“Quieren empujar a Rusia a la guerra”

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Lo afirmó un alto funcionario del ministerio de Defensa ruso, en entrevista exclusiva con DEF. Expectantes de las elecciones en Ucrania el próximo 25 de mayo, las autoridades rusas advierten sobre los riesgos de una “balcanización” en ese país que podría desatar una “catástrofe humanitaria”. Escribe Patricia Lee (Enviada de DEF a Rusia) / Especial para INFOBAE

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MOSCÚ.- Las elecciones presidenciales del 25 de mayo “son tal vez la única posibilidad de estabilizar la situación en Ucrania”, dijo, en entrevista exclusiva concedida a DEF en Moscú, Vladimir M. Dzhabarov, vicepresidente del Comité de Relaciones Exteriores del Consejo de la Federación, la cámara alta del parlamento ruso, jefe de la Comisión para Monitorear la Situación en Ucrania del Consejo de la Federación, sancionado por el gobierno de Estados Unidos por ser uno de los más altos responsables de la política rusa hacia Ucrania.

Las autoridades rusas contemplan con expectativa el resultado de las elecciones presidenciales en Ucrania el próximo 25 de mayo, para definir qué actitud adoptarán frente al nuevo gobierno. Un punto fundamental será la participación electoral, pues no se sabe si las elecciones se llevarán a cabo en las regiones pro rusas de Lugansk y Donetsk, que proclamaron su independencia después del referéndum del 11 de mayo.

“Nuestro objetivo no es ganar nuevos territorios, ni renacer la Unión Soviética, eso no es posible”, señaló Dzhabarov. “Rusia no tiene ninguna necesidad de ganar nuevos territorios, esta es una nación enorme, no es Israel, cuando en el Lejano Oriente son las seis de la tarde, en Moscú amanece. No necesitamos tomar nuevos territorios, como en las épocas zaristas, nos alcanza con lo que tenemos”, asegura, y dice que Rusia no va a incorporar el sur de Ucrania, como sucedió en Crimea, porque son dos casos distintos. “Lo que ahora sucede en Ucrania no es “Crimea 2, sino Yugoslavia 2″: el peligro es la división del país en varios pequeños estados”.

La preocupación central de Rusia es el futuro status de Ucrania: “Para nosotros Crimea es Sebastopol, la sangre rusa derramada. Imaginar una base militar de la OTAN en Sebastopol sería una tragedia”, señala. Si Ucrania ingresa a la OTAN, “los cohetes de Estados Unidos van a estar a minutos de vuelo del territorio ruso”, dice, y critica a Mijail Gorbachov, que no exigió, en 1990, una garantía por escrito de que la OTAN no se iba a extender hacia el oriente después de la unificación de Alemania, como prometieron oralmente los dirigentes de Estados Unidos. El resultado es que hoy los países del Báltico y los que antes fueron miembros del Pacto de Varsovia, ingresaron a la OTAN, y según Dzhabarov, “son las naciones más agresivas y los principales aliados de Estados Unidos contra Rusia”.

“Quieren empujar a Rusia a la guerra”, dijo Frank Adamovich Klintsevich, vicepresidente del Comité de Defensa de la Duma Estatal rusa, quien recibió a DEF en Moscú. “Como líder de la Unión de Veteranos de Afganistán, escucho todos los días a mis colegas, que me piden reunirnos para ir a ayudar al sur oriente de Ucrania. Yo les contesto que no, porque eso es lo que esperan de nosotros”, dice.

“Ellos quieren Ucrania como una base de la OTAN”, repite. Antes, Rusia mantenía una relación de igual a igual con la OTAN, pero ahora, la preocupación del Kremlin es que el nivel de la técnica en Estados Unidos le ha permitido desarrollar armamento de alta precisión, que con cargas convencionales, no nucleares, “puede asestar golpes demoledores en pocos minutos y neutralizar el potencial nuclear ruso”, asegura el diputado. Pero para ello, esta técnica tiene que estar cerca. “La colocación de esas armas en Ucrania puede reducir a cero el potencial nuclear ruso”, advierte. “Esto amenaza a toda Rusia, Putin no es loco, nos estamos defendiendo, no amenazamos a nadie”.

Klintsevich responde a las acusaciones de que Rusia provocó todo lo que pasa en el sur oriente de Ucrania diciendo que “se pueden montar provocaciones, una o dos veces. Pero cuando la gente lleva dos meses en las calles, y son cada vez más, es porque están defendiendo sus casas, sus familias”.

Sobre el referéndum realizado el 11 de mayo en Lugansk y Donetsk, que decidió la independencia de las dos regiones, Klintsevich responde que esta no fue la política de Rusia. “Putin les dijo que no hagan el referéndum, que nosotros no podemos incorporar estas regiones a Rusia, rompiendo nuestras relaciones con la comunidad internacional”. Pero a pesar de la posición de Putin, los referéndums se realizaron, y, a pesar de todas las irregularidades, los medios de información internacionales reconocieron que tuvieron un apoyo popular importante.

Lo más grave, para Klintsevich, es que “Ucrania está al borde de una catástrofe humanitaria”. “Son 43 millones de personas, no tres como en los países bálticos, ni diez como en Grecia, y la Unión Europea no pudo con Grecia. Han creado un gran problema”, advierte.