Desahogo

#BosteroSoy

Después de tantas pálidas, tantas actuaciones pobres y también, hay que decirlo, de sufrir la falta de suerte típica de cuando las cosas no salen, Boca tuvo una actuación que hizo recordar a las viejas noches de Copa

El desafío se veía en la previa como una bisagra, una prueba de fuego, un partido a todo o nada que podía marcar el futuro. Y en la noche lluviosa de la Bombonera, el equipo sacó a relucir todas esas cosas de las que carecía. Hubo concentración, marca firme, solidaridad, se trató de jugar al ras del piso y no abusar tanto del pelotazo.

El once estuvo compacto, no se vieron esos desacoples que tantos dolores de cabeza nos trajeron en los últimos juegos. Jugadores como Somoza, que venía en un pobre nivel, tuvieron una actuación destacada, jugando cada pelota como la última. Metiendo como si fuese una final, a la altura de las circunstancias. Todos se sacrificaron para que el resultado fuese el mejor. Casi no hubo puntos flojos.

El lateral derecho estuvo otra vez bien cubierto por Leandro Marín, quien si bien sufrió con el rápido y pícaro Emerson, está haciendo méritos para quedarse como la camiseta número 4.

En la delantera está claro que Nicolás Blandi se ganó el puesto hace rato. Siempre está ubicado en el lugar a donde va la pelota y ayer quedó demostrado. También se hace un lugar para ganar de cabeza. Su compañero de ataque, el “Burrito” Martínez corrió y metió, pero estuvo un poco embarullado y le faltó claridad. Hay que esperarlo.

Otro que levantó fue Burdisso. Tuvo la difícil misión de controlar a Paolo Guerrero. Supo maltrarlo, le hizo sentir el rigor al peruano que solo pudo sorprender con ese tiro que terminó pegando en un palo. Sí, la suerte también ayudo. Era hora.

Muy buena la decisión de Bianchi de guardar a Riquelme. Históricamente, el “Virrey” nunca puso un jugador que no estaba en condiciones. No era su estilo apurar las rehabilitaciones. Tenemos ese as en la manga para la revancha. Román estará en Brasil…

Para el cierre, repito el canto que bajó de las tribunas cuando terminó el partido con los brasileños. “El domingo cueste lo que cueste….”