Mónica y Chandler: Enamorarse de tu mejor amigo

#Friends

Emborracharte y besar a tu mejor amigo en un momento de profunda soledad puede convertirse en un desastre o en el mejor de los aciertos. ¿Cómo se construye la pareja desde la amistad? Mónica y Chandler tienen la respuesta.

Los casamientos ajenos, a veces, se convierten en amplificadores de soledad para aquellos que no están en pareja. Peor aún si es tu hermano el que se casa y te confunden con su madre. Todos hubiésemos tomado alcohol sin parar como hizo Mónica esa noche en Londres. Y por qué no, hubiésemos buscado consuelo en alguien cercano y disponible en la habitación del otro lado del pasillo del hotel : nuestro mejor amigo. En el camino de Mónica hacia el despecho estaba Chandler, allí en pijamas a las 10 de la noche.

En la vida real no hay carteles luminosos que nos indiquen que ese momento que estas viviendo será trascendental. No hay una voz en off que nos indique que ese  acto lo cambiará todo.  No están los aullidos de la tribuna que se escuchan en la escena en la que Mónica sale de entre las sábanas de Chandler a la mañana siguiente. En la vida real lo único que existe es el presente, el durante imperceptible, que nos atrapa.

Quizás su amor antecedía a esa noche, quizás las ganas de besarse antecedían al alcohol, quizás no. Quizás no se trata de vivir el momento, ni se trate del carpe diem. Quizás se trate de que el momento se adueñe de nosotros y nos dejemos llevar.

 

 

 

Lidiar con una nueva realidad (porque ya nada es lo mismo después de un beso, mucho menos de una noche de pasión) puede tornarse entre incómodo y espectacular , o algo en el medio de ambas sensaciones. ¿Cómo se maneja el momento posterior? hacerse los tontos, crear “reglas”, horarios londinenses, un marco donde eso inimaginable pueda entrar.

Construir una pareja es difícil, pero es más aún cuando la construis con un amigo/a, porque el riesgo a perder es doble. Mónica logró quebrar en Chandler la barrera que le impedía comprometerse en una relación real. Chandler logró que Mónica vuelva a creer en el amor. Los dos se atrevieron, porque sencillamente no pudieron hacer más que seguir sus deseos. Ellos lo hicieron. Porque para ganar, atreverse es la única forma.