Spurs a la final

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Se terminó una serie durísima para San Antonio. Dejó afuera a Golden State en el sexto juego de la semifinal del Oeste y así accedió a una nueva final de conferencia, donde deberá medirse ante los Memphis Grizzlies. Esta nota tiene por objetivo contar qué sucedió en la noche del jueves y que podrá pasar a partir del domingo.

La defensiva le ganó a la ofensiva sería el mejor título para comentar el último juego entre Warriors y Spurs. Los de Popovich lograron avanzar a la próxima ronda gracias a convertirse en un cerrojo defensivo, cuidándose de los jugadores que más daño le podía hacer. La serie había arrancado al ritmo de Stephen Curry, Klay Thompson y Jarret Jack, pero los Spurs entendieron que apagando al trío de bases lograrían el objetivo.

El sexto juego, en esencia, pasó más por la defensa que por el ataque. El que logró apagar a las figuras contrarias fue el que ganó el partido. Ese fue San Antonio, que en la segunda parte consiguió incomodar constantemente a Curry (22 puntos) y Thompson (10 puntos), siendo Jack el único que zafó de la pegajosa marca. Cada vez que uno de los tiradores buscaba desprenderse de su defensor, tenía la ayuda rival encima y eso les quitaba el ritmo.

En el primer tiempo el único factor en ataque de San Antonio fue Tim Duncan, y gracias a él se fueron con ventaja al descanso.  El número 21 estuvo certero en sus tiros desde afuera de la llave y no dejó que Bogut lo incomode en sus incursiones a la zona pintada. El de Islas Vírgenes terminó como el máximo anotador de su equipo con 19 puntos.

http://youtu.be/oKexxHydSGk

El resumen del quinto juego que le dio el triunfo a San Antonio ante Golden State (94-82)

En el segundo tiempo la visita consiguió la ventaja que le dio el triunfo. La diferencia no fue en el marcador, que siempre estuvo al alcance de la mano de los Warriors, sino en los aciertos de aquellos jugadores que no habían tenido una buena noche. Tony Parker (13 puntos, 8 asistencias) y Manu Ginóbili (5 puntos, 11 asistencias, 6 rebotes) llegaron al último cuarto sin goles de campo. En el período final, el base francés y el escolta argentino se cargaron el equipo al hombro. Tony clavó dos triples que sentenciaron la historia, mientras que el bahiense absorbió marcas con sus penetraciones y siempre encontró al hombre libre. Kawhi Leonard (16 puntos, 10 rebotes) aprovechó cada centímetro que tuvo en ataque para ser figura en los últimos minutos.

Así los texanos se quedaron con un lugar en la final del Oeste por segundo año consecutivo. Ahora no tendrán enfrente a los temerosos Oklahoma City Thunder, sino que la historia le colocó delante a Memphis Grizzlies, un rival que siempre complicó a los Spurs.

A partir del domingo se verán las caras en una serie a siete juegos que promete ser pareja, áspera y para la cuál es casi imposible anticipar quién será el ganador. La ventaja de localía será de San Antonio, por haber terminado con un mejor récord en la temporada regular.

Sí podremos conocer algunas claves por las que pasará la final. Empecemos por la composición de cada una de las plantillas. Los Spurs son el modelo de franquicia que le da oportunidades a todos y en la cuál cada uno tiene una tarea asignada. Popovich pone en cancha al menos 10 hombres por noche, que le dan minutos importantes de descanso a las figuras Duncan, Parker y Ginobili. Memphis es lo contrario. Depende de un núcleo fuerte que son 7 hombres, consolidados y claves en el andamiaje defensivo y ofensivo. Hollins no es amante de la fuerte rotación y prefiere un plantel corto a uno largo.

http://youtu.be/OGQe0LVDz5I

Este es el último partido que jugaron y fue victoria cómoda para San Antonio

Otra diferencia es cómo se desempeñan en ataque. Los Grizzlies apuntan a ganar desde la pintura. Zach Randolph y Marc Gasol deben ser la pareja de internos más importante de la liga y se hacen cada vez más fuertes. Su juego en conjunto es el sueño de todo entrenador. Se complementan y se hacen indomables cuando los dos están en una buena noche. Los Spurs, en cambio, dependen de la rotación, de encontrar al hombre abierto y de tener una tarea destacada en tiros de tres para abrir los partidos a su favor.

Los emparejamientos que se sacarán chispas serán los de Splitter-Duncan vs. Gasol-Randolph. La pareja de internos de San Antonio deberá trabajar mucho contra el juego en conjunto de sus rivales. Cada vez que Gasol sale de la llave para cortinar o jugar al poste algo, Randolph se mueve como pez en el agua debajo del aro, forzando a la sobremarca y aprovechando la gran capacidad de pase del español.

Otro duelo importante será el que tengan Parker y Mike Conley Junior. En lo que a calidad respecta, nadie duda, el francés tiene más armas y categoría en ataque. Pero deberá esforzarse mucho para ser factor. El base de los Grizzlies será el primer defensor en serio que se cruzará Tony en estos Playoffs y lo sufrirá constantemente.

Creo que la mínima ventaja la tiene San Antonio de todas formas. Y está en el ataque. Ginóbili, Leonard, Diaw, Neal, Green, quizás sean demasiado para Memphis. A la hora de anotar puntos, los Grizzlies pueden sufrir si no tienen una buena noche de Randolph. Su máximo anotador siempre fue Rudy Gay, pero el atlético alero no está más y su lugar lo ocupa Tayshaun Prince, especialista en defensa, y cada vez menos efectivo en ataque. Desde la banca Jared Bayless puede aportar frescura y tiros desde el dribble, pero no tienen mucho más.

El último antecedente en Playoffs fue la gran sorpresa que Memphis le dio a San Antonio en la primera ronda del 2011. En esa ocasión, los Grizzlies eran la cenicienta y se quedaron con un triunfo que aún hoy lamentan en Texas. Pero hoy, a dos años de esa dolorosa derrota, quizás sea momento de revancha.