Si bien el teletrabajo plantea un esquema flexible para la ejecución de las tareas asignadas a cada rol, hay que tener en cuenta una serie de pautas para que no interfiera con nuestra vida personal.
El teletrabajo supone una serie de ventajas en términos generales como la posibilidad de trabajar desde espacios diferentes a una oficina y hacerlo de manera autónoma, dando la opción para que los trabajadores también concilien más fácilmente su vida personal. Sin embargo no organizarse ni adoptar ciertos ritmos de trabajo puede hacer que reduzcamos nuestra productividad.
A continuación, planteamos una serie de sugerencias, algunas de ellas reseñadas ya por el Foro de Teletrabajo de la Comunidad Europea y algunas otras que han sido posteadas en numerosos blogs y entrevistas a teletrabajadores, catalogados como casos de éxito en diferentes empresas del mundo que implementaron el modelo.
- Organice todos los asuntos relacionados con su trabajo en un solo lugar. Tenga toda la documentación requerida para llevar a cabo sus compromisos laborales, enfocada en la zona de su casa que destine como su oficina. Esto le permitirá lograr un mayor grado de efectividad y disminuir factores ambientales que le generen desconcentración.
- Estructurar el tiempo de trabajo. Organice horarios para el desempeño de sus actividades laborales. Esto incluye espacios para pausas activas, horarios para el ocio y las comidas, programación de reuniones semanales, imprevistos que le permitan no exagerar en el número de horas que trabaja por día.
- Respetar los horarios de comidas, pausas activas y horas de descanso. Cuando se trabaja fuera de un entorno de oficina, puede ser fácil pasar por alto acciones fundamentales para prevenir riesgos laborales. El teletrabajador debe respetar sus horarios de comidas, actividad física, descanso y pausas activas, ya que de no hacerlo pondrá en riesgo su salud y su desempeño.
- Establecer metas de trabajo diario y priorizar temas. Concéntrese en tareas específicas, una a la vez. Esto le permitirá no dispersarse e invertir más tiempo del estipulado para realizar sus compromisos. Establezca diariamente horarios para hacer llamadas, realizar reuniones, revisar email y visitar clientes de manera que no descuide ningún tema.
- Detectar las tareas que solo puede realizar desde su oficina. Por factores relacionados con los esquemas de seguridad informática de las empresas, hay algunas tareas o sistemas de información a los que solo podrá acceder desde la sede física. Programe estas actividades semanalmente y optimice el tiempo. No olvide separar su espacio de trabajo en oficina con algunos días de antelación.
- Aprender a decir “no”. Familiares y amigos deben entender que aunque usted esté en casa, no está disponible para realizar otras actividades diferentes a su trabajo. Si bien, generar un espacio apropiado para hacerlo ayuda en este aspecto, deberá ser muy enfático con la gente que lo rodea, para que entiendan y respeten sus tiempos de trabajo.
- Realizar mantenimiento a los equipos que requiera para su trabajo. Es obligación tanto del empleador como del teletrabajador, realizar o sugerir mantenimientos periódicos de los equipos que le han sido asignados para realizar sus tareas. Si detecta algún tipo de fallo comuníquelo de inmediato al equipo de soporte técnico de su organización.
- Garantizar acceso a Internet desde el lugar de teletrabajo. Internet es lo que más facilita el éxito de un teletrabajador. El empleador deberá garantizar que el empleado cuente con conexión a la Red desde el lugar alternativo de trabajo y este a su vez, debe estar atento a los posibles fallos que se presenten en el servicio para reportarlo a los proveedores y establecer un plan de trabajo para cumplir con su trabajo en el entretiempo.
- Condiciones físicas del lugar de trabajo. Recuerde que malas posturas adoptadas en la jornada laboral pueden traer problemas graves de espalda, cuello y manos. Su lugar de trabajo debe cumplir con las condiciones básicas de ergonomía, iluminación y comodidad establecidas por las aseguradoras de riesgos profesionales y la organización debe proveerlas en caso que el teletrabajador no las tenga.
- Vestimenta. Teletrabajar no es trabajar en pijama. Al despertarse procure seguir la rutina de baño y vestimenta adecuados. Si bien es cierto que puede utilizar ropa más cómoda, el hecho de levantarse de la cama y bañarse prepara al cerebro para la actividad laboral, además si surge algún imprevisto usted estará en mejores condiciones para atenderlo.
Estos son algunos consejos que podrán ayudarle a adaptar sus tiempos para el teletrabajo y generar prácticas que le permitan optimizar sus tiempos. Recuerde que el teletrabajo necesita autodisciplina y orden para que no se afecte su productividad. Si al hacer una evaluación personal no se siente a gusto con esta modalidad laboral estará en libertad de solicitar su regreso a la oficina. El teletrabajo es voluntario.
Vanessa Vallejo
Via http://www.colombiadigital.net
Comisión Asesora de Teletrabajo
Corporación Colombia Digital
