Lost y The Walking Dead, series “hermanas”

#DeSeries

Hay series que son piedras fundacionales, sin hay dudas. Y Lost es seguramente una de ellas. La obra de J.J. Abrams inauguró una nueva forma de contar historias. Más allá de las controversias que surgieron luego de las arduas últimas temporadas (en las cuales el guión tuvo muchos vaivenes), Lost fue un hito.

Incorporó como parte esencial de la historia un uso del tiempo diferente (flashbacks, forwards), la temporalidad como un protagonista más. Y a su vez nos aleccionó sobre cómo se compone un grupo de sobrevivientes a una tragedia y sobre los grados de separación entre las personas.

Algunos años más adelante se estrenó The Walking Dead (TWD), que podría definirse como una virtual “hermana menor” de Lost. Los zombies amenazantes tienen el halo de misterio de “the others”, al menos al comienzo de sus temporadas.

Veamos algunos puntos de contacto
En las dos series hay un grupo de sobrevivientes que trata de vivir su apocalipsis como puede. Los “muertos caminantes” y “los otros” (alternando con humos negros y científicos locos) conforman los enemigos en cada caso.
En ambas hay un líder que tal vez en apariencia no se parezcan mucho entre sí pero tienen un base en común. Jack (Lost) y Rick (TWD) tienen edades similares y son enseguida aceptados como referentes. Son atractivos, templados, respetuosos de las opiniones de los demás, determinantes, comprensivos y democráticos. Tal vez representen la imagen que EEUU desea mostrar al mundo.
En cada grupo de sobrevivientes hay gente de distinto origen: latinos, negros, asiáticos, blancos y, al menos, en los primeros capítulos de ambas series, se puede percibir los valores que se le imprime a cada comunidad. También están los “loquitos”, los anti-sistema (Daryl y su hermano en TWD, y Sawer en Lost). Otro punto de coincidencia es el personaje de Juliet, de Lost, con el de Andrea, en TWD. Son mujeres independientes, sin hijos, universitarias, fuertes y con una belleza particular, hasta a veces masculinizada. Pareciera que cuando sucede un hecho trágico los sobrevivientes deberían tener estas características.

Tal vez el mayor punto de contacto sea un capítulo. El último capítulo de la primera temporada de Lost y el inicio de la segunda, se centra en la escotilla. La escena en que Locke se queda mirando cómo se abre la puerta de la escotilla, iluminándole el rostro es similar a la que en TWD (casi en el final de la primera temporada) a la puerta que se abre de la estación científica. En ambos casos vive un hombre solitario que no tiene contacto con el exterior hace mucho tiempo y que está a cargo de activar un reloj que realiza un conteo.
En las dos series hay un triángulo amoroso, en donde una mujer es disputada por dos hombres. Quizás en este caso, TWD tiene aquí una vinculación casi directa con Homeland. El hombre dado por muerto, el mejor amigo que se hace cargo de la familia y termina teniendo una relación con su mujer. El regreso del “dado por muerto” hace que otra vez se revalore el matrimonio como institución y no como vínculo de amor. Una historia que se remonta a textos antiguos.
A manera de conclusión podríamos afirmar que, en caso de que venga el fin del mundo o de que quedemos perdidos en una isla, el sistema de valores estadounidense debe mantenerse. Nunca debe prevalecer el ojo por ojo, las acciones deben tomarse por consenso y los asesinatos y las muertes pueden ser justificadas sólo cuando “al otro” se lo declara “el malo”. Como afirmamos en el post anterior  en EEUU las series muchas veces muestran lo que quieren o rechazan los estadounidenses para su sociedad.
Hasta en las series más alejadas de nuestra cotidianeidad, el estilo de vida americano debe prevalecer.