Riestra, un campeón motivado por Maradona y que brinda con Speed

#AscensoRock

Ecos de un grito sagrado en el Bajo Flores. El Deportivo Riestra se transformó en el equipo con mayor porcentaje de puntos en todas las categorías del fútbol argentino y, de la mano del dueño de la bebida energizante más famosa del país, consiguió tras 12 años el ascenso a la Primera C. #AscensoRock te presenta la historia

maradona riestra

Maradona fue a Bajo Flores para motivar personalmente a los jugadores del Deportivo Riestra durante el torneo y el día de la consagración dejó su arenga

Un pelado se para frente a esa pared blanca, pero con ladrillos a la vista, con esas palabras sin esfuerzo por el diseño que determinan por qué ese hombre se para a mirarla: “Club S. y Dep. Riestra”. Señala por detrás. Salta ese muro con la vista y observa el campo de juego. Recuerda lo que hace horas vivió y no puede contener la reflexión, allí mismo, para que la escuche cualquiera, aunque no la oye nadie. “Volvimos, volvimos… como sufrimos pero… ¡VOLVIMOS!”, comenta al aire, testigo de su vivencia. Tan propia como para cada uno de los hinchas, integrantes, dirigentes, gerenciadores, “Diegos”, que hicieron posible el sueño.

Diego Armando Maradona se los dijo antes del comienzo del encuentro: “Acá nadie les regaló nada, acá puedan poner plata pero la cara la ponen ustedes. Ustedes por el ascenso. No existen los otros. Los otros que esperen”. Y tendrán que esperar. Porque Deportivo Riestra es un gran campeón, por sus 70 puntos en 31 fechas, por la valentía en cada terreno, en cada jornada. Porqué ningún otro equipo del país ha sido tan efectivo. Aunque bien valga reconocer en el ascenso las grandes campañas de Banfield, Defensa y Justicia o Nueva Chicago. A Riestra no hay que excluirlo en ese lote.

Llegaron sponsors de la mano del abogado Victor Stinfale, que adornó todo de “Speed”, y el club cambió radicalmente su cara. Pero como dijo el “10”, la plata no compra ni logra sacarse la espina luego de varios intentos inundados de frustración en temporadas pasadas.  Y si se le agrega el condimento de que se logra el campeonato luego de 61 años y 12 de no ascender a la categoría de la que nunca debió irse, es difícil encontrar palabras adecuadas para poder demostrar el sentimiento contenido que se desata.

Pero lo intentan…

riestra campeon plantel

Fernando Salorio, dirigente, se impone con ímpetu que pareciera no dejar lugar a la conclusión de lo que terminó siendo el destino del blanco y negro en esta temporada: “Se trabajó muchísimo este año y no se nos podía escapar, como en Zárate con el CADU y como ante Ituzaingo el años pasado”, en clara muestra de una revancha concedida luego de las derrotas en la Promoción 2008/2009 con Defensores Unidos y la derrota en la final del Reducido de 2013 con el Verde del Oeste del Gran Buenos Aires.

José Tirri, presidente del club, tuvo una dedicatoria especial mirando hacia arriba: “De los tres ascensos, éste es el que más valoro por mi hijo ya que volví al club por él y hoy lo festeja desde el cielo”.

Otros pilares fundamentales se suman al eco de voces, como el pelado Diego Figueroa, Mánager, y Fabián Nardozza, asesor, aunque empiezan a acercarse en sus palabras a los verdaderos protagonistas, como para no perder el eje de quiénes son los que lograron cumplir el sueño de tantos.

riestra gente

Se sumó a este discurso el director técnico Guillermo Szeszurak, que se puso en rol de juez, y dictaminó : “Los jugadores entendieron, todo salió perfecto, Riestra vuelve a la C. No importa nada más”.

Y adentrándose más en lo profundo del significado de este esfuerzo de cada día, muy distinto al de un jugador de Primera, Stinfale, el “boga” de Maradona y gerenciador de la institución que se hizo cargo sólo de la parte del fútbol, comentó que “salir a comprar los mejores jugadores no es sinónimo de buenos resultados”.

riestra festejo cuerpo tecnico

Riestra vuelve a la C. sufrió en el final para poder ganarle a Sportivo Barracas (3-2) y hasta contó con un jugador Nº12: la hinchada. Esa que se metió a festejar en el campo cuando quedaban algunos minutos de juego y el visitante se venía en busca de la heroica remontada. Esa que mantiene los valores intactos de esfuerzo y sacrificio, tal como cuando atrás en el tiempo el estadio Guillermo Laza era una lechería en la que se trabajaba para llevar una humilde alegría día a día a la gente del Bajo Flores.

Hoy ese lugar tiene un grito que traspasa paredes. Que viene desde Dubai incluso. Que emociona al que pasa por los alrededores y hasta a los que manejan al club desde bien adentro. Ese grito es, y nunca dejará de ser reiterativo: “¡SALUD CAMPEÓN!”.

Por Federico González Colcerasa