No soy de las que elige esas obras que “te hacen pensar”. Pero Love, love, love me fascinó y no sólo porque “me hizo pensar”, sino porque me llevó a recapacitar sobre cuestiones personales y a promover cambios en mi vida, que no vienen al caso contarles en esta nota.
Prefiero explicarles por qué recomiendo que vean esta obra que se presenta en el Multiteatro y que cuenta con actuaciones realmente maravillosas. Porque sólo artistas “con mucho escenario encima” podrían cumplir estos roles y hacer tres personajes (el mismo en tres edades diferentes) que resulten creíbles, queribles y odiados a la vez.








