49. Dame otra oportunidad, Normi.

#AmoresTóxicos

San Justo, 23 de agosto de 2013

 

Querida Normi:

                              Te escribo porque no doy más. Me di cuenta que no puedo vivir sin vos, que fui un nabo y que tenés razón en todo lo que decís. Soy un barrilete, una cometa que quiere que el viento lo devuelva a tu corazón, necesito que me des otra oportunidad. Me arrepiento de todas las veces que me pedías que hable y yo me quedaba callado, sin saber qué decirte. No era falta de interés lo que pasa que yo tengo muchos problemas, sabés que con el tema del flete no me va del todo bien y pero te juro que estoy dispuesto a todo para que me aceptes de nuevo en tu vida. Uno valora lo que tiene cuando lo pierde y yo me di cuenta que sos un pulmón para mi. Vos me hacías rescatarme, antes de conocerte andaba re duro todo el día pero cuando empecé a estar con vos… no te digo que nunca más… pero mucho menos que antes. Si, te mentí en eso también, cuando iba a ver al Globo un tirito me tomaba, pero al toque me rescataba eh! Vos siempre fuiste como una madre para mi, que me decías lo que tenía que hacer; y ahora a la distancia valoro y extraño que me estés encima.

 Me di cuenta que no puedo vivir sin vos y si no me aceptás soy capaz de hacer cualquier locura. Estoy dispuesto a jugármela por vos y por el flete, pero sin amor no voy a poder crecer. Vos me das mucho y no me resigno a perder eso. Lo de la Moni fue una gilada, no me tortures más, pobrecita, ella estaba re escabio y no sabía lo que hacía. Lo de la Cacha te lo acepto, pero eso fue apenas empezamos a salir y además ese día yo estaba caliente porque vos no quisiste venir al baile. Igual yo ya me olvidé de todo y te pido de rodillas que vos también hagas el esfuerzo.

Todo va a ser diferente, te prometo que me voy a poner las re pilas y que no voy a bardear más a tu familia, que me voy a rescatar con el faso y que, en cuanto salga del taller, le voy a dar duro a la chata. De la birra no me podés decir nada porque a vos también te gusta chupetear.

Bueno Normi, estoy desesperado, ya no se que hacer para que me atiendas el teléfono y me contestes el guasáp. Por eso te mando este mail para que no dudes de mi verdad. Ya cambié, no soy más el de antes, te lo juro por nuestro futuro, se que te estás haciendo rogar a propósito y que de ultima me vas a decir que si de nuevo.

Normi, necesito que me ayudes a vivir!

Te amo, César

cartas 

 Laferrere, 30 de agosto de 2013

 César: 

            ¿Porqué no te vas un poco a la mierda? ¿Vos que te pensás? ¿Que toda la vida voy a ser una forra? Nooo querido ya fue. Por mi matate. Ya te saque la ficha chabón, a mi no me chamuyás más. Me cansé que me trataras como una alfombra… Eh Normi vení a buscarme que estoy dado vuelta, eh Normi prestame unos pesos que después te los doy, eh Normi copate, eh Normi no me agretiés. Eh Normi, eh Normi andate al carajo, forro!!!

Pero de dónde saliste laucha, ¿vos cambiaste? Yo cambié tarado, no entro más en tu juego, primero me bardeás y después venís pidiendo escupidera. ¿Sabés qué? Andate con esa gorda de la Cacha gil!!! Están cortados por la misma tijera, son dos enfermos. Ya fue la sumisa que se la pasaba llorando por vos nabo!!! Ya me desperté, con vos no voy ni a la esquina gato!!!

¿Y ahora me venís a pedir otra oportunidad? Me hacés reír el orto. Vos me estás hociqueando porque me viste con el Raúl en la moto y sabés qué, el Raúl será lo que será pero me trata bien, con él se puede hablar, además ya está rescatado de eso y está estudiando para enfermero. Así que chabón… ya fuiste. Espero que te quede claro y no me rompas más las bolas.

 Norma

 

En fin, el amor es incongruente. Rara vez coincide en tiempo y espacio, en historia y geografía. Habita nuestras neurosis llevándonos por mal camino. Nos miente y nos da el dulce, su GPS no coincide con nuestros mapas y tardamos varios años en darnos cuenta. El César, mientras le miente, es sincero. Una sinceridad muy a corto plazo, casi en un presente continuo; es la sinceridad que surge de la desesperación del desamparo, es la mentira empujada por el olvido. Al césar le gustaría ser el que promete y lo llena de impotencia y bronca saber que está muy lejos de eso; y esa imposibilidad es la que lo hace mandarse las cagadas que se manda. Su verdad es la mentira, ya que desde siempre fue su única arma de supervivencia. Tal vez llegue, con mucho esfuerzo, a esa vida sin sobresaltos que sueña y anhela. Tal vez termine en una zanja pidiendo por la Normi.

A la Norma la avivó el amor. Pudo animarse, por fin, a decirle al César lo que pensaba de él. Necesitó distancias, silencios e impotencias para decirle lo que sentía con todas las letras, sus letras. Pero fundamentalmente necesitó del Raúl y su moto, hacer un viaje con él por los senderos del buen aire y la buena compañía. Íntimamente sabe que el Raúl, a la larga va a sufrir por ella, que le sirve para curarse del César. Ella busca la paz que no pudo conocer desde su casa, quiere tener lo que tienen en la tele… una sobredosis de esperanza.

El amor es ese ente agazapado del cual nunca se sabe si ataca o protege, si cuida o destruye. El amor es un poco como él y otro poco como ella.

 

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