Stencil y publicidad

#StreetArt

Esta semana caminando las mismas calles de Buenos Aires que camino siempre, encontré mezcladas entre algunas obras viejas,  stencils que me llamaron la atención. Lejos de ser de alguno de los artistas a los que el barrio de Palermo me tiene acostumbrado, las plantillas eran parte de las nuevas campañas de dos multinacionales.

Luis María Campos y República de Eslovenia – Buenos Aires

El Street Art comparte varias cosas con el marketing:  lo clave de su presencia en el espacio público, de estar a la vista de todos, la búsqueda constante de mensajes directos, simples, que se entiendan con un golpe de vista, flechazos al medio del cerebro que buscan ser efectivos.

El mensaje instantáneo, la síntesis en una imagen de eso que se quiere decir, es una de las características principales del stencil, que a diferencia de otras técnicas como el pasting, la mano alzada, el rodillo o  los stickers, basa gran parte de su esencia en el hecho de mostrando poco, decir mucho.

El stencil que muchas veces toma los logos de estas grandes empresas para convertirlos en una crítica a la sociedad de consumo, hoy encuentra que esas mismas marcas cambian sus marquesinas y gigantografías, por una plantilla y un aerosol.

Los dos están en la calle, se parecen, pero no buscan lo mismo. La publicidad toma herramientas del Street Art en una tendencia que ya es mundial: