempo, tomar líquidos a pequeños sorbos cada 15 ó 30 minutos: jumos diluidos, caldo poco concentrado, infusiones suaves, suero casero o de farmacia, bebidas isotónicas. Es preferible no dar leche ya que puede inducir al vómito. Por el contrario las bebidas carbonatadas desgasificadas ayudan a calmar las molestias digestivas.

 

A medida que los vómitos cesan se puede empezar a tomar alimentos sólidos, repartidos en cinco o seis ingestas de pequeño volumen para evitar sobrecargar el estómago y mejorar las molestias digestivas, descansado entre toma y toma pero sin acostarse de inmediato. Suelen tolerarse mejor los alimentos secos: tostadas, galletas sencillas… y los de consistencia pastosa, poco condimentados y no excesivamente aromáticos: purés, cremas, arroz y papa hervida, natillas, flan, gelatinas, compotas…(templados, desprenden menos olor y provocan menos nauseas).

 

Se recomienda comer lentamente, masticando bien, en ambiente relajado, tranquilo y seguir tomando líquidos pero mejor entre horas, fuera de las principales comidas. Si no hay vómitos en 6 horas, se podrá iniciar una alimentación regular durante las siguientes 24 horas, pero si no es así, lo mejor es suspender la alimentación y acudir al médico.

 

Gastritis crónica de evolución favorable

 

El tratamiento dietético es similar al de la úlcera péptica.

 

Recomendaciones Dietéticas

•Llevar a cabo una alimentación lo más variada posible, excluyendo tan sólo temporalmente aquellos alimentos que crean molestias y los que aumentan la acidez o irritan la mucosa gástrica. No limite su dieta más de lo necesario.

•Distribuir la alimentación en tres o cuatro tomas (desayuno, almuerzo, merienda y cena). Se puede incluir una colación a media mañana, según horarios y costumbre.

•No hacer comidas abundantes; pesadas o copiosas, comer lentamente y masticar bien.

•No comer alimentos sólidos justo antes de ir a la cama (fermentan en el estómago y producen molestias).

•No es aconsejable la toma frecuente de leche.

•Preferir alimentos jugosos que apenas precisan grasa ni cocción prolongada.

•Probar la tolerancia frente a los alimentos ricos en fibra (verduras cocidas enteras, ensaladas, legumbres, cereales integrales, frutos secos y frutas secas…).

•Excluir los alimentos muy salados o condimentados y las conservas en escabeche.

•Sustituir el café, el descafeinado y el té (estimulan la secrección gástrica), por achicoria, malta o infusiones suaves (romero, salvia, manzanilla, etc.).

•No tomar bebidas con gas.

•No consumir cantidades excesivas de azúcar.

•En algunas personas que padecen acidez los derivados del tomate (salsas) y el jugo de cítricos pueden causarles molestias.

•Evitar los alimentos muy calientes o muy fríos ya que provocan irritación.

•Progresivamente incluir alimentos nuevos hasta llegar a una alimentación normal y de acuerdo a las indicaciones de dieta equilibrada.

 

¿Cómo Cocinar y condimentar?

 

Preferir aquellas técnicas culinarias que menos grasa aportan a los alimentos: al agua -cocido o hervido, vapor, escalfado-, rehogado, plancha, horno.

 

Utilizar moderadamente: fritos, rebozados, empanados, guisos y estofados (desgrasarlos en frío, mejora la conservación y calidad nutricional).

 

Respecto a la legumbre, un remojo prolongado (mayor de 8 horas) y romper el hervor a mitad de cocción, disminuye la posibilidad de que causen flatulencia.

 

Para que la comida resulte más apetitosa se pueden emplear diversos condimentos según tolerancia individual:

 

-    Ácidos: Preferir el vinagre de manzana y el jugo de limón al vinagre de vino.

-    Aliáceos: Evitar los carminativos que estimulan las secreciones gástricas como el ajo, cebolla, cebolleta, chalota.

-    Hierbas aromáticas: Ayudan a la digestión el estragón, eneldo, laurel, tomillo, romero.

-    Evitar las especias fuertes: Pimienta (negra, blanca), pimentón.

 

 

 

 

 

¿Por qué nos gusta lo que más engorda?

Aquí te presentamos diez tips para no comer lo que más engorda. Porque es difícil que alguien pida fruta de postre cuando hay torta de chocolate, o que bebamos agua cuando hay gaseosas ¿Qué nos empuja a comer así?

Son muchos los condicionantes que influyen nuestra elección. “A diario se toman unas doscientas decisiones relacionadas con la alimentación, y a muchas de ellas no se les presta la atención que merecen”.

La clave: poner consciencia

Somos influenciables a la hora de escoger entre unos productos y otros. En este sentido, es curioso cómo los fabricantes de productos menos saludables (dulces, snacks, gaseosas, etc.) son quienes mayores esfuerzos hacen en cuestión de marketing alimentario, a sabiendas de que el aspecto de sus productos (envases y tamaño de las porciones, diseño, prominencia, reclamos de salud, características del etiquetado nutricional) tienen una influencia determinante en nuestra elección alimentaria.

Ser capaces de identificarnos con uno o varios puntos de la siguiente lista ayudará reflexionar y analizar personalmente el grado de consciencia en todo lo que concierne la hora de comer, así como la asociación que puede existir entre esa conducta y las distintas sensaciones que se tengan, tanto físicas como emocionales.

¿Con qué conducta te identificas?
1. Paro de comer cuando me siento lleno.
2. Como cuando tengo hambre (sensación distinta al apetito, o a comer por “emociones”).
3. No picoteo.
4. Saboreo cada bocado antes de comer el siguiente.
5. Pienso cómo afecta el valor nutritivo de los alimentos que como a mi cuerpo.
6. No juzgarme cuando de manera circunstancial (no habitualmente) he comido demasiado.
7. No realizo otras tareas mientras cómo. Cuando como, solo como.
8. Ser capaz de dejar algo de comida en el plato cuando no quiero más.
9. Comer despacio, masticando bien cada bocado.
10. Reconocer cuando estoy comiendo de manera consciente (siento cómo crujen los alimentos en la boca, percibo el olor de la comida, etc.).

Las cinco ventajas de comer a conciencia
Comer de manera consciente no significa limitar el consumo de alimentos ni seguir una dieta restrictiva, sino que persigue justo lo contrario; convertir la comida en algo para disfrutar, en lugar de en una tentación o en un signo de arrepentimiento. Lograr una relación equilibrada, respetuosa, sana y feliz con la comida y la alimentación. Son varias las ventajas que se experimentan tras iniciarse en el proceso de comer de manera consciente:

• La comida se convierte en algo para disfrutar, en lugar de en una tentación o en motivo de arrepentimiento y frustración.

• Se ralentiza el ritmo de las comidas, lo que permite al cerebro tener tiempo para recibir las señales de saciedad del estómago. Estas circunstancias son favorables para bajar de peso.

• Optimiza la digestión. Algunas investigaciones han demostrado que cuando la atención no se centra en comer, nuestro proceso digestivo es un 30-40% menos eficaz de lo que debería ser, lo que lleva a gases, hinchazón y malestar.

• Se está más sensibilizado con el tema alimentario; aumenta el conocimiento sobre las características y propiedades de los alimentos, lo cual favorece una alimentación más sostenible, la apuesta por la compra de alimentos locales, orgánicos y más respetuosos con el medio que nos rodea.

• Se toma conciencia de que comer con la familia fomenta la conexión más profunda. También permite crear un modelo saludable de conductas alimentarias de los hijos.

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