Cómo fomentar la creatividad e innovación

#PYMESyNegocios

La innovación no es sólo una buena idea o una chispa creativa, “la innovación es la entrega de un nuevo valor con el uso de nuevos conocimientos a los clientes de ese mercado” comenta el director de mejora continua de la empresa LexisNexis. Lo dijo Einstein también: “no podemos esperar resultados diferentes si seguimos haciendo siempre lo mismo”. En mi opinión, innovar es sinónimo de crear productos nuevos, ahorrar costos, mejorar procesos y generar cambios radicales.  Hoy en día, con las crisis globales, la rapidez de los cambios tecnológicos y las nuevas generaciones de empleados, la innovación debe ser una prioridad para la dirección de cualquier tipo de empresa. Implementar un sistema de gestión de Calidad o la norma ISO es una forma de mejorar y ganar más clientes, pero además de eso, innovar, es una forma de destacar aún más a las empresas de la competencia. Dijo Steve Jobs, creador del Iphone y el Ipad, ”La innovación es lo que distingue al Líder de sus seguidores”.

Te propongo primero un test rápido, para saber tu nivel de innovación y creatividad:

Tomá una hoja de papel, dibujá un círculo grande y luego dibujá un punto en esa misma hoja. ¡Listo!

Einsteininnovacion

Si el punto se dibuja en el centro del círculo el nivel de creatividad es bajo, y por el contrario los que dibujan el punto del otro lado de la hoja son los más creativos. ¿Alguna vez te habían tomado este test? Se lo podrías también tomar a tus empleados y analizar sus respuestas.

Ahora ya tenemos un punto de partida, somos un poco más conscientes de nuestro nivel de creatividad e innovación. El segundo paso es pensar si actualmente fomentamos o no la innovación en la empresa, y si no es así, si tenemos intenciones de hacerlo, pues la innovación empieza con el liderazgo de la dirección. Las ideas nuevas no surgen sólo con una chispa de creatividad de alguno de los empleados, sino que para que sea sustentable en el tiempo y se aplique en toda la empresa, es necesario crear una cultura de calidad e innovación. Es cuestión de crear un clima que fomente la confianza y aliente a asumir riesgos para que las personas puedan probar cosas nuevas, y cuando fallen se creen ciclos de aprendizaje, y no miedo ni amenazas de despido. Einstein recomienda de nuevo “alguien que nunca cometió errores, es alguien que nunca hizo nada nuevo”. La innovación debe venir de cualquier parte de la organización, desde el cadete hasta el vendedor, y debemos apoyarla.

¿Cómo puede comenzar el proceso  de innovación? Siguiendo este ciclo:

  1. Encontrar una oportunidad, en toda empresa hay gente más propensa a ser creativa o generar nuevas ideas.
  2. Conectar la idea con una solución que genere valor al cliente y le resuelva un problema existente o le produzca una mejora.
  3. Diseñar un producto que pueda ofrecer la solución al cliente, que sea factible por supuesto.
  4. Llevar la solución al mercado de la forma más rápida (para que no la copien antes) y más eficiente.

El proceso descripto parece muy simple y quizás no estoy diciendo nada nuevo, pero ayuda a organizar la gestión de la innovación, sobre todo en empresas conservadoras o muy estructuradas. El paso que faltaría sería el más importante, ¿cómo iniciar este proceso? ¿Cómo prender esa “chispa creativa”, cuando estamos acostumbrados a hacer siempre lo mismo, y hasta rechazar ideas “locas”?

Se puede empezar haciendo que la generación de ideas sea parte del trabajo diario de todos.

Se define primero un objetivo, por ejemplo, que cada empleado envíe una idea por mes. Ideas sobre cómo mejorar las ganancias, los productos, los procesos, reducción de costos, simplificación de procesos, seguridad, lo que sea. Pero no deben enviarse al estilo de un buzón de sugerencias, ¡¡algo en lo que seguro los empleados ya no confían!! Las ideas deben involucrar el área de trabajo del empleado, y éste debe ser capaz de implementarla, sólo o en equipo. Es decir que el empleado debe cuantificar el beneficio, los costos de realización y presentarla al superior para determinar si es factible. En ese mismo punto se debe decidir si se implementa o no, y sí es así, deben presentarla en una reunión, pizarra, newsletter o base de datos, para que otros puedan verla y copiarla si les resulta útil. Las empresas que han estado utilizados esta metodología sencilla ahorran miles de pesos por año. Pueden implementarlo solas o a través de un consultor o facilitador que acompañe en la travesía.

Queda mucho más sobre innovación y calidad, en las próximas notas seguiré hablando del tema. Espero  tu  mensaje debajo o consultas a Luciana@biztorming.com.ar

También te invito, si estás interesado en saber más sobre innovación, al Innovation Forum que se realiza este miércoles 14 y jueves de 15 de agosto en la Universidad del CEMA, de entrada gratuita.